“Las amenazas contra el periodista Norbey Valle David, corresponsal de Caracol Radio en Medellín [Colombia], provocaron un amplio rechazo por parte de medios de comunicación, organizaciones del sector y entidades del Estado, que coincidieron en la necesidad de proteger su integridad y garantizar el ejercicio libre e independiente del periodismo.
Los pronunciamientos se conocieron luego de que un grupo armado ilegal difundiera un comunicado con señalamientos en contra del comunicador por su labor informativa, hecho que encendió las alertas sobre los riesgos que enfrentan los periodistas que cubren el conflicto y el orden público en distintas regiones del país.
A través de un comunicado, Caracol Radio expresó su preocupación por lo ocurrido y rechazó cualquier forma de amenaza, intimidación o presión contra quienes ejercen el periodismo. […] Al pronunciamiento también se sumó la Asociación Nacional de Medios de Comunicación (Asomedios), que advirtió que las amenazas contra periodistas no solo ponen en riesgo la vida de quienes informan, sino también el derecho de los ciudadanos a recibir información libre, independiente y veraz. […] La Defensoría del Pueblo rechazó los señalamientos contra el comunicador y recordó que ningún actor armado puede imponer restricciones al trabajo de los medios de comunicación ni condicionar el ejercicio periodístico”.