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Pandemia abre oportunidades para medios digitales pequeños en Latinoamérica

Este panel fue parte del 13º Coloquio Iberoamericano de Periodismo Digital que tuvo lugar completamente en línea el 25 de julio de 2020. Vea este y otros paneles de ese día aquí.

 

La pandemia de COVID-19 ha traído consigo despidos masivos y recortes laborales en la industria periodística para muchos periodistas de países latinoamericanos y del resto del mundo. Sin embargo, a algunos medios digitales pequeños de la región les ha traído oportunidades de negocio y alianzas editoriales que han contribuido a su desarrollo y han hecho crecer su audiencia.

Cuando la pandemia impulsa el cambio - 13 Coloquio Iberoamericano de Periodismo Digital

Panel de 13 Coloquio Iberoamericano de Periodismo Digital sobre medios digitales que vieron oportunidad de crecimiento durante la pandemia.

El panel “Cuando la pandemia impulsa el cambio: tres experiencias de crecimiento en medios en América Latina” presentó como ejemplo los casos de los sitios periodísticos GK, de Ecuador, El Toque, de Cuba y El Surti, de Paraguay.

Debido a la intensidad con que empezó a desarrollarse la pandemia en Ecuador, con un alto número de muertes en Guayaquil, el sitio GK dirigió toda su cobertura a explicar lo que estaba pasando, contó su directora y cofundadora Isabela Ponce. 

De acuerdo con Ponce, sus tres ejes temáticos principales, derechos humanos con enfoque en género, ambiente y transparencia, fueron enfocados en los impactos de COVID-19 en el país.

En el contexto ecuatoriano, la pandemia se sumó a la crisis económica, política y social que ya atravesaba el país desde el paro nacional de octubre de 2019. 

“Cuando vino la pandemia, para nosotros fue un momento de oportunidad, de decir ¿qué hacemos? Obviamente tenemos un hada madrina que se llama MDIF, y recibimos muchísimos consejos muy pronto sobre estrategias de que podíamos hacer, como pensar, a nivel de negocio, en cómo generar liquidez en ese momento”, dijo Ponce. 

GK ya tenía un modelo de negocio diversificado, contó Ponce, con un servicio de estudio de contenidos, de capacitaciones, alianzas estratégicas internacionales y subvenciones o grants. Además, crearon recientemente la Tienda -- una sección de venta virtual en su sitio en donde ofrecen artículos de decoración; un laboratorio audiovisual; y espacios de publicidad. También planean introducir el modelo de membresías.

“Desde el estudio de contenidos podemos reinventarnos y preparar unos servicios y productos específicos como para la pandemia que nos resultaron muy buenos, o sea, como un buen ejemplo de qué pudimos hacer y que resultó y sigue resultando. (…) Logramos prepararnos para la crisis que venía”, dijo Ponce.

El tráfico del sitio de GK ha crecido en un 100%, comparado a los primeros meses de este año, contó Ponce. “Nuestra meta es que suba un 300%. Estas crisis son una gran oportunidad. La audiencia nos ha traído los mejores temas”, señaló. 

En Cuba, los sitios periodísticos El Toque y Periodismo de Barrio decidieron hacer una alianza editorial y comercial para sortear las dificultades que ya existían en la isla y que se agravaron con la pandemia.

Ana Lidia García, periodista de El Toque, contó que actualmente la isla vive una primavera de medios independientes nuevos, a pesar de que por su condición de independientes, no son reconocidos legalmente por el gobierno como periodistas. Asimismo, son constantemente criminalizados y amenazados, y no tienen acceso a las fuentes oficiales.

“Cuando llega la crisis y comienza el primer caso de coronavirus en Cuba, el 11 de marzo, el reto era enfrentarnos no sólo a la pandemia como crisis sanitaria, sino también a este tema del acceso a la información, el acceso a las fuentes, y también el reto económico que eso significaba”, contó García.

A partir de ese momento, El Toque y Periodismo de Barrio decidieron unirse para crear un servicio de información conjunto, uniendo sus presupuestos y equipos de reporteros. “Fue lo mejor que nos pudo haber pasado en ese momento”, dijo García. 

Esta alianza y sus resultados los hizo pensar aún más en la posibilidad de introducir un modelo de negocios de membresías.

En cuanto a su cobertura, se concentraron en dos cuestiones principales: verificar datos y dar contexto a la información, y desarrollar acciones para interactuar con las audiencias. 

Gracias al mayor acceso a internet con que cuenta la isla en los últimos años, y a un mayor número de usuarios cubanos en las redes sociales, ambos medios lograron trabajar colaborativamente las verificaciones con otros medios independientes de Cuba y de la región, contó García. En ese esfuerzo de fact-checking, se unieron a la alianza de verificadores de periodistas latinoamericanos LatamChequea. 

Hicieron un bot chequeador de noticias por WhatsApp y Telegram, lo cual fortaleció su desarrollo web, con miras a poder brindar en un futuro servicios en este formato, contó García. 

Según García, sin bien en Cuba no se ha vivido una crisis sanitaria, sí se ha vivido una crisis alimentaria. “Nuestra labor fue aportar información a las audiencias más allá de las noticias oficiales”, añadió. Para ello, dijo García, diversificaron formatos e hicieron podcasts sobre cómo se vive la pandemia en la isla, videos de qué podía cocinar la gente con lo que encontraba en los mercados y tiras cómicas para ponerle humor a las noticias sobre los problemas de la pandemia.

Tanto García como Ponce, de GK, destacaron la importancia de tener procesos y flujos de trabajo claro, roles definidos, transparencia dentro del equipo y mucho compromiso y colaboración por parte de todos.

En el caso de El Surti, de Paraguay, lo primero que hicieron cuando llegó la pandemia al país fue servir a su audiencia con información chequeada sobre la situación. Para ello, contó Alejandro Valdez Sanabria, cofundador del sitio paraguayo, empezaron a crear una serie de podcast exclusivamente de WhatsApp, por ser el modo a través del cual se comparte la mayor cantidad de información falsa sobre la pandemia.

Valdez también resaltó la importancia de profundizar la mirada regional en la cobertura de COVID-19. 

De acuerdo con Valdez, a partir de esta coyuntura, El Surti está aprendiendo a convertirse en una organización orientada hacia el aprendizaje también institucional.

“Este momento de crisis fue una especie de catalizador de otras crisis. La economía ya estaba completamente destruida [en Paraguay]”, dijo Valdez. “Nosotros, los [medios] chicos que venimos de crisis en crisis, estamos re-bien preparados para esta crisis. Es una cuestión evolutiva. La cuarentena profundizó la necesidad y capacidad de adaptarse a las nuevas circunstancias”, comentó.

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