Eran alrededor de las 2:00 de la madrugada del 3 de enero cuando en redes sociales comenzaron a circular reportes de explosiones y ruido de aeronaves a baja altura en la ciudad de Caracas.
Luz Mely Reyes, periodista venezolana en el exilio y directora del medio digital Efecto Cocuyo, no tardó en enterarse de los hechos. Se puso en contacto vía mensaje de texto con un grupo de colegas también en el exilio, quienes en pocos minutos se organizaron para lanzar una transmisión en vivo y narrar a sus compatriotas lo que estaba sucediendo en Venezuela.
En el inicio de la transmisión estuvieron, además de Reyes, César Batiz, director del medio digital El Pitazo; Luis Ernesto Blanco, de Runrun.es; y Víctor Amaya, de TalCual, coordinados por Ronna Rísquez, de la red de medios independientes venezolanos Alianza Rebelde Investiga. A lo largo de la transmisión, se fueron sumando otros, entre ellos el periodista en el exilio César Miguel Rondón.

La transmisión colaborativa inició apenas unos minutos después de las primeras explosiones en Caracas y se extendió hasta después de la conferencia de prensa del presidente Trump. (Foto: Captura de pantalla)
“En la madrugada del 3 [de enero] un colega mío me dice ‘hay bombardeos en Caracas’, y todos nos activamos en la pequeña redacción virtual que tenemos”, dijo Reyes a LatAm Journalism Review (LJR). “Los que estábamos despiertos decidimos inmediatamente ‘vamos al aire’ y empezamos a hacer la transmisión, que fue histórica”.
Lo que comenzó como un streaming para informar sobre las explosiones en Caracas se convirtió en una transmisión de 10 horas y 48 minutos en la que se fue reportando, explicando y verificando paso a paso la operación militar que terminó en la captura y traslado a Estados Unidos del líder del chavismo Nicolás Maduro, quien hasta ese momento había gobernado Venezuela por más de 12 años.
La transmisión superó por momentos los 300 mil espectadores en YouTube, además de que sirvió como fuente de información de varios medios internacionales, dijo Rísquez.
Batiz dijo que el streaming fue el único espacio que tuvo la información más completa y continua sobre los hechos en tiempo real, en un país con un cerco informativo de varios años que impide a los medios locales tradicionales cubrir información crítica del régimen.
La cobertura de la captura de Maduro evidenció cómo el periodismo independiente venezolano, operando desde el exilio y en alianza con reporteros que permanecen en el país, logró una vez más romper ese cerco informativo.
“Este trabajo [...] tiene que ver con el periodismo colaborativo y fue posible porque hay periodistas que estamos fuera de Venezuela circunstancialmente en este momento y podemos difundir, hablar y salir en cámara para contar lo que está pasando”, dijo Rísquez a LJR. “Tenemos la voluntad y entendemos la necesidad de hacer eso, de seguir informando no solo a los venezolanos, sino también afuera, explicar lo que pasa en Venezuela”.
Aunque los hechos tomaron al grupo por sorpresa, no los tomaron desprevenidos. Desde varias semanas antes habían estado analizado en conjunto los posibles escenarios para Venezuela, luego del ultimátum que en noviembre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio a Maduro para dejar el poder de forma pacífica. Reyes dijo que fue entonces que crearon esa “redacción virtual” que se activó el 3 de enero, en la que cada uno compartía información de sus respectivas fuentes, desde sus lugares de exilio.
“Ciertamente sí sorprendió la situación. Sorprendió, pero estábamos preparados porque apenas empezó a pasar, pudimos actuar”, dijo Reyes. “Hicimos un grupo muy ad-hoc de periodistas que tenemos buenas fuentes desde finales de noviembre, porque esperábamos que en cualquier momento ocurriera cualquier acción”.
En diciembre, con las tensiones entre Estados Unidos y Venezuela en aumento, los medios comenzaron a colaborar en mesas de análisis transmitidas vía streaming. “La Conversa”, el programa de debate de los directores de Runrun.es, Tal Cual y El Pitazo, se fusionó con “Con la Luz”, el espacio de entrevistas en línea de Efecto Cocuyo. Así surgió “La Conversa Con la Luz”.
