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Analistas critican cobertura "sensacionalista" de tragedia en discoteca brasileña

Por Isabela Fraga

El incendio ocurrido en la discoteca Kiss, en la ciudad de Santa Maria (Río Grande del Sur), en la madrugada del 27 de enero dejó 231 muertos y por lo menos 129 personas heridas. El hecho ocurrido lejos de los grandes centros urbanos - donde se encuentran los principales medios de comunicación del país - recibió un gran protagonismo en los medios brasileños, debido a su magnitud, los cuales enviaron decenas de periodistas al lugar y dedicaron gran parte de su programación a lo acontecido.

No obstante, a pesar de este enorme esfuerzo - o debido a ello, dirían algunos - llovieron las críticas a la forma como los medios reportaron la tragedia. En general, algunos analistas y académicos catalogaron el cubrimiento de la tragedia como 'insensible y sensacionalista', tanto en relación con la investigación del mismo, como la forma en que los periodistas abordaron el dolor de los familiares de las víctimas.

Como era de esperarse, los tres principales periódicos de Brasil - O Globo, Folha de S. Paulo y Estado de S. Paulo - informaron sobre la tragedia en sus portadas. Las tres principales estaciones de televisión - Globo, Band y Record - también enviaron docenas de reporteros y presentadores para cubrir el acontecimiento y dedicaron un extenso espacio dentro de su programación nacional, y casi todos sus programas de noticias por cable fueron dedicados a la tragedia, según el sitio web Comunique-se. William Bonner, director de Jornal Nacional, uno de los principales noticieros del país, fue enviado a la ciudad gaucha para presentar el programa desde allí, informó el sitio web de la revista Veja.

El columnista de Portal Impresa Fabio Maksymczuk, también recordó que la cadena SBT (Sistema Brasileño de Televisión) dedicó parte de sus programas de entrevistas a hablar sobre la tragedia; Record interrumpido varias veces su programación dominical para transmitir noticias sobre los hechos, y Globo modificó su programación para dedicarle más tiempo a lo ocurrido.

Las dificultades para encontrar el lenguaje correcto para expresar el sentimiento despertado por la tragedia, como lo sugirió el columnista de Observatório da Imprensa, Luciano Martins Costa, llevó a Globo, por ejemplo, a publicar en la primera página del diario, el 28 de enero, un poema de un escritor gaucho sobre los acontecimientos. En las redes sociales, diarios como O Estado de S. Paulo pidieron a sus usuarios información sobre los perfiles de las víctimas del incendio para verificar sus datos, y Terra utilizó las fotos de los perfiles de Facebook de las víctimas en una galería de imágenes.

En medio del cubrimiento masivo de la tragedia, hubo muchas críticas a los medios de comunicación, especialmente por la cobertura incesante, y no siempre informativa - que llevó a algunos canales a repetir las mismas noticias, sin ninguna novedad, o a entrevistar a expertos que no conocían todos los detalles del caso. En Observatório da Imprensa, el periodista Carlos Tourinho cuestionó el alcance del cubrimiento del incendio en la televisión nacional: "(...) se cuestiona si: la existencia de una tragedia debe significa que todo el mundo tiene que hacer penitencia y ver únicamente esta noticia todo el día? Será pecado ver u ofrecer otro tipo de programación? O el mayor pecado, por el lado de la prensa, sería prometer un cubrimiento "total" y confundir tiempo con noticias?".

En la revista Carta Capital, el periodista y sociólogo Aurélio Munhoz catalogó la cobertura mediática del incendio como "espectacularización de la noticia" en la cual "lo que se busca es, únicamente, vampirizar (aprovecharse) a las víctimas de las tragedias".

Preguntas similares fueron planteadas por el columnista de Folha de S. Paulo, Mauricio Stycer. Según él, el énfasis de los canales en transmitir a lo largo del día imágenes de la tragedia llevó a meteduras de pata y a momentos embarazosos. "En la televisión abierta, en especial, el esfuerzo - loable - de mantener el asunto al aire....dio lugar, en varias ocasiones, a la explotación sensacionalista de la tragedia", afirmó. Un ejemplo es el presentador José Luiz Datena, de Record, el cual, al mostrar imágenes de los cuerpos de las víctimas del incendio, trazó un paralelo con las muertes en las cámaras de gas de los campos de concentración nazi.

Nota del editor: Esta historia fue publicada originalmente en el blog Periodismo en las Américas del Centro Knight, el predecesor de LatAm Journalism Review.

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