"[Una investigación independiente en Brasil] registró cómo distintas formas de poder paralelo —políticos corruptos, empresarios, fuerzas de seguridad, facciones criminales, mineros ilegales y grandes terratenientes— impactan el trabajo, la seguridad y las rutinas editoriales de medios de periodismo local en las cinco regiones de Brasil. El estudio consultó a 38 periodistas y comunicadores entre febrero y mayo de 2026, con apoyo de Reporteros Sin Fronteras (RSF). […]
[...] Los políticos fueron el actor de presión más mencionado, señalados por 12 de los 38 encuestados como la principal fuente de interferencia en sus territorios. Los empresarios aparecieron en segundo lugar, con siete menciones, seguidos por fuerzas de seguridad del Estado, con seis; y facciones criminales, con cinco. Los mineros ilegales y grandes terratenientes también fueron mencionados, especialmente en las regiones Norte y Centro-Oeste.
[...]
En el estudio, el 89 por ciento de los encuestados afirmó haber sufrido al menos algún tipo de hostilidad en el ejercicio de su profesión. Las formas más frecuentes fueron ataques en redes sociales e intimidación presencial [...], seguidas de amenazas directas e indirectas y presión de autoridades públicas. Para el 63.2 por ciento de los encuestados, estas hostilidades ocurren de manera ocasional; para el 13.2 por ciento, son recurrentes. Otro 60.5 por ciento afirmó que su medio dejó de publicar alguna cobertura por temor a represalias".
Leer artículo original (en portugués)
Este texto fue traducido con ayuda de IA y revisado por César López Linares