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Brasil intenta hacer los programas de periodismo más prácticos, digitales y menos teóricos, pero adaptación es lenta y difícil

Muchas facultades de periodismo en Brasil todavía se enfrentan a una serie de problemas para reformular sus planes de estudio y así adaptarse a las nuevas directrices de programa, aprobadas en septiembre de 2013 por el Consejo Nacional de Educación del Ministerio de Educación.

De acuerdo con la resolución, las universidades tenían dos años – hasta 2015 – para adecuarse a las directrices. Sin embargo, muchas se retrasaron y otras no han aplicado los cambios, que tienen como objetivo hacer que el plan de estudio sea más moderno y cercano a las necesidades del periodismo contemporáneo.

Uno de los principales cambios que establece las nuevas directrices es que el periodismo dejar de ser un tema dentro de la comunicación sino que pasa a ser una licenciatura específica de grado. El texto afirma que el periodista tiene una “identidad profesional única y diferenciada en relación con el campo más amplio de la comunicación social”. El cambio afecta más profundamente a los programas que tenían un ciclo básico, compartida entre varias habilidades.

Campus de Praia Vermelha de la Universidade Federal de Río de Janeiro (By Halley Pacheco de Oliveira (Own work) [CC BY-SA 3.0 (http://creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0)], via Wikimedia Commons)

Por otra parte, las directrices establecen que la práctica es obligatoria, y que los estudiantes deben estar acompañados en el trabajo por periodistas profesionales y supervisado por docentes. Otra novedad es que los laboratorios deben comenzar temprano durante el primer semestre y avanzar en los niveles de aprendizaje y complejidad hasta el final de la graduación.

Estas actividades de laboratorio permiten a los estudiantes aplicar y desarrollar conocimientos y habilidades periodísticas. De acuerdo con la resolución, los laboratorios pueden ser: “periódicos, revistas y libros, boletines de prensa, programas de radio o televisión, revistas web, agencia de noticias, asesorías de prensa, entre otros”.

Las directrices también destacan la importancia de una enseñanza ligada a las nuevas tecnologías y suscitaron el debate sobre la creación de nuevas disciplinas en emprendimiento, periodismo de datos, periodismo digital, entre otras.

En la Universidad de Brasilia (UNB) y la Universidad Federal de Santa Catarina (UFSC), el nuevo plan entró en vigor en 2016. En la Universidad de São Paulo (USP), esto ocurrió en el primer semestre de 2017. El nuevo plan de estudio de periodismo de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ) se encuentra todavía en la fase de actualización, y será implementando hasta el año 2018.

En las facultades privadas consultadas por el Centro Knight como el Cásper Líbero, el proceso de modificación está en curso. En la ESPM y PUC-RS, por ejemplo, el nuevo plan de estudios ya se implementó.

Cambios lentos

“El cambio del programa de educación tiene un proceso lento. Así que muchas universidades no han cambiado el plan de estudios”, dijo al Centro Knight la profesora de periodismo de la Universidad Federal de Uberlândia (UFU), Mirna Tonus, quien también fue presidente del Foro Nacional de Profesores de Periodismo (FNPJ por sus siglas en portugués) cuando las directrices fueron aprobadas en 2013. En la UFU, la reforma del plan de estudios ya se implementó, de acuerdo con la profesora.

“Sabemos que muchos programas están luchando para hacer el ajuste. Sin embargo, las directrices tienen que cumplirse. Estas no son ideales, pero seguramente van a mejorar la calidad de la enseñanza del periodismo”, dijo al Centro Knight Valci Zuculoto, directora de la Federación Nacional de Periodistas (FENAJ) y profesora de periodismo en la UFSC.

Las barreras para los cambios van desde la dificultad para contratar nuevos maestros y equipar los laboratorios, hasta la lentitud de los procedimientos burocráticos y los enfrentamientos entre diferentes corrientes ideológicas, de acuerdo con los coordinadores y miembros de organizaciones de periodismo escuchados por el Centro Knight.

La falta de profesores

Para la coordinadora de periodismo de la UFRJ, Cristiane Costa, una de las mayores dificultades de la implementación de las nuevas directrices es la falta de profesores con perfil digital o emprendedor.

“El plan de estudios de la UFRJ es muy anticuado. La última reforma es de 2001. Todavía está enfocado hacia los [medios] impresos y no tiene una clase de medios digitales obligatorio. Hemos hecho un gran esfuerzo en las electivas [para compensarlo]. Sin embargo, la gran dificultad es conseguir un maestro, ya que los maestros estamos enfocados en el papel, pocos han trabajado con lo digital y menos aún han creado empresa [para enseñar el espíritu empresarial]”, dijo al Centro Knight.

Zuculoto, de la FENAJ, está de acuerdo en que se necesitan recursos para invertir en laboratorios y en nuevos maestros. “Sabíamos que las nuevas directrices significarían más exigencias para cada una de las partes involucradas: los profesores tendrían que actualizar y las instituciones tendrían que invertir. Pero incluso sin las nuevas directrices, el periodismo está cambiando y los programas necesitan evolucionar constantemente”, dijo ella.

