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Lectores encuentran más importante que medios nativos digitales latinoamericanos se opongan a la injusticia a que estén equilibrados, señala investigación

Una encuesta realizada a 3.871 lectores de siete medios nativos digitales e independientes en América Latina mostró que ese público valora el hecho de que el medio se posicione contra las injusticias más que tener una cobertura equilibrada. Por otro lado, los mismos lectores consideran más importante que el medio de comunicación haga un periodismo de investigación e independiente a que tome una posición. Cuando se les preguntó sobre la objetividad y asumir una posición, no hubo diferencias significativas, es decir, ambos son considerados igualmente importantes.

El estudio mostró que estos lectores valoran, aunque con diferente peso, las siguientes características en relación con estos medios: investigación, independencia, toma de posición, objetividad, equilibrio y participación activa (en la comunidad, en las protestas y en el activismo).

Summer Harlow, profesora de periodismo de la Universidad de Houston y autora del estudio, dijo que los resultados muestran que los lectores se preocupan por las normas tradicionales como la objetividad y, al mismo tiempo, quieren que los medios tomen una posición. Según ella, esto sugiere una nueva comprensión del concepto de objetividad, como algo que no se opone ni impide que los periodistas defiendan causas o participen en protestas.

Profesora e investigadora Summer Harlow.

La profesora e investigadora Summer Harlow. (Foto: Archivo personal)

Harlow afirma que en Estados Unidos, la objetividad ha sido vista como “otro-ladismo”, es decir, la obligación de dar a ambos lados un peso igual, como una forma de ser o parecer equilibrados. Para ella, el estudio muestra que los lectores quieren objetividad, equilibrio y posicionamiento, incluso si este último es “inherentemente subjetivo”.

“Quizás, como lo que estamos viendo ahora en Estados Unidos, estos lectores creen que, en algunos casos, lo objetivo y lo justo es que los periodistas tomen una posición y llamen a algo incorrecto (o correcto), especialmente en lo que se refiere a derechos humanos [...]. Esto sugiere no tanto un abandono de la norma de objetividad, sino una forma diferente de pensar sobre la posición y que, en lo que respecta a la humanidad y derechos humanos básicos, defenderlos no es una postura, sino simplemente hacer objetivamente lo que es necesario o correcto”, dijo en una entrevista con LatAm Journalism Review (LJR).

Los resultados del estudio fueron publicados el 15 de junio en un artículo en inglés, por la revista científica Digital Journalism, de Taylor and Francis Online, titulado “A New People’s Press? Understanding Digital-Native News Sites in Latin America as Alternative Media” (¿La nueva prensa del pueblo? Entendiendo los sitios de noticias nativos digitales en América Latina como medios alternativos). El artículo fue escrito como parte de una investigación más amplia de Harlow, que será publicada en un libro por la editorial Routledge.

Los medios elegidos para el estudio “representan los sitios nativos digitales independientes más leídos en la región”, y la mayoría son sin fines de lucro y tienen como objetivo “ofrecer una alternativa a los medios convencionales”, escribe Harlow.

Además de la encuesta a los lectores, el estudio también incluye grupos focales con 18 periodistas de estos medios – los nombres de los medios no se revelan en la encuesta por razones de privacidad. Y, al poner en común los resultados de las encuestas con lectores y periodistas, Harlow concluye que estos medios no encajan perfectamente en la definición clásica de alternativos.

“En general, encontré, utilizando encuestas a lectores y grupos focales con periodistas, que los sitios de noticias nativos digitales independientes en América Latina exhiben y resisten simultáneamente las características de los medios convencionales y alternativos, lo que sugiere que son un tipo híbrido o de mestizaje de medios”, dice.

Según el estudio, los periodistas de estos medios no se identifican con la etiqueta “alternativos”, pero, por otro lado, ven el periodismo que hacen como diferente y mejor que el que produce la prensa tradicional.

“Los periodistas ven estos sitios como innovadores desde el punto de vista financiero y editorial – se financian de manera diferente a los medios comerciales y se centran en historias y voces normalmente marginadas por los medios convencionales. Los lectores también ven los sitios nativos digitales como diferentes de los principales: más innovadores, más independientes, más centrados en crear un sentido de comunidad”, explica Harlow.

La profesora dice que la independencia económica y editorial, así como la idea de pertenencia a una comunidad, cuestionar el statu quo y una posición más activa, son marcas más habituales en los medios alternativos. Por otro lado, los periodistas de estos medios no son aficionados (en el sentido de tener otras profesiones), algo que estaría más en línea con el concepto clásico de medios alternativos. Son profesionales en el campo, a menudo con experiencia previa en la prensa convencional, y no se ven a sí mismos como activistas o militantes.

Así, el estudio propone ir más allá de la dicotomía entre prensa convencional (mainstream) y alternativa, para sugerir un espectro dentro de este binarismo o un modelo de “alternativas dentro del mainstream”. Además de no ser adecuado para describir ese nuevo tipo de sitio nativo digital, el término alternativo está cargado de prejuicios y acusaciones de partidismo, activismo y periodismo sesgado, además de colocar automáticamente a estos medios en una posición de marginación, como “el otro”.

En la encuesta, los lectores identifican que estos medios son diferentes de los medios tradicionales y utilizan la tecnología de una manera más innovadora. También señalan que estos sitios permiten más intercambios con otras personas y ayudan a la audiencia a sentirse parte de una comunidad. El hecho de que los lectores valoren el contenido independiente y de investigación también es un hallazgo importante, dice Harlow.

“Todos estos resultados juntos nos dicen que los lectores están visitando estos sitios en busca de un periodismo independiente de calidad que creen que no pueden obtener de los medios comerciales tradicionales”, dice. “Teniendo en cuenta la forma en que los sistemas de medios en muchos países latinoamericanos atienden los intereses de la élite sobre los de los ciudadanos comunes, este estudio dice mucho sobre la incapacidad de los medios mainstream para servir e informar adecuadamente a los ciudadanos, y las noticias independientes y nativas digitales están llenando este vacío”.

Por ello, tanto periodistas como lectores destacan la importancia de la independencia y un modelo de financiación que permita la libertad editorial, sin vínculos con empresas y gobiernos. Esto es visto como una innovación por parte de los medios nativos digitales, quienes sienten que están reinventando el modelo económico del periodismo.

Otro punto relevante del estudio es la relación entre el consumo de noticias de medios nativos digitales y la participación en manifestaciones. Para ello, se preguntó a los lectores si habían acudido a las protestas, y esto se comparó con otras características.

“Los resultados mostraron que el país de residencia, la ideología política, la creencia de que los medios deben participar activamente en la comunidad, la preferencia por las noticias independientes y la preferencia por los medios alternativos predijeron la participación en las protestas fuera de línea”, dice Harlow. “El equilibrio fue un predictor negativo, lo que significa que los lectores que querían equilibrio tenían menos probabilidades de participar en protestas fuera de línea”.

El estudio surgió de un grupo de estudio, en el que participan las investigadoras Amy Schmitz Weiss (de la Universidad Estatal de San Diego) y Vanessa Higgins Joyce (de la Universidad Estatal de Texas), quienes, al igual que Harlow, forman parte del grupo de investigación del Centro Knight para Periodismo en la Américas en la Universidad de Texas en Austin. Al final del artículo, hay un agradecimiento especial al Centro Knight y su director, Rosental Calmon Alves, por apoyar la investigación.

 

*Este artículo fue escrito originalmente en portugués y fue traducido por Silvia Higuera.

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