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América Latina se está quedando atrás en investigación sobre IA y desinformación, revela estudio

Apenas unas horas antes de las elecciones legislativas de Argentina de octubre de 2025, circuló en redes sociales y plataformas de mensajería un video que mostraba al expresidente Mauricio Macri llamando a votar por una alianza opositora al presidente Javier Milei.

Los verificadores no tardaron en identificar que se trataba de un video manipulado con inteligencia artificial (IA) basado en un spot de la campaña de Macri en 2015. Para la organización de verificación Chequeado, este tipo de videos alterados con IA fueron “los protagonistas de las elecciones de 2025” en ese país, dado que ese tipo de contenido generó 31 denuncias que la Fiscalía Nacional Electoral argentina recibió en esa jornada electoral.

A pesar de que América Latina enfrenta escenarios críticos de desinformación, con impactos directos en procesos electoralesconflictos sociales e incluso en la economía de la gente, en la región se está produciendo muy poca investigación académica sobre el vínculo entre la IA y la desinformación.

Captura de pantalla de la presentación de la investigación “Cartografía global de la investigación sobre IA y desinformación” durante la Cumbre Global sobre Desinformación 2025.

Brasil, Chile y México son los países donde se encontró más investigación sobre desinformación e IA en América Latina, de acuerdo con el mapeo. (Foto: Captura de pantalla de la Cumbre Global sobre Desinformación en YouTube)

El estudio “Cartografía global de la investigación sobre IA y desinformación”, realizado en la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), en Ecuador, mostró que, aunque las investigaciones académicas sobre este tema se han disparado en el mundo en los dos últimos años, en América Latina estas investigaciones son escasas, aisladas y con poca comparación regional.

Este vacío no solo limita la comprensión del fenómeno en el contexto latinoamericano, sino que deja al periodismo regional sin referentes científicos clave para enfrentar la ola de contenidos falsos cada vez más sofisticados, dijo Claudia Rodríguez Hidalgo, docente e investigadora del departamento de Ciencias de la Comunicación de la UTPL, y una de las autoras del estudio.

“América Latina es una región bastante golpeada por el tema de desinformación, especialmente por su relación con la inestabilidad política, con crisis sociales”, dijo Rodríguez Hidalgo a LatAm Journalism Review (LJR). “Es un tema de investigación que apenas está apareciendo [en América Latgina] y las investigaciones que se han hecho más visibles, lo hacen porque han sido hechas con universidades de España, principalmente”.

“Cartografía global de la investigación sobre IA y desinformación” es un estudio sobre 347 artículos académicos de entre 2020 a 2025 sobre el cruce de la IA y la desinformación, indexados en Scopus, una base de datos que compila investigaciones publicadas por revistas académicas de alto nivel.

Los autores encontraron que las investigaciones sobre el tema se dispararon a partir de 2023, en coincidencia con la adopción masiva de los usuarios comunes de las plataformas de IA generativa como ChatGPT, DALL-E y Gemini. Solo el año 2024 concentra más de la mitad de todas las publicaciones desde 2020, dijo Rodríguez Hidalgo.

Estados Unidos lidera la producción de investigaciones sobre el tema, con 59 estudios, seguido de España, con 52, de acuerdo con el estudio. Las redes de colaboración académica se están gestando principalmente entre países del norte, especialmente entre Estados Unidos y naciones de Europa occidental, arrojó el estudio.

La producción latinoamericana

Brasil, Chile y México son los países en los que se halló la existencia más sólida de investigaciones alrededor de la desinformación y la IA en América Latina. Y si bien también existen estudios en universidades de otros países, como Colombia y Ecuador, éstos aparecen aislados, sin vínculos de colaboración con instituciones en otros países, dijo Rodríguez Hidalgo.

“En el ámbito latinoamericano, tú ves, por ejemplo, tres autores [en un artículo], pero los tres pertenecen a la misma universidad”, dijo. “Y son artículos aislados. O sea, no son parte de un grupo de artículos que demuestre que es un tema de investigación que están desarrollando”.

La docente dijo que gran parte de los artículos latinoamericanos abordan principalmente experiencias del país con esos fenómenos, por ejemplo, cómo afectó la desinformación en procesos electorales específicos o cómo la IA ha influido en levantamientos sociales. Sin embargo, no hay muchos estudios que hagan comparaciones entre las realidades sociopolíticas con otros países o regiones, como sí sucede con investigaciones en las naciones de referencia, agregó.

Rodríguez Hidalgo dijo que, para incrementar la producción de estudios académicos sobre el tema en América Latina, hace falta que los investigadores y las universidades trabajen más en la construcción de redes regionales para abordar el tema de forma colaborativa y desde varias aristas.

Claudia Rodríguez Hidalgo, profesora e investigadora de la Universidad Técnica Particular de Loja, en Ecuador.

