Periodistas de La Silla Rota en México desarrollaron una herramienta que cruza métricas y tendencias para decidir qué cubrir y cómo.
Todos los días a las 7 a.m., Mariluz Roldán, coordinadora del sitio especializado en salud SuMédico.com, recibe un email con una lista de temas en tendencia que podrían resonar con su audiencia, ángulos recomendados para abordarlos y sugerencias de cuáles de sus reporteros son los más aptos para cada tema.
Roldán llega a su reunión editorial matutina con una idea clara de cuáles podrían ser las historias que se trabajarán ese día, algo que antes le tomaba hasta dos horas de revisión de sitios y redes sociales y que ahora le toma casi la mitad de tiempo.
“Esto ya nos da un parámetro importante para no empezar el día en cero, y ya nada más complementar”, dijo Roldán a LatAm Journalism Review (LJR).
Ese email, generado con herramientas de inteligencia artificial (IA) y flujos automatizados, está ayudando a optimizar la toma de decisiones editoriales, transformándola de un proceso que en la mayoría de las redacciones se basa en la intuición a un trabajo sistemático y basado en datos.
El proyecto fue desarrollado por un equipo liderado por Graciela Rock, exdirectora de La Cadera de Eva, un portal con enfoque de género que, al igual que SuMédico.com, pertenece al Grupo La Silla Rota con sede principal en la Ciudad de México. Su intención era explorar formas de aprovechar la IA para hacer más sencillo y eficiente el trabajo de su sitio.

El flujo automatizado de la herramienta de La Silla Rota inicia con la extracción de datos y métricas, y termina con la generación y envío de un email. (Foto: Captura de pantalla)
“Llegamos a la conclusión de que lo que necesitábamos era hacer más exacta nuestra toma de decisión editorial”, dijo Rock a LJR. “Tenemos tan poquitos recursos que teníamos que intentar ser lo más exactas posible al elegir qué es lo que nos funciona”.
Rock, junto con Scarlett Lindero, editora de La Cadera de Eva; y Daniel Venegas, del área de marketing digital de La Silla Rota, participó en dos iniciativas de formación en IA para redacciones: el LATAM Newsroom AI Catalyst, de la Asociación Mundial de Periódicos y Editores de Noticias (WAN-IFRA) y OpenAI; y en el JournalismAI Skills Lab, de la organización británica JournalismAI.
El equipo desarrolló un prototipo con la herramienta de automatización de flujos n8n, que conecta aplicaciones para automatizar tareas repetitivas sin necesidad de conocimientos avanzados de programación. Alimentaron este prototipo con métricas de La Cadera de Eva de Google Analytics y Smartocto, una plataforma de analítica editorial que permite medir el desempeño por autor.
El sistema utilizaba agentes de IA para generar un ranking de artículos y otro de autores de mayor rendimiento. Luego, otro agente de IA analizaba ambos rankings para identificar patrones. Y por último, usando los RSS feeds de medios que La Cadera de Eva monitorea, la herramienta identifica temas relevantes y, según criterios como alcance geográfico y enfoque de género, les asigna un puntaje.
La herramienta arroja los resultados en el email que reciben los editores todas las mañanas.
“La herramienta nos ha ido ayudando a asignar mejor los recursos que tenemos”, dijo Rock. “Ese recurso de tiempo se lo asignas a hacer periodismo, a hacer la cobertura”.
Actualmente el equipo está expandiendo la herramienta a otros medios del grupo. SuMédico.com y dos secciones del portal de La Silla Rota, que cubre noticias generales, comenzaron a usarla en febrero, dijo Rock, quien agregó que esperan que para mediados de 2026 el sistema esté implementado en la mayoría del grupo.
Rock dijo que cada editor tiene criterios distintos para decidir los temas que cubre su medio. Por eso, la herramienta final está diseñada para poder crear flujos automatizados personalizados.
En La Cadera de Eva, “nuestro fuerte no es que nos leen cientos de miles de personas, sino que la gente que lee las notas se quede y que de esa nota se vayan a otra”, dijo Rock. “Hay otras secciones que me dicen: ‘yo lo que quiero son notas que hayan tenido más clics’. Entonces en el módulo del ranking ajustamos el agente”.
La herramienta de La Silla Rota utiliza modelos de IA de OpenAI, la empresa desarrolladora de ChatGPT. Su uso se cobra en función de “tokens”, unidades de texto que se contabilizan cada vez que el sistema procesa o genera información. Para reducir los costos, dijo Rock, el equipo recurrió también a Groq, una plataforma que permite usar modelos de IA de código abierto igual de eficientes.
Pero para Rock, el desafío más grande fue el reajuste en el equipo para que ella, Lindero y Venegas pudieran dedicarse de lleno a los programas de formación y al desarrollo de la herramienta.
“Éramos tres personas que hacíamos otras cosas y que, cuando vimos que esto funcionaba, hubo una decisión de la directiva de decir ‘estas tres personas van a dejar de hacer esas otras cosas que hacían para concentrarse en eso’”, dijo Rock. “Creo que en verdad esa es la inversión fuerte, que quienes toman las decisiones tienen que creer por lo menos que vale la pena intentarlo”.
Fue a raíz de este proyecto que Rock dejó su puesto como directora de La Cadera de Eva. Ahora, junto con Venegas y con la asesoría de la consultora de tecnología externa 7Gats, está conformando un naciente equipo de innovación en La Silla Rota que se hará cargo de este y futuros proyectos de automatización.

Daniel Venegas participó en la capacitación sobre IA para la creación de la herramienta de La Silla Rota. (Foto: Claudia Báez)
Entre esos proyectos futuros, agregó Venegas, está el desarrollo de una interfaz amigable que permita a los editores ajustar ellos mismos los criterios de análisis de la herramienta. También planean integrar el monitoreo de redes sociales al flujo automatizado y desarrollar herramientas basadas en IA para generar reportes de otras métricas, como ingresos por vías digitales y datos de Google Search Console.
“Sin duda el mayor reto [de introducir la IA en un medio] es la cultura organizacional. No hablo de donde yo trabajo, sino del gremio en general”, dijo Venegas a LJR. “Hay resistencias al cambio”.
Venegas dijo que la reacción inicial de varios editores al conocer la herramienta fue de preocupación por el riesgo ético que implicaba que una máquina interviniera en la toma decisiones editoriales. No obstante, agregó, esa preocupación desapareció cuando vieron que lo que hace la herramienta no es tomar las decisiones, sino liberarles tiempo.
Roldán coincidió y dijo que, aunque la herramienta ha mostrado arrojar resultados certeros, las decisiones editoriales de SuMédico.com siguen recayendo en ella y en la editora del portal.
“No lo seguimos al pie de la letra”, dijo. “El factor humano sigue siendo importante desde la perspectiva de revisar la agenda”.