Mujeres activistas de Oaxaca consiguieron la primera concesión en su tipo en México para crear la estación Voces Afromexicanas. Ahora, enfrentan el reto de mantenerla a flote.
Todos los días, a las 8 de la mañana, Silvia García llega a abrir y limpiar la pequeña cabina de radio instalada dentro de la agencia de policía de San Marquitos, una comunidad de mayoría afrodescendiente en el estado de Oaxaca, en la costa del Pacífico mexicano.
El estudio es modesto: paredes cubiertas con cartones de huevo para aislar el sonido, una mesa de madera, sillas de plástico, una computadora, una consola y dos micrófonos. A las 10 en punto, García sale al aire con “Las Negras también Podemos”, un programa pensado como espacio de reflexión e inspiración para las mujeres de su comunidad.

Silvia García se encarga de iniciar la programación diaria con un programa de radio que empodera a las mujeres afrodescendientes. (Foto: Cortesía)
“Trato de motivar a todas mis compañeras o mujeres que creen que no podemos simplemente por ser negras”, dijo García a LatAm Journalism Review (LJR). “Se trata de dar ánimos y de reflexionar sobre todas nuestras líderes mujeres que aprendieron a luchar”.
Su sueño de niña de tener su propio programa de radio se hizo realidad con Voces Afromexicanas, la primera radiodifusora en México con una concesión de uso social para la comunidad afromexicana.
Voces Afromexicanas, que salió al aire en abril de 2026, marcó un precedente en México: por primera vez, una comunidad afromexicana obtuvo una concesión de radio para contar sus historias desde sus propias voces y luchar contra la invisibilidad histórica. Pero el proyecto, impulsado por un grupo de mujeres activistas, también es evidencia de que sostener un medio comunitario en México sigue siendo una batalla diaria.
Fue en 2014, cuando la colectiva Costa de Oaxaca Ña' a Tunda (mujer negra en la lengua mixteca), un grupo de empoderamiento y defensa de los derechos de las mujeres afromexicanas, tuvo la inquietud de tener un medio de comunicación propio para contar las historias, costumbres y cosmovisión de su comunidad, como parte de su lucha por el reconocimiento y la visibilización.
“A nosotros como pueblo, como mujeres afromexicanas, también nos interesaba tener un medio de comunicación donde se escuche nuestra voz”, dijo a LJR Yolanda Camacho, líder de Ña’a Tunda y fundadora de la estación. “Necesitábamos tener un medio que fuera exclusivamente del pueblo afromexicano".
La colectiva comenzó tomando cursos de comunicación comunitaria, talleres de radio y del uso de la palabra, dijo Camacho. En 2019 intentaron por primera vez solicitar una concesión de radio ante el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), la entidad reguladora en esta materia en México.
Para entonces, la legislación contemplaba concesiones de uso social comunitario e indígena, pero no reconocía explícitamente a los pueblos afromexicanos.
Luego de múltiples solicitudes, asambleas y requisitos cumplidos, la entidad reguladora ofreció a la colectiva una concesión de radio comunitaria indígena.
Pero para Camacho esa no era opción.
“Yo dije: ‘No. Tiene que ser una radio comunitaria afromexicana”, dijo. “Hemos aprendido que lo que no se menciona no existe y lo que no está escrito, menos. Yo decía: ‘Me van a dar una radio comunitaria de uso social indígena, pero yo no soy indígena’. Desde el nombre estaba el reconocer que fuera una radio afromexicana”.
En 2022, con apoyo de un fondo de la organización sin fines de lucro estadounidense Cultural Survival, lograron adquirir equipo básico de audio y una computadora, dijo Camacho. Así nació Voces Afromexicanas como estación en internet.
Tras una reforma constitucional aprobada durante el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador en 2024, los pueblos afromexicanos fueron reconocidos constitucionalmente como parte de la composición pluricultural de México, lo que fortaleció sus demandas por representación y acceso a derechos, incluidos medios propios de comunicación.
En ese contexto, en 2023 el IFT incluyó por primera vez a las comunidades afromexicanas en su Programa de Promoción y Fomento de la Radiodifusión Comunitaria e Indígena, orientado al desarrollo de proyectos de radiodifusión social y comunitaria. Ña’a Tunda se acogió a esta iniciativa, que les brindó capacitación y acompañamiento para volver a solicitar una concesión.
Finalmente en junio de 2024 fue aprobada la primera concesión de radio de uso social para una comunidad afromexicana en favor de la colectiva, la cual operaría la frecuencia 107.3 de FM con una cobertura de 24 kilómetros.
