Reporteros que ganan menos del salario mínimo en Oaxaca y Veracruz aceptan pagos por coberturas, desdibujando la línea entre el periodismo y la promoción paga.
En una cafetería del centro de Xalapa, la capital de Veracruz, políticos y empresarios se han reunido durante décadas para tomar el tradicional café con leche bien caliente. En los últimos años, esa cafetería también se ha convertido en un punto de encuentro para periodistas que buscan trabajo.
La periodista Quetzalli Vázquez ha visto en esa cafetería una escena que se repite cada vez más: reporteros que desde temprano llegan a esperar a ciudadanos que hacen alguna denuncia pública. A cambio de publicarla en sus medios digitales — principalmente páginas informativas en redes sociales — les cobran una cuota. En general cobran de 200 a 500 pesos (12 a 29 dólares).
“Los reporteros toman la declaración, toman fotografías y después negocian”, dijo Vázquez, directora del portal informativo local QUE Noticia, a LatAm Journalism Review (LJR). “Lo suben a las redes sociales y ya con eso ellos van sacando su [ingreso del] día”.
Los bajos salarios, sumados a la desaparición de empleos estables y a la falta de prestaciones, están empujando a un sector del periodismo local en los estados mexicanos de Veracruz y Oaxaca hacia estrategias de supervivencia que están transformando el oficio. Políticos y funcionarios locales también pagan por entrevistas o cobertura en sus conferencias de prensa.
Periodistas de esos estados coinciden en que estas dinámicas responden más a la necesidad que a una convicción. Y advierten que están desdibujando las fronteras entre periodismo, propaganda y relaciones públicas, al tiempo que plantean nuevos dilemas éticos para una profesión golpeada por la precariedad.
“Puede ser que al principio los periodistas se vean orillados [a esas prácticas], pero se vuelve una especie de maña, un estilo de vivir”, dijo a LJR el periodista Ángel Cortés, director editorial del medio digital e-consulta Veracruz.
Muchos reporteros en Veracruz trabajan con un salario por debajo del mínimo y sin seguridad social, dijo Cortés.
El salario mínimo en México(opens in new tab) es de 9.451 pesos mensuales (cerca de 542 dólares). Una estimación de la plataforma de búsquedas laborales Indeed dice que el pago promedio mensual a un periodista en Veracruz(opens in new tab) es de alrededor de 8.788 pesos (cerca de 504 dólares] — aunque Vázquez y Cortés coinciden en que, en la realidad, la mayoría de sus colegas asalariados ganan entre 4.000 y 6.000 pesos mensuales [entre 229 y 344 dólares]. Otra gran parte de periodistas trabaja de manera independiente, cobrando por nota, agregaron.

La periodista Quetzalli Vázquez dijo que los salarios de los periodistas en Veracruz son insuficientes para sostener a una familia. (Foto: Cortesía Quetzalli Vázquez)
“Los salarios en Veracruz son terribles”, dijo Vázquez. “Con eso obviamente no sostienen a su familia. No se sostienen ni siquiera ellos mismos”.
Esta situación ha obligado a los periodistas a trabajar para varios medios a la vez, o bien a emprender con sus propios medios digitales, sin posibilidad de acceder a prestaciones de ley.
“Estos periodistas son los que se ven obligados a cobrar la nota cuando reportean, porque tienen que autosustentarse”, dijo Cortés, quien enfatizó que esto sucede principalmente entre periodistas de zonas rurales de Veracruz. “Eso no quita que sea un vicio del periodismo”.
Esta situación no es exclusiva de Veracruz. En el vecino estado de Oaxaca, en los últimos cinco años el cierre de medios tradicionales(opens in new tab) ha agravado el deterioro de las condiciones laborales de los miembros de la prensa. Esto también ha acelerado el surgimiento de medios digitales: entre el 60 y 70% de los periodistas que trabajaron en los extintos medios tradicionales ahora intentan vivir de sus propios portales o páginas informativas, de acuerdo con Humberto Cruz, presidente del Foro Nacional de Periodistas y Comunicadores Capítulo Oaxaca.
“La inmensa mayoría de los compañeros y compañeras han estado migrando a las plataformas digitales y al autoempleo”, dijo Cruz a LJR.
Los periodistas que trabajan de forma independiente llegan a cobrar cantidades mínimas — unos 120 pesos (7 dólares) o menos — por nota y muy pocos gozan de seguridad social, dijo Cruz. Esta situación se repite en la mayoría de los municipios del estado, agregó.
“Es como un apoyo simbólico”, dijo Cruz.
Igual que en Veracruz, los periodistas oaxaqueños también se han visto orillados a pedir pago por cubrir eventos de funcionarios, candidatos u organizaciones políticas, dijo Cruz.
Después de 15 años batallando para sostener su portal de noticias Página 3, en Oaxaca, con colaboraciones, fondos de organizaciones internacionales que promueven la libertad de prensa y el apoyo de su hijo, la reconocida periodista Paulina Ríos tomó una decisión que durante años había evitado: aceptó un convenio de publicidad con autoridades locales.
“Eso me ha permitido poder tener dinero para solventar mis gastos”, dijo Ríos a LJR. “Aunque sea muy poquito, pues se mantiene uno”.
A ese convenio se sumaron dos más, con los cuales logra cubrir costos operativos como el servicio de internet, energía eléctrica y el hosting de su página, dijo. A cambio, publica diariamente materiales sobre acciones de gobierno, principalmente videos.
Ríos dijo que hasta ahora ha sabido manejar los compromisos que implican esos convenios sin comprometer su línea editorial. Sin embargo, admite que no se siente del todo cómoda y que la situación le ha afectado emocionalmente.
“Alguna vez me llegaron a decir, ‘Oye, Pau, mira, me estás pegando con esta nota [...]. Te voy a quitar el convenio’. Y les dije, ‘Pues quítame el convenio, ni modos, pero esta es la verdad, no voy a bajar la nota’”, contó Ríos. “Es cada vez es más difícil permanecer, aguantar y tratar de ser independiente en estas circunstancias”.
Sostener un portal de noticias se complica aún más ante la irrupción de decenas de páginas informativas en Facebook, manejadas por personas que se presentan como reporteros y asisten a conferencias de prensa o reportean en las calles con su teléfono celular, dijo por su parte Cruz.
Menos del 5% de estas páginas informativas en Oaxaca monetiza desde las plataformas digitales, además de que en muy pocos casos cuentan con financiamiento de publicidad de la iniciativa privada local, agregó Cruz. Por tanto, la mayoría busca ingresos a través de funcionarios o gobiernos.
Esto, agregó, sin duda compromete en mayor o menor medida las líneas editoriales y termina por afectar la calidad de la información en el ecosistema de medios del estado.
“Es casi un ejercicio de complicidad”, dijo Cruz. “‘Tú me das, yo publico lo que me mandes y te cuido’”.
Conferencia de prensa #EnVivo del Gobernador Salomón Jara Cruz, informando al pueblo de Oaxaca.https://t.co/3JJLyRauNX#Oaxaca #México @salomonj @jesusromerooax @molotovmx
@rocioss @Eltiotonysoy@ComSoc_GobOax pic.twitter.com/y9DY7R4WkI— El Altavoz de la Izquierda (@elaltavozdelaMX) May 25, 2026