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Periodistas latinoamericanos usan la colaboración y la tecnología para desenmascarar la corrupción y recuperar la confianza de los lectores

Colaboración y trabajo en red, esas son las palabras que podrían resumir los cuatro días del I Encuentro Latinoamericano de Periodismo para investigar la Corrupción desde diversas miradas (ELPIC). Se trató de un evento virtual que reunió a periodistas de América Latina y el mundo con el objetivo de poner bajo la lupa los tentáculos de la corrupción a nivel global.

ELPIC estuvo organizado por el medio peruano Convoca.pe y Escuela Convoca en alianza con diferentes organizaciones y periodistas independientes como la Red Global de Periodismo de Investigación (GIJN, por sus siglas en inglés), Pulitzer Center, el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), el Organized Crime and Corruption Reporting Project (OCCRP) y Google News Lab.

Un tema que se repitió a lo largo de cada una de las mesas de discusión fue la importancia del trabajo colaborativo y la necesidad de dejar atrás esa figura del periodista como lobo solitario que hace su trabajo de forma huraña e individualista.

“Si las redes criminales trabajan en red, nosotros como periodistas también tenemos que trabajar en red”, señaló Gustavo Faleiros, editor de investigaciones ambientales del Pulitzer Center y cofundador de InfoAmazonia, mientras moderaba la conversación orientada a cómo investigar la corrupción en la Amazonía.

El trabajo en red, según los periodistas asistentes, permite que las investigaciones logren tener un mayor impacto. Pero también ayuda a reducir riesgos físicos, legales, personales y hasta digitales. Así lo explicó Emilia Díaz-Struck, editora de investigación del ICIJ.

Mesa durante ELPIC: “Los desafíos humanos de investigar la corrupción”.

Mesa durante ELPIC: “Los desafíos humanos de investigar la corrupción”. (Captura de pantalla)

“La colaboración, encontrar que no estamos solos, es un cambio de modelo sobre cómo trabajamos ahora las investigaciones periodísticas y esto nos ayuda a manejar, de la mejor manera posible, los diferentes tipos de riesgos que enfrentamos. Inclusive el conseguir aliados y publicar en conjunto sirve como un paraguas que ayuda a reducir riesgos”, explicó Díaz Struck durante su participación en el panel dedicado a los desafíos humanos que implica investigar la corrupción.

Durante el encuentro, se realizaron más de 15 actividades en vivo: mesas de conversación, análisis de casos de investigación, análisis de metodologías, sesiones sobre uso de herramientas y talleres especializados.

Milagros Salazar, directora de Convoca y líder del encuentro, presentó el evento como una oportunidad para redoblar esfuerzos y promover un espacio de reflexión en torno al gran desafío que implica para los periodistas investigadores poner al descubierto prácticas corruptas. Más aún considerando que estas prácticas cuentan con el aval, a nivel mundial, de un sistema financiero, económico y político complejo.

En la ponencia titulada “Conflictos de interés e impacto social de las industrias extractivas”, el periodista venezolano Joseph Poliszuk resaltó el valor del trabajo colaborativo y los caminos que este abre, poniendo como ejemplo un reportaje de su autoría sobre el tráfico de coltán en Venezuela con destino a Corea del Sur.

Gracias a la intermediación del ICIJ, Poliszuk pudo entrar en contacto con una periodista coreana que le ayudó a cerrar la historia superando cualquier barrera idiomática y cultural. A lo que añadió: “Crear redes es algo que tratamos de hacer en países donde ha sido vulnerada la libertad de expresión y el libre flujo de información”.

Periodismo y autoridades: una colaboración clave

En el encuentro no solo se conversó sobre los beneficios del trabajo colaborativo entre periodistas, también se destacó la importancia de hacer alianzas con otras disciplinas, instituciones y personas afectadas por la corrupción.

Por ejemplo, en el caso de Lava Jato, una de las operaciones de corrupción más grandes en la historia reciente de América Latina, el punto de encuentro entre el periodismo y la justicia ha sido clave.

Mesa de ELPIC “Investigaciones transfronterizas sobre lavados de activos”.

Mesa de ELPIC “Investigaciones transfronterizas sobre lavados de activos”. (Captura de pantalla)

“La alianza entre periodismo y autoridades, en los hechos, es una alianza estratégica. Porque hay un periodismo de investigación, cooperativo y colaborativo, que no sólo muestra una noticia, sino que muestra un informe a profundidad con ciertos elementos que sirven para que se establezca una línea de investigación y a partir de allí la labor propia de las instituciones judiciales continúa. En el caso Lava Jato, en Perú, la colaboración con la prensa fue fundamental”, explicó Silvana Carrión, procuradora ad hoc del Caso Lava Jato en Perú, al ser miembro de la mesa dedicada a investigaciones transfronterizas sobre lavado de activos.

