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América Latina empata con Asia como las regiones con más asesinatos de periodistas entre 2016 y 2020, indica informe de UNESCO

Un total de 123 periodistas fueron asesinados por motivos relacionados con su profesión en América Latina y el Caribe entre 2016 y 2020. Eso coloca a la región en empate con Asia-Pacífico como las zonas con el número más alto de homicidios de comunicadores en ese periodo.

Lo anterior según el informe “Threats that Silence: Trends in the Safety of Journalists” (Amenazas que Silencian: Tendencias en Seguridad de Periodistas) de la Unesco, publicado con motivo del Día Internacional para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas, que se observa el 2 de noviembre.

Para el periodo entre 2016 y 2020, la Unesco registró 400 asesinatos de miembros de la prensa. Aunque esta cifra representa una baja del 20 por ciento comparado con el lustro anterior, los niveles de impunidad en esos casos se mantienen al alza, al igual que los encarcelamientos y otros tipos de ataques a periodistas.

El informe fue publicado con motivo del Día Internacional para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas.

El informe fue publicado con motivo del Día Internacional para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas. (Foto: Captura de pantalla)

“Los últimos cinco años también muestran la importancia de considerar otros niveles en incremento de amenazas contra la seguridad de los periodistas, amenazas que no solo violan la libertad de prensa y el derecho a la libre expresión, sino que también pueden dañar e intimidar a periodistas en formas que impactan negativamente en su capacidad de mantener informado al público”, dijo el organismo en el informe.

México ocupa el primer lugar en número de asesinatos de periodistas por país entre 2016 y 2020, tanto en la región como en el mundo, con 61 casos registrados. En América Latina le siguen Brasil, con 14 homicidios; Guatemala, con 12; Colombia y Honduras, con 11 cada uno; y El Salvador, Haití, Perú, República Dominicana y Venezuela, con dos casos cada uno. Barbados, Chile, Nicaragua y Paraguay aparecen en el informe con un caso cada uno.

La proporción de asesinatos de periodistas en países que no están en conflictos armados ha aumentado consistentemente durante los últimos cinco años. Según el documento, esta tendencia podría sugerir que mientras menos periodistas han sufrido ataques fatales al cubrir conflictos armados en el último lustro, el riesgo de muerte ha aumentado para periodistas que cubren temas como corrupción, crimen organizado y política.

La impunidad es otro aspecto que registró un incremento en todo el mundo. Un 87 por ciento de los asesinatos de periodistas registrados a nivel global desde que la Unesco inició su monitoreo, en 2006, permanecen sin resolver o sin información al respecto.

Por regiones, América Latina y el Caribe ocupa el cuarto lugar en niveles de impunidad en estos crímenes, con 78 por ciento de casos no resueltos: de los 298 casos reportados entre 2006 y 2020 en la región, 65 fueron resueltos, 219 permanecen impunes y 14 no registran información al respecto.

A América Latina le anteceden las regiones Árabe (98 por ciento), Asia-Pacífico (89 por ciento) y África (87 por ciento) en índice de impunidad.

“A nivel de países, los asesinatos de periodistas y los índices de impunidad son típicamente proporcionales, y los altos niveles de fatalidades están asociadas con altos niveles de impunidad”, indica el documento. “Mientras los homicidios de periodistas sigan sin ser resueltos y sin ser castigados, hay poco que pueda disuadir la continua amenaza de violencia”.

El análisis de la Unesco encontró que no existe una clara correlación entre la impunidad en asesinatos de periodistas y la impunidad en otros crímenes en los países, al igual que no hay correlación entre la cantidad de asesinatos de periodistas con la cantidad de asesinatos en general en ningún país.

“Por el contrario, el asesinato de periodistas -y la impunidad por ese crimen- es una situación única en todo el mundo, lo que refuerza una clara intencionalidad al dirigirse a los profesionales de los medios”, indica el informe.

Los periodistas en América Latina enfrentan además otras situaciones amenazantes con efectos en su seguridad física y psicológica, incluidas amenazas de violencia tanto en línea como a través de otros medios. De 139 periodistas asesinados entre 2011 y finales de 2020 en México, Brasil, Colombia y Honduras, el 41 por ciento había recibido amenazas previo a su muerte, según un estudio de Reporteros Sin Fronteras citado en el informe de la Unesco.

Pese al recrudecimiento de las condiciones para ejercer el periodismo en el mundo, el documento señala algunas de las medidas que se han tomado en algunos países durante los últimos años para mejorar la seguridad de los comunicadores.

El organismo destacó que países latinoamericanos como Brasil, Colombia, Ecuador y Paraguay han establecido medidas de monitoreo y protección sobre incidentes de amenazas y violencia contra periodistas y defensores de derechos humanos.

Igualmente, el documento enfatizó la cooperación interinstitucional, así como las reformas a procedimientos de aplicación de la ley para promover la seguridad de quienes ejercen el periodismo que se han llevado a cabo en varios países, incluidos algunos de América Latina.

Ecuador, por ejemplo, ha implementado reformas que incluyen el considerar la intimidación a periodistas como un crimen bajo el código penal, así como incluir a periodistas amenazados bajo mecanismos de protección a víctimas y testigos, de acuerdo con el informe.

México creó un departamento especial dentro de la Fiscalía General de la República para investigar delitos contra la libertad de expresión. Departamentos similares existen a nivel local en algunos estados. Guatemala, por su parte, reportó la creación de la Fiscalía de Delitos Contra Periodistas dentro del Ministerio Público, indicó el documento.

“Mientras que se han dado importantes pasos hacia lograr un ambiente más seguro para los periodistas en los últimos cinco años, los retos siguen siendo significativos y se han diversificado”, se lee en el informe. “Aunque los asesinatos de periodistas han bajado en cerca de 20 por ciento en el lustro pasado comparado con el anterior, otros tipos de ataques contra periodistas son numerosos”.

La Asamblea General de Naciones Unidas proclamó en 2013 al 2 de noviembre como el Día Internacional para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas en una resolución en la que urgía a los Estados Miembro a implementar medidas en contra de la cultura de la impunidad existente en la violencia hacia la prensa. La fecha fue elegida en conmemoración del asesinato de dos periodistas franceses en Mali ese año.

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