A este nuevo programa en línea se sumaron también otros medios en el exilio, como Cazadores de Fake News y Caracas Chronicles.
Runrun.es, Tal Cual y El Pitazo han venido colaborando desde hace más de una década. La Alianza Rebelde surgió en 2017 como alianza comercial y posteriormente, en 2019, evolucionó a alianza editorial con el fin de enfrentar la persecución y represión que ya desde entonces sufría la prensa en Venezuela.
Paralelamente, los miembros de la Alianza han hecho equipo en productos periodísticos e iniciativas colaborativas, como las recientes “Venezuela Vota” y “Operación Retuit”, ésta última ganadora del Premio Rey de España en 2025.

Desde diciembre, medios independientes en el exilio colaboran en mesas de análisis transmitidas vía streaming bajo el título “La Conversa Con la Luz”. (Foto: Alianza Rebelde Investiga)
Batiz dijo que todo ese trabajo colaborativo de la última década los había venido preparando, sin saberlo, para este momento.
“Esto no es que un día se nos ocurrió y dijimos ‘vamos a unirnos’. Ya hay antecedentes, hay bases, hay elementos de experiencias que hemos compartido”, dijo Batiz a LJR. “Hay que valorar también la confianza que nos tenemos como periodistas, como personas que hemos trabajado juntos o que nos conocemos, y de que hemos tenido otros espacios para interactuar”.
Reyes dijo que los medios independientes venezolanos han construido en los últimos años lazos de confianza a raíz de converger en espacios autoritarios restringidos. Dicha confianza, agregó, fue fundamental para cubrir en conjunto la operación histórica que derivó en la captura de un presidente, lo cual implicó el compartir información de fuentes sensibles e intercambiar comunicación de manera cifrada.
“Independientemente de que cada cual pertenece a medios distintos, hemos tenido desafíos similares. A todos nos han perseguido, a todos nos bloquearon, a todos nos han expuesto al escarnio público”, dijo Reyes. “Cada uno de nosotros tiene unas destrezas, unas habilidades y unas competencias, y pues todo eso se sumó para dar un gran ejemplo de sinergia informativa”.
Reyes, Batiz y Rísquez coincidieron en que los reporteros en Venezuela que, pese a los riesgos, siguieron trabajando en recabar, verificar y confirmar información, jugaron un papel fundamental para esta cobertura.
“Un elemento súper importante de esta alianza, de este periodismo colaborativo, son los periodistas que están en Venezuela, que no pueden firmar las notas porque tienen miedo, que no pueden salir en cámara porque pueden ser detenidos, porque hay censura, porque hay represión, porque hay persecución”, dijo Rísquez. “Son ellos nuestros ojos dentro de Venezuela y creo que nuestro compromiso es también con ellos”.
Batiz dijo que, desde semanas antes a la operación, El Pitazo había conformado un equipo de periodistas independientes, ex colaboradores del medio y reporteros de medios aliados de distintas partes de Venezuela que enviarían información en caso de un escenario como el que sucedió.
“Funcionó perfectamente. La hora creo que no nos ayudó, porque no nos dio tiempo de activar a todos, pero sí obtuvimos información de gente clave que pudo decirnos dónde fueron los ataques, dónde no había ataques, por ejemplo”, dijo Batiz.
El periódico El Tiempo, del estado de Anzoátegui, al noroeste de Venezuela, empleó una estrategia similar. La redacción también previó desde hace un par de meses que una inminente operación estadounidense podría llevarse a cabo en cualquier momento.
No obstante, al contar con un equipo que perdió a casi dos tercios de sus miembros en el último año a causa de la crisis de la prensa en el país, los editores buscaron a periodistas independientes de distintas zonas del estado y de Caracas para colaborar reportando lo que podría suceder.
“La coordinadora [de la redacción] empezó a contactar a equipos para que fueran reportando desde sus zonas donde vivían”, dijo a LJR María Alejandra Márquez, presidenta de El Tiempo. “[Esos reporteros] empezaron a contactar sus fuentes para, desde la distancia, poder ir monitoreando las localidades”.
Márquez dijo que en las primeras horas de la operación estadounidense, la cobertura del periódico se limitó a monitorear y verificar reportes de internet, en parte por la hora y en parte porque los periodistas del medio expresaron miedo de salir a realizar cobertura en el terreno.
