texas-moody

La automatización detrás de los especiales de El Comercio para las elecciones peruanas

Tras cerca de un lustro marcado por inestabilidad, la entrada y salida de seis presidentes, intentos de golpes de estado y protestas sociales con saldo fatal, los peruanos acudirán a las urnas en varias elecciones a nivel nacional en 2026.

Elecciones municipales y legislativas se llevarán a cabo en abril, y elecciones municipales y regionales tendrán lugar en octubre. Además, este año el Congreso peruano volverá al sistema  bicameral, por lo que se tendrá que elegir senadores y diputados.

Con cerca de 40 partidos políticos compitiendo, el equipo de El Comercio, el diario más antiguo del país, enfrenta un reto colosal: ayudar a su audiencia a asimilar la enorme cantidad de información electoral para que tomen decisiones de voto informadas.

Para enfrentar ese reto, el diario se apoyó en la inteligencia artificial (IA) en conjunto con una tecnología que hasta hace poco se desconocía en su redacción: los flujos de trabajo automatizados. Esa combinación les permitió desarrollar dos especiales de datos interactivos enfocados en presentar, comparar y fiscalizar a los candidatos y sus propuestas, con base en documentos públicos. Esto, sin necesidad de gran experticia en programación.

Infographic from an interactive data special on Peru’s elections.

Uno de los especiales presenta un análisis estadístico-descriptivo de la vida, la trayectoria y el patrimonio de los candidatos. (Foto: Captura de pantalla de El Comercio)

“Estos dos especiales electorales lo que hacen es transformar información compleja en conocimiento accesible y sobre todo relevante en una coyuntura electoral fuerte”, dijo a LatAm Journalism Review (LJR) Gisella Salmón, jefa de fidelización de audiencias de El Comercio y una de las autoras de los trabajos. “[Existía el reto de] navegar entre un mar de superabundancia de información, muchísimos datos que además son complejos de entender rápidamente, pero que analizados de manera global te arrojan resultados bastante interesantes”.

Los flujos de trabajo automatizados son secuencias de tareas digitales en software especializado que se ejecutan automáticamente siguiendo reglas previamente definidas. Permiten que distintas aplicaciones y plataformas intercambien información, procesen datos o ejecuten acciones coordinadas.

El primer encuentro que el equipo de El Comercio tuvo con esta tecnología fue en el LATAM Newsroom AI Catalyst, un programa de aceleración de la Asociación Mundial de Periódicos (WAN-IFRA) en alianza con OpenAI, en el que participaron Salmón y Mayte Ciriaco, líder del laboratorio de periodismo innovador del periódico. El programa es dirigido por Fathm, un laboratorio de medios y consultora con sede en Londres.

En el programa, equipos de 16 medios de la región aprendieron sobre la implementación estratégica de la IA y desarrollan prototipos para automatizar tareas, mejorar la eficiencia y transformar la producción editorial.

A partir de su participación en el programa, Salmón y Ciriaco idearon “36 candidatos presidenciales, un solo voto”¿Qué propone tu candidato?, títulos de los especiales, que fueron publicados en diciembre de 2025 y enero de 2026, respectivamente. El primero analiza las hojas de vida de los candidatos a la presidencia, mientras que el segundo hace lo propio con  sus planes de gobierno.

Datos que fluyen

“36 candidatos presidenciales, un solo voto” está basado en los documentos que cada candidato presentó ante el Jurado Nacional de Elecciones de Perú (JNE), en el que detallan datos personales, estudios, perfil profesional, ingresos, propiedades y antecedentes penales, entre otros.

Mediante un flujo automatizado, el equipo de El Comercio pudo extraer, limpiar y estructurar la información de esas hojas de vida. El mismo flujo incorporó agentes de IA de OpenAI para analizar esos datos. Todo el proceso se realizó en n8n, una plataforma que permite ejecutar flujos automatizados de forma visual e intuitiva, sin necesidad de programación compleja.

El resultado fue un análisis estadístico-descriptivo de la información de vida, trayectoria y patrimonio de los candidatos.

“El [archivo del] JNE es denso, es muy grande y además acceder es complicado. Y la dirección para encontrar una hoja de vida de un candidato es muy difícil. Eso hacía complicado que el lector promedio pueda entrar rápidamente a consultar cosas”, dijo Salmón a LJR. “El especial de hojas de vida te permite de una manera gráfica conocer a los candidatos con determinados ángulos, desde dónde nacieron, dónde estudiaron, cuántos son mujeres, cuántos son hombres, cuál es la edad promedio, etcétera”.

Además, el análisis permitió determinar qué candidatos se están postulando para más de un cargo, quiénes tienen mayores ingresos y cuál es su grado de estudios promedio. Además, con la información extraída, el especial presenta fichas de cada uno de los candidatos con los datos de su hoja de vida, pero de una manera más resumida, práctica y visualmente atractiva.

