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En Venezuela, medios independientes mantienen el periodismo de investigación vivo pese a las dificultades

El periodismo de investigación en Venezuela se realiza y publica únicamente en medios digitales independientes. Todos los trabajos de investigación ganadores de la XII Edición del Concurso Nacional de Periodismo del Instituto Prensa y Sociedad de Venezuela (IPYS Venezuela) fueron realizados por periodistas de plataformas digitales con autonomía. 

“El Premio IPYS Venezuela ha sido un claro indicador de cómo ha evolucionado el periodismo de investigación en el país. En las primeras ediciones había dos constantes: todos los trabajos eran hechos por los periodistas que pertenecían a las unidades de investigación de los medios tradicionales, y la mayoría habían sido publicados en medios impresos, casi nada había de televisión, nada de radio y en una ocasión se declaró desierta la mención periodismo digital”, dijo Marianela Balbi, directora de IPYS Venezuela, a LatAm Journalism Review (LJR).

El ganador del Premio IPYS de este año fue el reportaje “Corredor furtivo”, de María de los Ángeles Ramírez, Joseph Poliszuk y María Antonieta Segovia; publicado en Armando.info. La mención especial la recibieron los trabajos “‘Pranes’ en las Grandes Ligas” y “Se vende Venezuela como chatarra”, ambos publicados en la Alianza Rebelde Investiga (una red conformada por Tal Cual, El Pitazo y Runrunes), junto a la plataforma periodística CONNECTAS

Todos los anteriores son medios digitales, fundados por periodistas que venían de trabajar en medios tradicionales, y que han tenido que enfrentar censura y bloqueos por parte del gobierno venezolano. 

Marianela Balbi, director of Ipys Venezuela photo

Marianela Balbi, directora de IPYS Venezuela, asegura que el Premio IPYS es un claro ejemplo de cómo ha evolucionado el periodismo de investigación en ese país.

“Desde 2013-2014, el protagonismo del periodismo de investigación lo han ejercido los periodistas de medios digitales independientes nacidos, muchos de ellos,  por iniciativa propia luego de sus despedidos o renuncia de los medios tradicionales”, contó Balbi.

La migración total a la red digital en Venezuela, tanto de los periodistas como de los lectores, comenzó en 2013  gracias a una ola de compra de los principales medios de comunicación del país por parte de grupos privados cercanos al régimen chavista y a la concentración de la importación de papel de prensa en manos del Estado.  

Una periodista que saltó del periodismo de papel al digital, como consecuencia de la compra de medios, fue Ahiana Figueroa, líder de uno de los equipos ganadores de una mención en el premio de IPYS. En 2016, Figueroa colaboró con el Consorcio de Periodistas, haciendo pública una información sobre los papeles de Panamá,  mientras aún trabajaba para El Mundo, un diario perteneciente al Grupo Últimas Noticias. Los nuevos dueños del grupo de medios, con evidente tendencia oficialista, la despidieron sin justificación. 

“En el impreso nunca tuve la oportunidad de trabajar en investigación, solo en reportería del día a día. Pero, esa experiencia me ayuda en el trabajo que hago ahora. El paso del impreso al digital fue difícil pero me ha permitido ser mejor periodista. Me he visto obligada a aprender sobre las nuevas plataformas tecnológicas que nos ayudan a presentar un mejor trabajo al lector”, contó Figueroa a LJR. 

 

Medios digitales sin miedo a la colaboración

Otra variable que tienen en común los trabajos de investigación ganadores del Premio IPYS de este año es que son reportajes basados en la colaboración entre medios y con participación de periodistas de distintas regiones del país. La vieja costumbre del lobo solitario parece estar quedando de lado en Venezuela y ahora se observan equipos periodísticos multidisciplinarios donde se conjugan distintas experticias: programadores, periodistas de datos, visualizadores, diseñadores y reporteros; aseguran los entrevistados para este reportaje. 

“El Premio IPYS es un refuerzo de la importancia del trabajo colaborativo. En Venezuela, las colaboraciones entre medios han sido parte de la estrategia de sobrevivencia. La colaboración entre medios es un reto enorme, más si los equipos son grandes y estamos en pandemia”, dijo a LJR la periodista regional María de los Ángeles Ramírez  quien participó en la investigación “Corredor furtivo” de Armando.info. 

“Nunca he podido ver la colaboración con total romance porque tiene numerosos desafíos, pero pueden ser investigaciones muy poderosas y lograr un gran impacto. La heterogeneidad de los grupos, el compromiso honesto, el respeto y la empatía son claves”, complementó Ramírez. 