“Cuando todo sucedió, nos pasó una circunstancia que solo nos había pasado en el proceso postelectoral de julio de 2024, que es que realmente los periodistas tenían mucho miedo de salir”, dijo Márquez. “Hasta ahora, por supuesto que hemos dejado mucho a discreción de los periodistas el manejo del riesgo y decidir sobre qué quieren cubrir o no”.
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— El Tiempo (@Diario_ElTiempo) January 3, 2026
Márquez agregó que, ante el miedo y la incertidumbre de lo que podría ocurrir, la redacción priorizó una cobertura de servicio a la audiencia en lugar de la cobertura política.
“Poco a poco, después de que ya había más reportes de que no estaba realmente pasando nada después de la operación quirúrgica, lo que hicimos fue salir a hacer, por ejemplo, un recuento de cómo estaban las estaciones de servicio, los mercados, las calles, los centros de alimentos”, dijo.
Horas después de que la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, juramentó como presidenta interina, el 5 de enero, usuarios en redes sociales reportaron por la noche tiroteos y vuelo de drones alrededor del Palacio Presidencial de Miraflores. Ante el riesgo y la incertidumbre, el equipo de El Tiempo en Caracas se limitó a validar los reportes con fuentes de los alrededores, dijo Márquez.
“Pudimos reportar que efectivamente vecinos de la zona validaron que habían habido esos tiros, que no se sabía de dónde venían. Es decir, no pudimos aclarar exactamente qué pasó, pero pudimos validar que pasó”, dijo Márquez. “Un poco así lo hacemos cuando no tenemos la capacidad de verificación”.
Ante la incertidumbre, Luz Mely Reyes dijo que seguir rigurosamente el código de ética del periodismo fue pieza clave para la cobertura de los hechos.
“Todo pasó en caliente. Y en esos momentos de coyuntura en los que todo pasa en caliente, nos aferramos muchísimo a esos principios, los principios rectores del periodismo: la búsqueda de la información, el tema de la verificación, el contar y entender el momento histórico en el que estábamos”, dijo.
Periodistas que cubrieron la captura de Maduro reportaron que, tras la operación militar, se desató una ola de desinformación en redes sociales. Esta no sólo incluyó las múltiples noticias falsas e imágenes generadas por inteligencia artificial que se hicieron virales a pocas horas de la detención, sino una supuesta campaña que ha causado entre los venezolanos miedo a celebrar o expresarse sobre lo ocurrido.
“Ha habido una campaña de desinformación que se asume que es de parte de los organismos de contrainteligencia del Estado, con la que están sembrando por las redes mucho temor para que la gente no salga, no comparta información”, dijo Márquez. “Les dicen que el gobierno está montando un sistema super sofisticado para monitorear lo que se postea”.
Batiz señaló que circulan versiones según las cuales los teléfonos de la población estarían intervenidos y las autoridades tendrían acceso a sus conversaciones de WhatsApp. Aunque se trata de un bulo recurrente en momentos de crisis en el país, en esta ocasión, dijo Batiz, ha ganado mayor credibilidad a raíz del decreto de Estado de Conmoción Exterior emitido por el gobierno venezolano tras la captura de Maduro.
Dicho decreto establece, entre otras cosas, la búsqueda y captura de cualquier persona involucrada en la promoción o apoyo a la operación de Estados Unidos. Eso incluye el establecimiento de puntos de control para revisar los teléfonos celulares de las personas, a quienes se les obligaba a descender de sus automóviles para ser requisadas.
“Efectivamente, por ese decreto están revisando el teléfono a ver qué información tiene, si tienes algún documento, alguna foto, algún mensaje celebrando la captura de Maduro”, dijo Batiz. “Eso está pasando. Lo que no está pasando es que puedan saber qué pones tú en tu teléfono”.
Es falso que Nicolás Maduro fue fotografiado con el uniforme carcelario color naranja
Las tres imágenes fueron creadas con Inteligencia Artificial. El origen sintético se revela a través de artefactos como la incoherencia numérica en la escala de estatura, errores anatómicos en… pic.twitter.com/DglpYtuVdh
— Cazadores de Fake News (@cazamosfakenews) January 5, 2026