Similarmente, “¿Qué propone tu candidato?” aborda los planes de gobierno de cada candidato a la presidencia y hace un análisis de viabilidad de sus propuestas presentado gráficamente, de modo que el usuario puede explorar, filtrar y comparar objetivamente lo que los candidatos proponen y lo que omiten.

Este segundo especial también está basado en documentos públicos del JNE, los cuales fueron limpiados y estructurados mediante flujos automatizados. Luego, el equipo dividió los planes de gobierno en unidades para facilitar su análisis y, mediante agentes de IA incorporados al flujo automatizado, los clasificaron por temas.

“Lo que buscamos, para poder hacerlo más atractivo a la audiencia, es no solamente mostrar un resumen, sino que puedan comparar propuestas por eje temático”, dijo Salmón. “Si quieres saber qué dicen los candidatos en materia de seguridad, por ejemplo, puedes seleccionar el tema, seleccionar tres partidos y, a partir de eso, te damos un vistazo de las propuestas que tienen sobre seguridad para que tú sepas qué es lo que te pueden ofrecer cada uno de ellos”.

La periodista enfatizó que todos los resultados que arrojaron los flujos automatizados de ambos especiales fueron revisados y validados por ojos humanos. El análisis de viabilidad de las propuestas del segundo especial fue ejecutado también de forma humana, agregó Salmón. Para ello contaron con el apoyo del editor de política de El Comercio.

Screenshot of an automated work flow behind the interactive special of El Comercio.

Los flujos automatizados se componen de nodos, que son bloques de acciones individuales. (Foto: Cortesía)

“Inicialmente la tecnología estuvo involucrada en ayudarnos a encontrar frases chequeables [en las propuestas de los candidatos]”, dijo Salmón. “Pero después comparamos esos argumentos con alguna cita puntual en la legislación o en alguna normativa vigente, lo cual luego nuevamente fue revisado para que todo tuviera congruencia. Esa es la parte donde más intervención humana hubo”.

Salmón dijo que la metodología de flujos de trabajo desarrollada para estos especiales, los cuales tomaron más de seis meses en su realización, es replicable y escalable para, una vez pasada la coyuntura actual, aplicarla a otros especiales, incluso más grandes.

“Son arquitecturas modificables y adaptables que pueden servir para otros proyectos”, dijo Salmón. “Esperamos también que esta herramienta pueda validarse nuevamente en octubre, cuando tengamos las elecciones de autoridades municipales y regionales, porque ya tenemos construido los flujos”.

Automatización “baja en código”

Los flujos automatizados se componen de nodos, que son bloques de acciones individuales, los cuales se conectan para ejecutar tareas sin mayor intervención humana.

Cada nodo se vincula con un software o aplicación, según la acción requerida. Así, puede haber nodos conectados a, por ejemplo, Google Drive o Microsoft Excel. También se puede vincular nodos a repositorios de código para realizar acciones específicas, o a aplicaciones de IA. Estos últimos funcionan como “agentes de IA” cuando son capaces de ejecutar tareas de forma autónoma a partir de prompts de lenguaje natural.

Así, los flujos en n8n para los especiales de El Comercio incluían nodos vinculados a Google Drive para extraer los PDF públicos, otros con código para acciones como extraer y limpiar datos, otros vinculados a Google Spreadsheets para exportar los resultados a hojas de cálculo, y otros vinculados a agentes de IA de OpenAI, para tareas como analizar información o redactar textos, entre otros.

“Si tenemos una carpeta con 50 PDF con declaraciones juradas de congresistas, y queremos llevarlos a Excel, pero queremos que los datos estén separados por pestañas, eso se llama data estructurada, que luego nos sirve para poder programarla y hacer el análisis”, dijo a LJR Armando Scargglioni, desarrollador de El Comercio. “Eso es algo que un ser humano haría, pero le tomaría muchas horas el proceso de abrir cada PDF, leerlo, buscar texto, copiarlo, pegarlo en las pestañas correspondientes en el Excel”.

Todo ese proceso se puede automatizar en n8n, mediante un flujo con nodos para cada acción que, en el ejemplo, da como resultado la hoja de Excel con la data estructurada. Esos procesos automatizados aliviaron al equipo de El Comercio la carga laboral en un 80 por ciento, dijo Scargglioni, quien participó en la parte técnica de la realización de los especiales electorales.

Salmón dijo que en los flujos automatizados no siempre se obtienen los resultados deseados al primer intento. Sin embargo,  una de las ventajas de la arquitectura de nodos es que si algo no funciona en el proceso, solo basta ajustar el nodo en el que está el error sin alterar los demás, y volver a correr el flujo, agregó.

Los flujos automatizados en n8n son considerados “low code” porque no requieren programación con código desde cero. Aunque en ocasiones, dijo Scargglioni, es necesario agregar código en algunos nodos para realizar tareas específicas.