Costa también destacó que la contratación de profesores en una universidad pública es más complicada que en las privadas, las cuales no necesitan concursos. “La rectoría tiene que autorizar y sólo autoriza cubrir las vacantes de un profesor que se retiró, por ejemplo. Cuando se cambia el plan de estudios va a necesitar de nuevos profesores. Yo no tengo ese perfil de profesor en administración en periodismo [en equipo]”, afirmó ella.

La coordinadora considera que las directrices, con laboratorios desde el inicio del programa, cuestiona el papel de las universidades. “Es un cambio de perspectiva, el profesor deja de dar solo las clases tradicionales para dar también un orientador de las prácticas. Es un conocimiento orientado a proyectos”, dijo.

Teoría y práctica

Para muchos coordinadores, las nuevas directrices traen más equilibrio entre el contenido teórico y práctico. “En el antiguo plan de estudios, el estudiante podría pasar dos años sin tener ninguna práctica periodística. Ahora ya no tiene esta posibilidad. También es una forma de adaptar el programa al mercado, así cuando un estudiante llega a una pasantía, está más preparado”, explicó la coordinadora de Periodismo de la ESPM, Maria Elisabete Antonioli, al Centro Knight. Antonioli también investiga la formación de periodistas y la implementación de las nuevas directrices curriculares en el estado de São Paulo.

Para Tonus, las nuevas directrices se centran en una “formación aplicada” y valorizan la profesión del periodista. “El término ‘práctica’ termina siendo peyorativa, y nos quedamos atrapados en esta dicotomía entre la teoría y la práctica. En realidad, el periodismo es una ciencia social aplicada. La intención de esto no es formar al estudiante para que se adapte al mercado, sino formar profesionales que puedan modificar el mercado”, dijo ella.

Las cuestiones sobre teoría y práctica, aparte de volver al periodismo un título específico de grado, han generado muchos conflictos entre profesores e investigadores de diferentes corrientes ideológicas. Los desacuerdos pueden obstaculizar la creación de un consenso dentro de los programas, algo necesario para rediseñar los planes de estudio.

Prejuicios

También hay nuevos contenidos que enfrentan prejuicios en el mundo académico, como es el caso de temas relacionados con el emprendimiento e innovación. Las directrices no obligan a las facultades a adoptar determinadas clases, pero sirven como guías para los programas.

“El emprendimiento es un tema que enfrenta mucha resistencia, la gente piensa que no se puede ser periodista y lidiar con eso”, dijo al Centro Knight la profesora Ana Cecília Nunes, que enseña sobre este tema en el programa de periodismo en la PUC-RS.

“Tener un prejuicio hacia el emprendimiento tal vez sea una cuestión ideológica. La persona ve al periodista como un profesional que no puede tener su propio negocio”, dijo Tonus. El periodista Jorge Tarquini, profesor de la ESPM, Metodista y Cásper Líbero en el área de negocios, emprendimiento y administración, concuerda que hay una resistencia hacia estos temas.

“Tal vez sea el momento de repensar esa visión romántica del periodista que no pone la mano en el dinero”, dijo al Centro Knight.

Para Zuculoto, de la FENAJ, los enfrentamientos entre las corrientes que existen dentro de las facultades, más la dificultad de implementación de las directrices son más de orden burocrático. Ella menciona las prácticas obligatorias como un reto importante, especialmente para las facultades en pequeños pueblos al interior del país.

“Estos programas pueden tener más dificultades para conseguir las prácticas. En algunas ciudades sólo hay un periódico y una emisora ​​de radio, es complicado. Así que esto dependerá de la realidad de cada programa”, dijo la profesora. Aunque la facultad no está obligada a ofrecer un puesto de práctica dentro de la institución, esta necesita llegar a acuerdos con las compañías y supervisar el trabajo de los estudiantes.

Los programas que no hacen las reformas necesarias para adaptarse a las nuevas directrices pueden ser mal evaluados por el Instituto Nacional de Estudios e Investigación en Educación Anísio Teixeira (INEP), una agencia federal vinculada al Ministerio de Educación (MEC).

“De acuerdo con lo fue establecido, las instituciones deben promover actualizaciones en los proyectos pedagógicos de sus programas de Periodismo antes de 2015. La adecuación de los proyectos educativos a las nuevas Directrices Curriculares son verificadas durante evaluaciones en sitio efectuadas por la comisión de evaluadores bajo la coordinación de INEP”, dijo el MEC a través de un comunicado.

Según el ministerio, el INEP deberá divulgar una nueva evaluación de los programas de periodismo el próximo mes.

Nota del editor: Esta historia fue publicada originalmente en el blog Periodismo en las Américas del Centro Knight, el predecesor de LatAm Journalism Review.

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