Las preguntas de la secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton sobre el estado de salud mental de la presidenta argentina Cristina Fernández, reportes de espías cubanos y guerrilleros colombianos de las FARC en Venezuela, y declaraciones de que el presidente boliviano Evo Morales había sido invitado a Brasil para extirparse un tumor nasal son sólo algunas de las revelaciones que aparecen en los cables diplomáticos filtrados por el sitio de denuncia WikiLeaks, en un caso que ya se conoce como el “cablegate”.
Al igual que la más reciente liberación de documentos de WikiLeaks ha sacudido las relaciones de Estados Unidos con buena parte del mundo, incluida América Latina, el llamado “cablegate” también ha tenido repercusiones en Canadá y ha puesto en riesgo sus lazos con Afganistán. El embajador canadiense en Kabul ha ofrecido su renuncia luego de que se difundieran sus críticas al presidente afgano.
En 2017, el 51% de los periodistas de todo el mundo que participaron en la encuesta dijeron que usaron herramientas digitales de fact-checking y verificación de información, mientras que solo el 26% de los periodistas latinoamericanos dijeron lo mismo.
En Cuba, ni siquiera las estadísticas más básicas, como los índices macroeconómicos, están disponibles o son confiables. Y la mala calidad del internet y sus limitaciones dificultan una investigación más profunda. Aún así, el periodismo de datos prospera en la isla
Estudiantes de Estados Unidos a Australia, de Colombia a España y de Brasil a Angola participaron del primer curso masivo, abierto y en línea (MOOC) del Centro Knight en ser ofrecido de manera simultanea en español, inglés y portugués.
La corrupción, desigualdad y violencia son algunas de las características comunes de Guatemala, El Salvador y Honduras, países de la región conocida como Triángulo Norte.