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Con relatos cortos e ilustraciones artísticas y coloridas, revista digital cubana de un año innova para cubrir problemas de agua

Casi un año después de su lanzamiento oficial, la revista digital cubana Periodismo de Barrio decidió usar el mes de agosto, un tiempo en el que los cubanos toman tradicionalmente vacaciones, para publicar un proyecto innovador con diferentes historias e ilustraciones originales para cubrir un importante recurso natural.

A diferencia de los reportajes de formato largo y fotos estilo documental que normalmente utiliza la revista, esta edición cuenta con 35 artículos cortos, autoría de periodistas de todo Cuba, los cuales utilizan un lenguaje y utilizan formatos e ilustraciones comunes usualmente en revistas literarias. Si bien cada artículo toca una variedad de temas, todos exploran un tema central: los problemas del agua en Cuba.

“Cuba no es solo lo que ocurre en La Habana, así que estamos intentando crear un mosaico de voces que vengan de todo el país. La gente se acercaba con propuestas de historias y fue increíble. No sabía que había tanto por decir sobre el agua, y que cada historia podía ser diferente a las otras”, dijo su fundadora y directora Elaine Díaz al Centro Knight. “Como resultado, tenemos 35 historias y 35 ilustraciones que podemos utilizar en otros reportajes; pero lo más importante, tenemos un equipo de periodistas que están dispuestos a unirse y escribir por una causa”.

Cuando Díaz lanzó formalmente Periodismo de Barrio en octubre de 2015, después de haber sido la primera cubana en completar la Beca Nieman de la Universidad de Harvard, la idea era realizar un periodismo independiente que tratara temas urbanos y las consecuencias de los desastres naturales, y que sirviera como un espacio para jóvenes periodistas.

Seis periodistas contribuyen al sitio de forma permanente desde La Habana y otros 30 periodistas de todo el país trabajan como independientes. Cada mes normalmente cuenta con una puñado de piezas narrativas de largo formato que giran sobre un tema en particular.

Para agosto, el equipo decidió abordar el tema de la escasez de agua, el uso indebido de esta, así como las soluciones locales a este problema, explicó Díaz, para llamar la atención sobre la sequía sin precedentes que vive el país.

Cuba ha estado en una severa sequía desde 2014. Citando estimaciones oficiales, el Inter Press Service informó el pasado junio que el 75 por ciento del territorio cubano se ve afectado por la escasez de agua.

Las reservas de agua en la provincia más afectada por la sequía, Santiago de Cuba, midieron al 36.1 por ciento de su capacidad a principios de junio, según informó In Cuba Today. Esa provincia estaba recibiendo cientos de miles de euros en ayudas por parte de la Unión Europea.

Uno de los artículos de Periodismo de Barrio publicados este mes cuenta la historia de Iris quien vive en Santiago de Cuba. Su autor, Lian Morales Heredia, describe cómo Iris completa las tareas diarias, mientras que la necesidad de conservar este escaso recurso se cierne sobre su cabeza.

Otro de los artículos, del periodista Julio Batista Rodríguez, cuenta cómo los conductores de camiones pasan los días entregando agua a los hoteles de lujo en La Habana Vieja a pesar de la falta de agua en las tuberías de la capital. Y más hoteles están en el camino de hacer lo mismo.

Díaz dijo que las comunidades locales se han mostrado receptivas a los periodistas y dispuestas a compartir sus historias. Esos reportes personales constituyen la mayor parte de la información del sitio, según la periodista.

“También tratamos de ser respetuosos con sus realidades. Es muy difícil trabajar con personas tan pobres o que viven en un edificio que está a punto de colapsar, o con una comunidad que tiene que hacer frente a los problemas ocasionados por un vertedero a cielo abierto que aumenta la existencia de alergias, asma y otras enfermedades en la zona. Todos tienen algo en común: esperan que usted,como periodista, pueda solucionar sus problemas”, explicó Díaz. “Y nosotros no podemos. Lo que podemos hacer es contar sus historias de una manera justa y hacerle seguimiento a todos los casos”.

