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Periodista Ioan Grillo, Medalla de Oro Cabot 2022, arma desde la línea de fuego el rompecabezas del fenómeno del narco en México

En una visita a familiares en la localidad de Westport, al oeste de Irlanda, Ioan Grillo, periodista nacido en Inglaterra y radicado en México por más de dos décadas, se dio cuenta de que las historias de narcotraficantes de países latinoamericanos que amasan ganancias multimillonarias, se convierten en ídolos populares y logran escapar de autoridades nacionales e internacionales causan una fascinación especial en personas lejanas a esa realidad.

Mientras hablaba sobre su experiencia cubriendo la violencia generada por la rivalidad entre el cártel de Los Zetas y el Cártel de Sinaloa por el control de Nuevo Laredo, una ciudad del estado de Tamaulipas fronteriza con Texas, Grillo notó que, contadas de la manera correcta, estas historias de violencia también pueden generar empatía entre personas de cualquier latitud que quizá no conozcan el contexto y las causas de esos fenómenos.

British journalist Ioan Grillo

Ioan Grillo lleva más de dos décadas cubriendo el crimen organizado en México. (Foto: Cortesía)

 

 

“La gente tiene interés humano en estas historias, sobre qué está pasando, sobre -por ejemplo- que hay sicarios pagados que son entrenados desde niños. Es interesante cómo lo veo, cómo lo cuento, cómo lo escucha la gente y cómo reaccionan a estas cosas”, dijo Grillo en entrevista con LatAm Journalism Review (LJR). “Al final es cómo cuentas, cómo llevas esta historia a la casa de las personas”.

Bajo esa lógica, el periodista, quien el 21 de julio pasado fue anunciado como ganador de la Medalla de Oro de los ​Premios Maria Moors Cabot 2022 de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Columbia en Nueva York, ha plasmado sus investigaciones sobre el crimen organizado y la violencia en México en tres libros que le han dado la vuelta al mundo: “Blood Gun Money: How America Arms Gangs and Cartels [El dinero de las armas de sangre: Cómo Estados Unidos arma a las bandas y a los cárteles]” (2021), “Gangster Warlords: Drug Dollars, Killing Fields and the New Politics of Latin America” [Caudillos del crimen: De la Guerra Fría a las Narcoguerras] (2016), y “El Narco: Inside Mexico’s Criminal Insurgency” [El narco: en el corazón de la insurgencia  criminal mexicana] (2011).

Además, Grillo ha llevado sus relatos a medios del nivel de The New York Times, National Geographic, Time Magazine, The Houston Chronicle y The Associated Press, entre otros, así como a podcasts y series de televisión.

El propio Grillo, de 49 años, confiesa haber tenido cierta fascinación hacia el fenómeno de las drogas desde temprana edad. Al crecer en un pueblo costero cercano a Brighton, Inglaterra, vivió en carne propia las crisis de adicciones de los años 80 y principios de los 90 en el Reino Unido. Cuenta que, incluso, tuvo amigos que murieron por sobredosis de heroína.

Luego de estudiar Política e Historia en la Universidad de Kent, Grillo decidió seguir su deseo de adolescente de convertirse en periodista. Para ello viajó a México en el año 2000, a la edad de 27, interesado en investigar la conexión entre el consumo de drogas de países de primer mundo con el tráfico que desata violencia y destruye sociedades en América Latina.

“Me parecía un poco que la cuestión del narco era como un rompecabezas, como una cosa que no tiene sentido: hay una historia muy fuerte pero no está completa. Hay piezas que no están y hay que encontrarlas”, dijo.

Decidido a buscar esas piezas y armar ese rompecabezas desde el periodismo, Grillo aprendió el oficio desde cero. Comenzó trabajando en el diario en inglés The News, una publicación de alrededor de 20 mil ejemplares al día de la editorial Novedades Editores, en el centro de la Ciudad de México, el cual ha visto pasar por su redacción a figuras del periodismo como Tom Buckley (The New York Times), Ted Merz (Bloomberg News), Laurence Iliff (The Dallas Morning News) y David Luhnow (The Wall Street Journal).