No obstante, una persona sin conocimientos de programación puede pedir ese código a plataformas de IA generativa como ChatGPT, Gemini o Claude, dijo Scargglioni. De hecho, agregó, a esas plataformas se les puede pedir un flujo de trabajo completo.

“No necesitas ser un experto en programación para meterte a hacer flujos en n8n. [...] Los modelos [de IA generativa] están tan avanzados que te dan los flujos tal cual. Te lo arma y tú sencillamente lo descargas y lo abres en el n8n”, dijo Scargglioni. “N8n es una herramienta muy poderosa que siento que, si los redactores le perdieran un poquito el miedo, sería una gran aliada para sus trabajos”.

Mirada humana y buenos prompts

Los especiales electorales dejaron claro al equipo de El Comercio que procesar documentos oficiales con tecnología de IA implica invariablemente la posibilidad de errores. Y en varias ocasiones, esos errores son imperceptibles a simple vista. Y si no se detectan, se corre el riesgo de publicar información errónea o distorsionada, dijo Lorena Obregón, periodista investigadora que estuvo a cargo de la verificación y control de calidad de los proyectos.

Equipo del área "Nuevas Narrativas" de el periódico peruano El Comercio posan.

Integrantes del equipo de Nuevas Narrativas de El Comercio: Ángela Peña, Armando Scargglioni, Gisella Salmón, Marcelo Hidalgo y Lorena Obregón. (Foto: Hugo Pérez/Diario El Comercio)

Por eso, la verificación humana y el criterio periodístico fueron fundamentales en todas las etapas del desarrollo de los especiales, agregó Obregón.

“La IA acelera procesos, efectivamente, pero el criterio periodístico sigue siendo elemental”, dijo Obregón a LJR. “Y más, cuando usas la IA en elecciones, el criterio editorial es lo único que va a separar esta línea de la automatización responsable y  la desinformación”.

Los agentes de IA utilizados en los flujos automatizados para los especiales llegaron a tener errores al confundir cifras o letras al momento de extraer datos o completar con información arbitraria espacios que en los documentos estaban vacíos.

“Eso sí repercute un montón porque si no se verificaba esa información, muy bien podríamos recibir una carta notarial o una demanda. O incluso [podríamos estar dándole] información que no existe al público”, dijo Obregón. “Entonces no es como que puedas confiar ciegamente en la IA”.

Obregón dijo que solo el especial de las propuestas de gobierno está conformado por al menos 400 textos que fueron leídos, verificados y, en algunos casos, optimizados manualmente.

“Somos un equipo chiquito. En esta validación periodística éramos tres, entonces cada uno tenía que leer más de 100 fragmentos para ver si eran correctos,” dijo Obregón. “Y cada que hacíamos un cambio [en el flujo], teníamos que volver a revisar, o hacíamos cambios manualmente, porque en algunos textos nos parecía que la escritura humana era mucho más fácil de entender en algún sentido”.

Además, para el uso de flujos automatizados es importante saber crear buenos prompts para dar indicaciones correctas a los agentes de IA y para  corregir errores, dijo Scargglioni.

“Al ver que el agente está cometiendo ciertos errores, uno mismo va identificando esos errores y mejorando el prompt”, dijo Scargglioni. “Había que hacer prompts muy, muy específicos para evitar que siguiera cometiendo esos errores. Obviamente, especificarle ‘no alucines, no inventes información, si encuentras un campo vacío en el PDF, déjalo tal cual, no lo llenes con data que no existe’, etcétera”.

Obregón dijo que el equipo anotó cada uno de los errores que la IA arrojó durante la realización de los especiales electorales para, en futuro proyectos, indicarle a los agentes correspondientes que no cometan esos mismos errores.

Aunque El Comercio cuenta con un decálogo sobre el uso ético de la IA en la redacción, la realización de estos dos especiales reforzó en sus creadores la idea de que la tecnología no puede operar sin criterios editoriales humanos, dijo Obregón.

“Nuestro equipo ha establecido con mayor precisión qué tareas se pueden automatizar, pero también hay una línea que separa esto de cuáles deben seguir siendo responsabilidad humana”, dijo Obregón. “El aprendizaje fue que la IA es útil para escalar, ordenar información pública, estructurarla. Pero solo funciona de manera responsable cuando hay criterios editoriales explícitos y personas supervisando todo el proceso”.

Salmón coincidió y dijo que después de realizar estos especiales electorales le quedó más claro que la IA no viene a reemplazar a los periodistas, sino a potenciar su trabajo.

“Cuando tú haces un prompt y te maravillas con algo que se puede lograr, ese logro no solamente es logro de la IA. Es logro de la persona que supo qué pedirle a la IA”, dijo Salmón. “Y cuando empiezas a trabajar de la mano con la IA y sabes el impulso que puede darte siendo bien manejada, aprendes que la IA no te va a reemplazar porque no tiene un criterio. El criterio se lo das tú”.

 

Republica esta historia en tu medio de forma gratuita, con crédito a LJR. Lee nuestros lineamientos