Uno de los objetivos del proyecto Periodismo de Barrio fue trabajar con los gobiernos locales para encontrar soluciones a los problemas que cubre el sitio.

Díaz dijo que los gobiernos locales “son casi siempre abiertos y cooperativos, ellos dan entrevistas, comparten datos y estadísticas y son honestos sobre cualquier situación en sus circunscripciones. Pero a veces, la solución de sus problemas no es fácil y es una cuestión política en un nivel superior”.

Acceder a las fuentes gubernamentales en Cuba es difícil para un medio no estatal como lo es Periodismo de Barrio.

Los medios estatales en Cuba están regulados por el Partido Comunista y son considerados estatales o propiedad social. La Constitución prohíbe los medios de propiedad privada. Algunos medios independientes, no estatales, son tolerados, mientras que otros ven cómo sus sitios son bloqueados dentro de la isla.

Díaz dijo que algunos funcionarios se han negado a dar entrevistas a los periodistas de Periodismo de Barrio “argumentando que somos un medio de comunicación no estatal, y confunden a los medios de comunicación no estatales con la oposición política. Lo cual es extremadamente conveniente en algunos casos donde hemos detectado deficiencias en las administraciones públicas”.

“Muchos medios de comunicación no estatales hacen frente a este problema mediante el uso de ‘historias de vida’ de personas normales para desafiar la manera en que el Gobierno monopoliza el acceso a la información”, dijo Díaz. “Pero, en mi opinión, esto no es suficiente. Los reportajes son más débiles y usted nunca llega al fondo de los problemas sobre los cuales está reportando si no tiene acceso a las fuentes oficiales y al tipo de información que estas pueden proveer. Por esa razón, hemos tratado de superar los límites impuestos a medios no estatales y hablar con las personas que trabajan en los niveles administrativos, convencerlos de que los datos que poseen son de interés público”.

Hay momentos en que el esfuerzo vale la pena, y otros en los que no, explicó. Pero lo siguen intentando. La experiencia les ha enseñado que casi siempre, “cuando las administraciones no tienen nada que ocultar”, obtienen las entrevistas.

Cuando Díaz lanzó oficialmente el sitio, el plan era publicar las historias en línea, pero también distribuirlas a través de los llamados ‘paquetes’: unidades de memoria que se venden con contenidos de diferentes medios. Dado que el acceso a internet ha estado históricamente limitado en Cuba, los ‘paquetes’ son una forma popular de compartir información.

Díaz dijo que lograr que el contenido de su sitio salga en los paquetes en formato PDF es costoso. Así que planean comenzar a pagar los honorarios poco después de la siguiente edición.

Sin embargo, el acceso a internet está creciendo en Cuba. Desde que la compañía estatal de telecomunicaciones Etecsa lanzó por primera vez puntos de acceso wifi en el país el año pasado, 100 han sido establecidos, de acuerdo con Quartz. A pesar del todavía relativamente alto precio del acceso a internet, el sitio de la compañía citó al Estado diciendo que alrededor de 150.000 personas en la isla se conectan a internet diariamente. Quartz detalló cómo los cubanos están utilizando aplicaciones fuera de línea, creando puntos de acceso wifi personales y produciendo otros métodos para obtener acceso sin tener que pagar los altos precios.

La mayor parte del tráfico del sitio de Periodismo de Barrio proviene de Cuba (25 por ciento), Díaz explicó citando Google Analytics. Otra cuarta parte proviene de los Estados Unidos, con el resto dispersos en países como México (6 por ciento), España (6 por ciento), Rusia (5 por ciento) y Brasil (3 por ciento).

A diferencia de este mes, la edición de septiembre de Periodismo de Barrio cubre una gran variedad de cuestiones ambientales, incluidos los organismos modificados genéticamente, organopónicos, las políticas sociales de vivienda, el acceso al agua, el reciclaje y las comunidades costeras en riesgo debido al cambio climático.

El sitio también volverá a su formato habitual de cinco a seis reportajes largos, acompañados por fotografías de la isla.

Nota del editor: Esta historia fue publicada originalmente en el blog Periodismo en las Américas del Centro Knight, el predecesor de LatAm Journalism Review.

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