Luego se convirtió en reportero freelance para The Houston Chronicle, medio que después, en 2004, le extendió un contrato de tiempo completo como corresponsal en México, y en donde aprendió del entonces Bureau Chief Dudley Althaus gran parte de lo que hoy sabe del periodismo.

De ahí saltó a la agencia Associated Press, donde trabajó hasta 2007. Para entonces ya tenía un dominio de la fuente del crimen organizado en México, había cubierto el inicio de la guerra contra los cárteles implementada por el expresidente de México Felipe Calderón y había reportado desde los puntos más álgidos de la violencia por drogas, como los estados de Sinaloa y Michoacán. Al año siguiente comenzó a proyectar su primer libro.

“Estaba trabajando con The Houston Chronicle cuando comenzó la violencia allá en Nuevo Laredo, en la frontera con Texas, y empiezo a cubrir el principio de una escalada muy fuerte en el conflicto”, contó. “De repente me di cuenta que eso había sido algo muy fuerte a nivel histórico que iba a causar un cambio e iba realmente a hacer mucho daño a México en esos años. Fue ahí donde empecé a escribir libros”.

Como todos los periodistas que cubren el narcotráfico, Grillo ha estado expuesto a los peligros que esto representa en un país que actualmente es considerado uno de los más peligrosos para ejercer el periodismo en el mundo, donde la mayoría de los atentados contra comunicadores tienen su origen en el crimen organizado. Pero además, como extranjero, enfrenta obstáculos extra.

“Una vez que estuve en Michoacán, me acusaron de ser agente de la DEA [Administración de Control de Drogas de Estados Unidos, por sus siglas en inglés]. Estaba cubriendo a las autodefensas [grupos de civiles que han tomado las armas para protegerse de los cárteles] y llegó un grupo que no eran autodefensas, eran narcos. Tenían muchos armamentos fuertes, tenían AK-47, lanzagranadas, y empezaron a acusarme de ser de la DEA”, relató. “He recibido amenazas para salir de lugares, presiones de personajes, de funcionarios públicos. Ya tengo 21 años [de carrera]. Yo creo que cualquier persona con ese tiempo ha vivido cosas como esas”.

Covers of British journalist Ioan Grillo's books

El periodista británico ha escrito tres libros sobre el tráfico de drogas y armas en México y América Latina.

Sin embargo, está consciente de que el verdadero peligro no lo viven los corresponsales extranjeros o los que viajan de la capital mexicana a las zonas de violencia. Son los periodistas locales los que deben aprender a convivir con el peligro permanentemente, y quienes sufren los embates de la violencia del narcotráfico en México

“Yo estoy muy consciente que voy a Reynosa, estoy con compañeros, estamos viajando y trabajando, pero luego regresamos a la Ciudad de México. Ellos [los periodistas locales] viven allá, se pueden topar con estas personas [los narcos] cuando van al súper, los ven en la calle… Ellos saben dónde trabajan, dónde viven, entonces es otra forma de presión que es más pesada para los compañeros que viven en la provincia”, dijo.

La situación de sus colegas del interior del país es algo que conmueve a Grillo, pero también es algo que le ha ayudado a entender cómo funciona el crimen organizado en relación al control de la prensa en México, que termina causando censura y desiertos informativos en varias regiones del país.

En ciudades fronterizas como Tijuana, Ciudad Juárez y Nuevo Laredo, el narcotráfico prácticamente dicta lo que puede y no puede ser cubierto por los medios locales, contó el periodista. Eso tiene como consecuencia que exista escaso o nulo registro en notas periodísticas de decenas de masacres, balaceras y agresiones que han acontecido en la sierra del norte de México y en pueblos cercanos a la frontera.