Esta relación entre la Justicia y el periodismo también sucedió en la investigación conocida como Archivos FinCEN, una filtración masiva de documentos de la FinCEN, la agencia estadounidense para el combate del lavado de dinero, el financiamiento del terrorismo, la evasión de sanciones económicas y otros delitos financieros, que ha servido como punto de partida para nuevas investigaciones judiciales.

Un trabajo que contó con más de 400 periodistas de 88 países y que no habría sido posible sin la colaboración entre periodistas y otras disciplinas.

“Es difícil para los periodistas investigar el crimen organizado cuando se apoya en las esferas financieras y este trabajo lo hizo posible. Además, se requiere de mucha coordinación entre las autoridades y los periodistas”, comentó Miguel Gutiérrez, colaborador de Convoca.pe.

Se necesita algo más que un lápiz y una libreta

La mesa inaugural del encuentro reunió a periodistas de renombre como Paul Radu, cofundador de OCCRP; Sasha Chavkin, periodista de OCCRP en temas de medio ambiente; Gerardo Reyes, director del equipo de investigación de Univisión; y Milagros Salazar, directora de Convoca Perú. Allí se intentó dar respuesta a la pregunta de cómo se extienden los tentáculos de la corrupción en el mundo; también se hizo hincapié en la importancia de trabajar en red y de la mano con la tecnología.

“Del lado de la corrupción hay muchos recursos y tecnología. Los grupos de crimen organizado por décadas han trabajado con la tecnología y, por lo tanto, tienen más experiencia… Del lado del periodismo hay muchas investigaciones pero el impacto es limitado. Hay que buscar hacer más trabajos colaborativos y en red como los Papeles de Panamá para ganar la confianza de la audiencia”, comentó Radu.

Person with reporter's notebookPara el periodista de investigación, en estos tiempos la libreta, el papel y la búsqueda de material de archivo hemerográfico son elementos que ya quedan cortos, por lo que el conocimiento y el apoyo en herramientas tecnológicas es vital para dar con las historias y los hechos que se convertirán en futuras revelaciones.

Un ejemplo del alcance y la pertinencia de las nuevas tecnologías dentro del periodismo ocurre en la investigación de temáticas medioambientales relacionadas con actividades extractivistas como la minería ilegal y el daño irreversible para el ecosistema que lo sufre, tal y como mencionaron los participantes de la mesa dedicada a esta área.

En ese sentido, mencionaron que el acceso a datos e imágenes satelitales ha sido fundamental para la cobertura en reservorios naturales protegidos, en zonas remotas con un alto nivel de riesgo por ocupación de grupos criminales o en un territorio tan extenso como la Amazonía. Ante la dificultad de llegar a estos lugares o el peligro que esto acarrea, las imágenes vía satélite permiten a los periodistas obtener información en tiempo pasado y presente para hacer seguimiento de estos puntos geográficos y poder evaluar el daño al que han sido sometidos.

Sin embargo, muchas veces, el uso de la tecnología en el periodismo puede ser costoso. Esto se conversó durante la mesa titulada  “El uso de la tecnología para investigar grandes corporaciones”. Álvaro Justen, desarrollador de la Asociación Brasileña de Periodismo Investigativo (Abraji, por su acrónimo en portugués), comentó que la tecnología tiende a ser más costosa que el trabajo periodístico en sí porque usualmente se necesita un mayor número de personas para llevarla a cabo.

“Sin embargo, se deben poner las herramientas al alcance de periodistas que no trabajan con datos, haciendo talleres en periódicos y redacciones para que conozcan sobre las diferentes herramientas disponibles”, dijo Justen.

Fake news: una nueva forma de corrupción 

Durante los cuatro días de evento, en varias de las mesas de conversación salió a colación cómo el caos actual en el mundo ha servido como tierra fértil para la corrupción y la desinformación.

El periodista Gerardo Reyes no dejó pasar la oportunidad de abrir el debate sobre las fake news y la pérdida de confianza en el periodismo por parte de la audiencia.

“Ahora los periodistas no sólo cumplimos con la labor de informar, sino de rogarle a la gente que nos crea. Las historias ahora están sometidas también a un juicio sobre quién las hizo y qué intereses tiene la persona que las escribió”, explicó Reyes.

El tema también se debatió durante la mesa “Cuando la corrupción se infiltra en una campaña electoral” ya que, según los ponentes, se nota un incremento de las noticias falsas justamente durante épocas electorales porque desvían la atención de lo que se está hablando.

“Lamentablemente nos hemos enfrentado a una nueva forma de corrupción que es la publicación de las fake news”, dijo Christopher Acosta, periodista peruano de investigación y escritor del libro ‘Plata como cancha: Secretos, impunidad y fortuna de César Acuña’. El periodista fue demandado por Acuña por presunta difamación y el excandidato presidencial exigió una indemnización de unos US 26 millones de dólares.

Los periodistas ponentes del ELPIC coinciden en que la sociedad cada vez exige más a los periodistas y que solo a través de la creación de puentes y la masificación del trabajo colaborativo y en red se puede recuperar la confianza de la audiencia.

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