Tras varios meses de trámites y transmisiones de prueba, la colectiva recibió en enero de este año la autorización para entrar al aire. El 24 de abril, Voces Afromexicanas comenzó oficialmente sus transmisiones, con un equipo de 10 personas, la mayoría mujeres, y un alcance a más de 40 comunidades, dijo Camacho.
“La relevancia aquí es que vamos a dar a conocer nuestra historia, nuestro contexto, nuestra cosmovisión”, dijo. “Es muy relevante, muy importante que nos escuchemos desde nuestras historias, desde nuestras comunidades”.
Camacho dijo que una de sus tareas actualmente es invitar a esas comunidades afro de otros estados a que tramiten su concesión de radio y que empiecen a hablar desde sus contextos.
Voces Afromexicanas cuenta con nueve programas con temas que van desde la medicina tradicional y la cocina afromexicana, hasta la conservación del medio ambiente y cuentos y leyendas para niños.

Yolanda Camacho es la líder de la colectiva Ña’a Tunda y fundadora de la radio comunitaria Voces Afromexicanas. (Foto: Voces Afromexicanas en Facebook)
En México existen más de 2.5 millones de personas que se identifican como afrodescendientes, lo que representa aproximadamente el 2.5 por ciento de la población del país, de acuerdo con el Instituto Nacional de Geografía y Estadística.
Mariana Patrón, representante del Comité Nacional de Radios Comunitarias, Indígenas y Afromexicanas, dijo que el surgimiento de Voces Afromexicanas ha sido fundamental para garantizar la representación de esta comunidad en la pluralidad e interculturalidad de México.
“Es muy importante cómo las compañeras afromexicanas reivindican su posicionamiento dentro de un territorio donde también se encuentran personas indígenas y mestizos, que se les reconozcan sus derechos dentro del territorio”, dijo Patrón a LJR. “Pero más allá, que puedan tener el uso de la palabra y de la voz para posicionar su sentir y sus vivires”.
Patrón dijo que los territorios de estas comunidades dentro de Oaxaca son escasamente cubiertos por los medios tradicionales. Y cuando existe cobertura, ésta suele no reflejar la realidad que viven los habitantes de esos pueblos, agregó.
“Más allá de hacer comunicación indígena o afromexicana, lo que hacemos es la defensa del territorio”, dijo Patrón. “Por eso sí es una apuesta tener nuestro propio medio de comunicación, para compartir lo que está pasando en el territorio, y que esta información realmente sea hecha por nosotros y para nosotros, quienes habitamos el territorio”.
El inicio de Voces Afromexicanas no ha estado exento de desafíos. Y el principal hasta ahora ha sido la sostenibilidad.
Tras poco más de un mes de haber iniciado operaciones formalmente, la estación ha dejado de transmitir diariamente a causa del costo de la electricidad, que resultó más alto de lo que esperaban por la operación de sus equipos.
Los miembros del equipo trabajan de forma voluntaria y en ocasiones inclusive han tenido que aportar voluntariamente recursos para la compra de equipo, dijo Camacho.
“No estamos generando recursos, no tenemos un recurso como para mantenimiento, nada”, dijo. “Eso también nos está desfasando porque sí tenemos que buscar la forma de cómo solventar los gastos de mantenimiento de la radio”.
Camacho dijo que la estación ha organizado rifas entre la población de San Marquitos para solventar las necesidades básicas. Pero, aunque la respuesta de la gente ha sido buena, el equipo sabe que no es un modelo sostenible.
La concesión de radio de uso social impide operar con fines de lucro. Aunque se puede acceder a algunas formas de financiamiento y patrocinio previstas en la ley, la comercialización está muy limitada.
Aunque la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión reserva hasta el 1 por ciento de la publicidad oficial federal para medios comunitarios e indígenas, organizaciones como la Asociación Mundial de Radios Comunitarias en México afirman que esos mecanismos son insuficientes para garantizar su sostenibilidad.
Si bien el derecho de los pueblos indígenas y afromexicanos a tener sus medios de comunicación propios está contemplado en la ley, en la realidad hacen falta mecanismos para hacer de estos medios proyectos sostenibles, dijo Patrón.
“Algunas radios están tomando luz de los municipios, y muchas se quedan sin luz. No tienen tampoco internet propio. Los costos son muy altos para poder mantener una radio”, dijo Patrón. “La concesión no garantiza la supervivencia de la radio comunitaria afromexicana, porque las radios comunitarias no somos una pequeña o mediana empresa. A veces estamos más preocupados por el tema administrativo que por nuestra propuesta de producción”.