La cobertura de los terremotos en Venezuela está siendo la primera gran prueba para la prensa tras la salida de Nicolás Maduro, revelando mayores libertades para informar, pero también restricciones de información y persistencia de censura digital.
De Argentina a Costa Rica y México, medios pequeños están organizando su propia infraestructura digital en busca de autonomía, seguridad y supervivencia.
El ya limitado panorama mediático en la isla se ve restringido por el bloqueo de sitios web considerados críticos con el gobierno. La ausencia del sitio de El Toque también afecta a quienes buscan conocer el precio del dólar.