La profesora Rodríguez Hidalgo dijo que América Latina es una región muy afectada por la desinformación, especialmente la conexión de ésta con la inestabilidad política y las crisis sociales. (Foto: Claudia Rodríguez Hidalgo en X)

“Hay que pasar de los esfuerzos aislados y de los consorcios y observatorios regionales sobre IA y desinformación a establecer hacer alianzas sistémicas con, por ejemplo, el clúster Ibérico, que a mí me parece que es el más factible por el tema del idioma”, dijo. “También no dejar de lado las universidades de referencia en Norteamérica y en Europa”.

Hacer alianzas de investigación con esas regiones, dijo Rodríguez Hidalgo, sería muy benéfico para América Latina, no solo porque esos países tienen acceso temprano a tecnologías de vanguardia, sino también porque sus universidades cuentan con una infraestructura científica más consolidada, con laboratorios y centros especializados en IA, además de que su financiamiento es más competitivo que el de las universidades de América Latina.

“Los países líderes en investigación también son los que están desarrollando los modelos, las plataformas, las tecnologías que luego son investigadas por otros”, dijo Rodríguez Hidalgo. “Además de eso, ellos ya han desarrollado un modelo de colaboración internacional estable, las redes científicas que son ahora mismo densas, son duraderas. Y eso impulsa también la productividad y la visibilidad”.

Al establecer colaboraciones de investigación con los países de referencia, es importante asegurarse de llevar agendas definidas de América Latina para darle visibilidad a la realidad de la región e integrar a la discusión voces del Sur Global, dijo Rodríguez Hidalgo.

“Muchas veces terminamos colaborando en investigaciones que reflejan la realidad europea o la realidad norteamericana, pero no siempre reflejan la realidad sudamericana, que es la que está faltando dentro de estas narrativas”, dijo.

¿Por qué esto es importante para el periodismo?

Los periodistas están en línea de frente en la batalla por defender la salud del ecosistema informativo, la confianza social y la democracia en general de los impactos del uso de la IA para crear desinformación, dijo Rodríguez Hidalgo.

No obstante, los esfuerzos de la prensa terminan siendo insuficientes ante el rápido avance y complejidad de este fenómeno, dijo. Por eso, agregó, las investigaciones académicas del tema son más necesarias que nunca.

“[Los investigadores] les estamos diciendo qué nuevos avances y herramientas hay, qué se está investigando sobre el tema, qué efectos sociales están produciéndose”, dijo la docente. “Creo yo que los medios de comunicación y la academia deben acercarse mucho más para que estas investigaciones también lleguen a la ciudadanía, y que la ciudadanía sepa que detrás de una verificación no está simplemente la búsqueda del dato exacto, sino que influye una serie de condiciones, desde el trabajo periodístico y el dominio de la tecnología, hasta el tema de la investigación”.

Los temas ignorados

Mientras aparecen cada vez más investigaciones académicas enfocadas en describir el fenómeno del uso de la IA en desinformación, persisten vacíos importantes en lo que tiene que ver con temas como la ética en el uso de esta tecnología y la alfabetización mediática contra la desinformación. Justo ésos –junto con el periodismo– son elementos que figuran como posibles alternativas para paliar el problema, dijo Rodríguez Hidalgo.

“Todavía estamos enfocados en el fenómeno, en cómo sucede, qué es lo que pasa y creo que no acabamos de matizarlo ni de describirlo porque todos los días cambia algo. Entonces todos los días hay una nueva forma de desinformación”, dijo. “Estas nuevas herramientas se han puesto en manos de todas las personas, pero nadie nos está enseñando cómo utilizarlas en un sentido ético”.

Rodríguez Hidalgo dijo que espera que los hallazgos de este estudio brinden a la comunidad académica pistas para identificar oportunidades de investigación.

Captura de pantalla de la presentación de la investigación “Cartografía global de la investigación sobre IA y desinformación” durante la Cumbre Global sobre Desinformación 2025.

El estudio muestra que Estados Unidos lidera la producción de investigación sobre desinformación e IA, seguido de España. (Foto: Captura de pantalla de la Cumbre Global sobre Desinformación en YouTube)

“Cartografía global de la investigación sobre IA y desinformación”, con datos de investigaciones hasta 2024, será publicada en la revista Springer a principios de 2026, dijo la docente. Además agregó que una actualización del estudio está en curso, con un mapeo de las investigaciones sobre IA y desinformación de 2025.

Rodríguez Hidalgo dijo que espera que ese nuevo mapeo esté listo en la primera mitad de 2026. Y agregó que, según datos hasta la primera mitad del año, se puede ver otro aumento significativo en el número de estudios académicos sobre el tema a nivel mundial respecto a años anteriores.

“Ya teníamos casi el doble de artículos y solamente tomando hasta agosto de 2025. […] Scopus, por ejemplo, te permite ver las publicaciones que van a salir en 2026, y ya hay publicaciones de 2026 [anunciadas] sobre el tema”, dijo. “Eso ya nos permite ver que está incrementando muchísimo más la investigación [sobre IA y desinformación]”.

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