Alejandro Leyva había denunciado amenazas y buscado protección durante un año antes de ser asesinado. Su caso pone bajo escrutinio la hostilidad del gobernador de Oaxaca hacia la prensa y ha llevado a periodistas a exigir garantías para ejercer su trabajo.
El exgobernador Javier Duarte ya no está, pero las amenazas persisten: corrupción, crimen organizado y un sistema de justicia marcado por la impunidad.
Herrera, pese a las amenazas, pasó dos décadas cubriendo crimen y corrupción cerca de la frontera entre Colombia y Venezuela.
Una decisión del Supremo Tribunal que concedió una indemnización a un fotógrafo que perdió la visión mientras cubría una protesta evidencia cómo los ataques contra periodistas pueden desalentarlos de realizar una labor esencial.
Defensores de los derechos de periodistas elogian la medida, pero afirman que llega con retraso y están analizando detenidamente cómo se aplica en todo el país.
Tres periodistas heridos de gravedad mientras cubrían una nota luchan por reconstruir sus vidas, con secuelas persistentes y un gobierno que, aseguran, los ha dejado en el olvido.
El exjefe de inteligencia Vladimiro Montesinos fue sentenciado a 20 años por un sobre bomba que mató a Melissa Alfaro en Lima, pero la absolución del acusado de hacer y enviar la bomba podría derivar en una apelación de la familia.
Tras la detención de un ejecutivo bancario brasileño caído en desgracia por amenazar con agredir a un periodista, una operación policial reveló vínculos turbios con políticos, jueces e incluso con medios de comunicación.
El Tribunal Constitucional de Perú anuló la condena contra un exoficial militar por el asesinato del periodista Hugo Bustíos en 1988, al considerar que el delito había prescrito según una nueva ley.
Herido en el ataque que mató a Brent Renaud en Ucrania, el fotógrafo colombo estadounidense Juan Arredondo habla con LJR sobre el duelo, la salud mental y el documental que rinde homenaje a periodistas asesinados.
La región registró al menos 17 asesinatos, con México como el país más letal. Expertos señalan que la retórica hostil de las autoridades y la impunidad arraigada siguen alimentando los ataques.
Mientras documentaban la usurpación de un cultivo de soya, los periodistas grabaron cuando hombres encapuchados les apuntaron con rifles. Hoy esperan que un nuevo gobierno responsabilice a sus agresores.