“El Gobierno de Bolivia condenó este domingo [15 de febrero] el ataque sufrido por un periodista en la ciudad de El Alto, la segunda más poblada del país, y aseguró que el suceso, que fue denunciado por los principales gremios de la prensa, no quedará impune.
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Tras hacer la cobertura de un acto de campaña por las elecciones regionales en un barrio de El Alto, el informador ‘fue interceptado por desconocidos cuando se retiraba a su domicilio’, fue secuestrado y atacado con violencia por sus agresores, quienes lo ‘acogotaron y le cortaron la lengua con un arma cortopunzante’, en medio de amenazas.
La Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia y la Confederación Sindical de Trabajadores de la Prensa de Bolivia advirtieron que este ‘atentado no puede interpretarse como un simple hecho de inseguridad ciudadana’, pues las amenazas ‘directas’ que recibió el periodista, ‘la violencia ejercida’ y el robo de sus herramientas de trabajo ‘evidencian un acto premeditado con el objetivo de amedrentar y silenciar su labor periodística’”.