“Este tipo de presión súper fuerte de un poder de facto violento es una cosa tan, tan fuerte que existe en México. Existe algo parecido en algunos otros países, pero como es en México, en pocos lugares es tan fuerte. Ese es un reto muy fuerte para los periodistas”, relató. “Yo he visto con mis propios ojos al narco, allá en esos lugares, dando órdenes a periodistas sobre cómo pueden cubrir o no cubrir cosas. Lo ves y es impresionante. Esos periodistas en esos lugares tienen que tener relación con esos malandros, tienen que tener casi su permiso para poder trabajar”.

Mientras tanto, el actual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, mantiene un discurso estigmatizante en contra del periodismo independiente, que lo mismo incluye calificar a los periodistas de “conservadores” [como llama a sus opositores], que dar a conocer los ingresos de comunicadores que revelan escándalos de corrupción en su administración. En contraste, López Obrador se muestra blando con los narcotraficantes al grado que algunos legisladores mexicanos han llegado a afirmar que el presidente tiene una alianza con grupos criminales.

No obstante, Ioan Grillo cree que la famosa política de “abrazos, no balazos” de López Obrador hacia los criminales no es más que una frase de campaña y que la violencia contra los periodistas realmente viene de sexenios anteriores.

Lo que sí reprocha Grillo a López Obrador es el total desamparo en el que viven los periodistas, a los cuales su administración ha dejado prácticamente a merced del crimen organizado. Solo en lo que va de 2022, 15 comunicadores han perdido la vida de forma violenta en México.

“La violencia [contra periodistas] es un problema que muchas veces viene de narcotraficantes, de sicarios, aunque a veces también viene de sicarios [en alianza] con políticos corruptos, a veces también viene de policías”, dijo Grillo. “Las balas contra periodistas no están viniendo del gobierno de AMLO, pero como gobierno debería tener una robusta defensa del periodismo. El periodismo es algo crucial para la democracia. El gobierno y la sociedad deben defender a los periodistas y esto no está sucediendo”.

El impacto de su trabajo, el mejor premio

En más de dos décadas de trayectoria en México, el periodismo le ha dejado grandes satisfacciones a Ioan Grillo. Pero lo que más valora son los diferentes tipos de impacto que han tenido sus libros.

Mientras que el primero, ​​“El Narco”, le ha permitido hasta la fecha recibir mensajes de varias partes del mundo de lectores que reaccionan a sus historias, el más reciente, “Blood Gun Money”, sobre el tráfico de armas de Estados Unidos a México, fue mencionado como referencia en la demanda que el Gobierno de México interpuso en 2021 contra fabricantes de armas estadounidenses bajo el argumento de que sus prácticas comerciales negligentes han desatado el derramamiento de sangre al sur del Río Bravo.

El galardón que recibirá el próximo 11 de octubre por parte de los Premios Maria Moors Cabot 2022, los cuales han honrado en años anteriores a periodistas como Carmen Aristegui (México), Jorge Ramos (Estados Unidos), Mario Vargas Llosa (Perú) y Martin Caparrós (Argentina), representa para Grillo un reconocimiento al esfuerzo que ha realizado durante toda su carrera.

“Ganar este premio le da un significado a todo este trabajo, todo este viaje que he hecho en los últimos 21 años. Como periodista, uno le echa ganas, uno quiere hacer las cosas y se siente bien cuando hace cada historia, cada nota, un libro y la gente responde”, dijo. “Uno siente que sí ha valido la pena, que sí he logrado algo. Entonces para mí tiene un gran significado; me siento bien por lo que he hecho con los últimos 21 años de mi vida”.

La periodista independiente Laura Castellanos (México), el periodista de investigación Daniel Matamala (Chile), el periodista y fundador de Radio Ambulante Daniel Alarcón (Perú) y el periodista independiente Javier Garza Ramos (México) completan el palmarés de los galardones de este año.

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