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Cómo medios comunitarios cultivan “huertas digitales” para reducir dependencia de las big tech

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De Argentina a Costa Rica y México, medios pequeños están organizando su propia infraestructura digital en busca de autonomía, seguridad y supervivencia.

Los integrantes de Radio 8 de Octubre, un medio comunitario de Costa Rica enfocado en la cobertura de denuncias sociales y defensa de derechos humanos, comenzaron hace unos años a notar un patrón preocupante en otros países de Centroamérica. Medios comunitarios y organizaciones de defensa del territorio en Guatemala,  NicaraguaEl Salvador enfrentaban cada vez más persecución, ataques cibernéticos y vigilancia digital.

Aunque el contexto es distinto en cada país, los integrantes del medio entendieron que todos estaban enfrentando sus propias amenazas. Los integrantes llegaron a la conclusión de que necesitaban fortalecer la protección de sus archivos, sus comunicaciones y su plataforma de transmisión.

Por eso, Radio 8 de Octubre postuló a la edición 2026 de la Escuela de Comunicación y Tecnologías Libres para la Defensa Común del Territorio, conocida como Escuela Común, un programa de formación sobre gestión de información, seguridad digital y uso de tecnologías libres para medios comunitarios y organizaciones de defensa del territorio.

La iniciativa busca responder al que identifica como un problema cada vez más frecuente entre los medios comunitarios de América Latina: la dependencia en plataformas tecnológicas de las grandes corporaciones para almacenar y difundir contenidos.

Para el proyecto fueron seleccionadas doce organizaciones de distintos países de América Latina que aprendieron, entre otras cosas, a identificar riesgos, crear protocolos de seguridad digital y utilizar software libre.

“Todo eso para nosotros fue un aprendizaje, porque si bien reconocíamos que era importante, no teníamos idea de cómo hacerlo y pues no lo veníamos haciendo”, dijo a LatAm Journalism Review (LJR) Verónica Azofeifa, integrante de Radio 8 de Octubre.

La Escuela Común es impulsada por una docena de organizaciones de comunicación comunitaria y tecnologías libres incluyendo el Laboratorio Popular de Medios Libres (México), Lanceros Digitales (Ecuador), Antena Negra TV (Argentina) y Númerica Latina (Chile).

“Si no tienes cuidado, por ejemplo, en el manejo de los archivos que probablemente te ha costado incluso años conseguir para evidenciar determinada situación, este material valioso puede perderse al no estar debidamente alojado”, dijo a LJR Andrés Tapia, de Lanceros Digitales. “El éxito para un periodista es poder contar con un proceso de documentación y de almacenamiento en un servidor seguro y claramente identificado”.

En busca de la autonomía digital

Los medios comunitarios tienen muy poco control de la seguridad y visibilidad de sus contenidos en las plataformas digitales de las corporaciones extranjeras, dijo Nicolás Tapia Correa, coordinador de proyectos del Laboratorio Popular de Medios Libres.

“Sabemos que las redes sociales responden a algoritmos, y esos algoritmos generalmente invisibilizan cierto tipo de contenido, y promueven otro tipo de contenido”, dijo Tapia Correa a LJR. “Y esto no es al azar, hay un tema político detrás de eso”.

Andrés Tapia, de la organización de medios comunitarios Lanceros Digitales, de Ecuador, participa en una charla como parte de la iniciativa de formación Escuela Común, en Buenos Aires, Argentina.

Andrés Tapia, de la organización ecuatoriana Lanceros Digitales, participa en una charla durante la fase presencial de la Escuela Común, en Argentina. (Foto: Cortesía Escuela Común)

Tapia Correa dijo que el uso de las plataformas de grandes empresas tecnológicas también ha facilitado la persecución a medios comunitarios y a organizaciones de defensa del territorio, además de que han creado una dependencia tecnológica que hace vulnerables a estas organizaciones.

En ese escenario, surge la necesidad de que las organizaciones cuenten con sus propias infraestructuras digitales de comunicación, publicación, redes sociales y almacenaje de su información, agregó. En otras palabras, que logren la autonomía digital.

“Ahí surge todo este tema de que, con la Escuela Común, usando software libre, utilizando computadoras de reuso que no tengan una huella ecológica tan importante, se puedan auto proveer de los servicios digitales”, dijo Tapia Correa.

Cultivando servicios digitales

Durante la fase presencial de la Escuela Común, que este año consistió de 10 días de actividades de formación en Buenos Aires, Argentina, los participantes aprenden a armar y administrar servidores autónomos que funcionan con software libre y seguro. También aprenden a almacenar, organizar y proteger su información en plataformas de código abierto como Nextcloud, que permite crear sistemas propios de almacenamiento en la nube.

“La diferencia es que esta nube no es una nube de Google, ni de una empresa, sino que es una nube creada por tecnología libre”, dijo Andrés Tapia. “Por tanto es un circuito de información que se maneja entre las organizaciones”.

Este componente tecnológico de la Escuela Común se denomina “huertas digitales”, en alusión a las huertas comunitarias donde las personas siembran y cosechan sus propios alimentos.

“Le llamamos huerta digital en el sentido de ser capaces de auto proveernos de nuestros servicios digitales de una manera más ética, menos contaminante y donde nosotros tengamos real control de la privacidad de nuestros datos”, dijo Tapia Correa.

En esta etapa los participantes aprenden también sobre cuidados digitales y sobre el uso de otras herramientas de software libre equivalentes a las de las big tech, como PeerTube, una alternativa de YouTube de código abierto.

El componente de documentación y archivo del programa consiste en enseñar a los participantes estrategias eficientes de almacenamiento y organización del material.

“Es común que los medios de comunicación comunitarios vamos generando bases de datos muy desordenadas, guardando todo el material en un disco duro sin organizarlo de manera histórica para poder ser consultado posteriormente”, dijo Tapia Correa. “La idea es que las organizaciones aprendan esa forma de organizar y categorizar su material para que pueda ser almacenado con ese orden en la ‘huerta digital’”.

Al final del programa, las dos personas de cada medio se llevan su servidor armado y programado para instalarlo en sus respectivas organizaciones. Durante los dos meses siguientes, la Escuela Común continúa en forma de sesiones virtuales para dar seguimiento a los temas aprendidos y a su implementación.

Representantes de medios comunitarios aprenden a construir y programar servidores autónomos en la iniciativa de formación Escuela Común.

Al final del programa, los medios participantes se llevan un servidor armado y programado para instalarlo en sus respectivas organizaciones. (Foto: Cortesía Escuela Común)

A su regreso a Costa Rica, los integrantes de Radio 8 de Octubre ya han comenzado el proceso de migrar su sitio web al servidor autónomo, dijo Azofeifa. Hasta ahora, la página funcionaba en un servidor administrado por una organización aliada. El siguiente paso, agregó, será aprender a transmitir su streaming desde el nuevo servidor.

Radio 8 de Octubre es un medio autogestivo que no tiene financiamiento fijo. Su señal es transmitida a través de la señal de FM de la Universidad de Costa Rica. Por eso, la autonomía digital también contribuye a la sostenibilidad del medio, dijo Azofeifa.

“Ahora que tenemos la inversión de este servidor, todo lo que se cree a partir de ahí ya depende de nuestra imaginación y creatividad […]. Podemos hacer un montón de cosas sin necesidad de tener que gastar un montón de dinero”, dijo Azofeifa. “El internet, al fin y al cabo, puede ser gratis, como siempre fue la señal de radio para nosotros, algo que vuela libre”.

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