 

Banners promocionales investigaciones periodísticas en Venezuela

Los trabajos “‘Pranes’ en las Grandes Ligas” y “Se vende Venezuela como chatarra”, ambos publicados por la Alianza Rebelde Investiga (una red conformada por Tal Cual, El Pitazo y Runrunes), recibieron apoyo editorial y financiero de la plataforma periodística Connectas.

 

También un elemento clave  en los trabajos premiados es que contaron con apoyo, soporte y difusión de organizaciones o medios internacionales. El reportaje “Corredor furtivo” se publicó en simultáneo con el diario El País de España y contó con el apoyo de la Red de Investigaciones de los Bosques Tropicales del Pulitzer Center y la organización noruega EarthRise Media. Por su parte, los trabajos “‘Pranes’ en las Grandes Ligas” y “Se vende Venezuela como chatarra” tuvieron el apoyo editorial y financiero de la plataforma periodística Connectas. 

“El periodismo de investigación se mantiene vivo en Venezuela porque han pasado tantos hechos irregulares en este país en los últimos 20 años que todavía tenemos material para investigar y denunciar. También hay muchas organizaciones internacionales colaborando financiera y editorialmente a periodistas en Venezuela para hacer estos trabajos de investigación. Eso da la oportunidad de dar a conocer la situación del país en el mundo”, contó Figueroa. 

Balbi coincide con Figueroa en que el apoyo de organizaciones internacionales ha permitido que se dé a conocer, fuera de las fronteras, lo que sucede en el país y ha ayudado a mantener el periodismo investigativo venezolano a flote. “Las iniciativas de proyectos conjuntos binacionales, regionales y globales que han puesto su foco en Venezuela han contribuido a revelar casos de corrupción, violaciones de derechos humanos,  así como las realidades sociales y humanitarias del país”, dijo la directora del IPYS Venezuela. 

 

Limitaciones del periodismo en las regiones

Ejercer el periodismo en las regiones, en el interior de Venezuela, conlleva riesgos y dificultades a los que no se enfrentan los reporteros situados en la capital del país. “Los periodistas que estamos en la capital tenemos otro tipo de tareas a la hora de hacer un reportaje de investigación colaborativo. Los reporteros en el interior del país tienen una labor más importante. Ellos tienen la información de primera mano y conocen los antecedentes. Nosotros lo que usualmente hacemos más es buscar datos, documentos que avalen las hipótesis, más investigación bibliográfica y documental”, explicó Figueroa.

Además en las regiones es donde están exacerbados los mayores problemas del país: servicios públicos, colapso hospitalario, malnutrición, corrupción e inseguridad. 

En el reportaje “Corredor furtivo”, realizado en el sur de Venezuela, contabilizaron la presencia de siete grupos armados activos que se consideran las  guerrillas y megabandas más fuertes de la zona. Sin embargo, también hay grupos más pequeños que forman parte de la red de actividades ilícitas del lugar y que operan con complicidad del gobierno y de los cuerpos militares. Este tipo de situaciones crea un ambiente completamente hostil para los periodistas.

“Hay severas limitaciones en el caso venezolano al hacer periodismo en las regiones: hostilidad y amenazas directas a los periodistas; severos problemas de movilización porque en las regiones sobre todo en estados fronterizos suele escasear la gasolina; y falta de capacitación, lo que hace que los periodistas no necesariamente sepan cómo profundizar en una historia, cómo armar un plan de investigación, cómo protegerse frente a las amenazas”, dijo Ramírez. 

A estas dificultades se le suma la censura, persecución y hostigamiento a periodistas que ha sido política del gobierno venezolano por años. Recientemente, el 17 de junio de 2022, la Comisión de Comunicación de la Asamblea Nacional oficialista venezolana anunció que estaba actualmente evaluando una reforma a la Ley del Ejercicio del Periodismo. Expertos han denunciado que el posible cambio no será en beneficio de los trabajadores de la prensa. 

Desde IPYS Venezuela y la organización del premio aseguran que mantendrán su trabajo porque están convencidos que desde la investigación y la calidad periodística es como mejor se puede luchar contra la censura. 

“Hacemos una labor esencial para revelar las situaciones de interés público, las inmensas deficiencias de una realidad que dejó atrás los valores democráticos, y que desde el periodismo y sus denuncias sin fisuras, comprobadas y verificadas con hechos y evidencias, desmonta las versiones oficiales en un contexto profundamente condicionado por las restricciones a la libertad de expresión, la desinformación ejercida desde el poder político, la falta de información pública y la censura”, dijo Balbi. “Seguimos apostando por el periodismo de investigación porque la gente y los venezolanos tienen el derecho a saber lo que ocurre en Venezuela”.

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