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Corte IDH condena a Colombia por el caso del secuestro, tortura y violencia sexual de la periodista Jineth Bedoya Lima

En una decisión histórica, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) encontró al Estado colombiano responsable por la violación de varios derechos de la periodista Jineth Bedoya Lima como resultado del secuestro, tortura y violencia sexual del que fue víctima el 25 de mayo del año 2000 como represalia por su trabajo periodístico.

“El 18 de octubre de 2021 pasa a la historia como el día en que una lucha, que empezó por un crimen individual, llevó a la reivindicación de derechos de miles de mujeres víctimas de violencia sexual y de mujeres periodistas que dejan parte de la vida en su oficio”, escribió Bedoya Lima en su cuenta de Twitter.

Periodista Jineth Bedoya Lima. (Foto: Cortesía periódico El Tiempo).

Periodista Jineth Bedoya Lima. (Foto: Cortesía periódico El Tiempo)

La decisión de la Corte IDH fue publicada el 18 de octubre, pero fue tomada por el Tribunal el pasado 26 de agosto. En ella la Corte señala que el Estado es responsable por la violación de diferentes derechos entre ellos a la integridad personal, libertad personal, honra y dignidad y libertad de pensamiento y expresión de Bedoya Lima.

En su sentencia, la Corte determina que la periodista “fue sometida a actos de tortura física, sexual y psicológica, los cuales no pudieron llevarse a cabo sin la aquiescencia y colaboración del Estado, o cuanto menos con su tolerancia”.

Consideró también que Colombia era responsable por “la violación de los derechos a las garantías judiciales, protección judicial e igualdad ante la ley por la falta de debida diligencia en las investigaciones realizadas sobre dichos hechos, el carácter discriminatorio en razón de género de dichas investigaciones y la violación del plazo razonable”, según el resumen oficial de la decisión publicado por la Corte.

La Corte también juzgó y halló culpable al Estado por la falta de investigación de las amenazas que la periodista recibió antes y después de los eventos del 25 de mayo de 2000. Finalmente, el Tribunal también declaró que Colombia tenía responsabilidad en la violación de los derechos a la integridad personal, honra y dignidad, así como de garantías judiciales y protección de la madre de la periodista, Luz Nelly Lima.

Como parte de las medidas de reparación, la Corte determinó que el Estado deberá continuar investigando y deberá juzgar a todos los responsables de los crímenes cometidos el 25 de mayo de 2000, así como de las amenazas y atentados ocurridos antes y después de esa fecha. Colombia también está obligada a garantizar la vida y seguridad de la periodista y de su madre.

Asimismo, la Corte decidió que el Estado deberá implementar un plan de capacitación y sensibilización a funcionarios públicos, fuerzas de seguridad y operadores de justicia “para garantizar que cuenten con los conocimientos necesarios para identificar actos y manifestaciones de violencia contras las mujeres basadas en el género que afectan a las mujeres periodistas, protegerlas en situación de peligro e investigar y enjuiciar a los perpetradores”.

Colombia deberá crear el Centro Investigativo No es Hora de Callar, un centro de “memoria y dignificación de todas las mujeres víctimas de violencia sexual en el marco del conflicto armado y del periodismo investigativo con un reconocimiento específico a la labor de las mujeres periodistas”.

“No es Hora de Callar” es el nombre de la campaña creada por Bedoya que tiene por propósito incentivar a que las mujeres víctimas de la violencia, especialmente en el marco del conflicto armado, denuncien.

Como parte de las reparaciones, el Estado también deberá recopilar datos y cifras de casos de violencia contra periodistas y de violencia basada en género contra mujeres periodistas.

En esta misma línea, Colombia deberá crear un Fondo destinado a financiar programas dirigidos a la “prevención, protección y asistencia a mujeres periodistas víctimas de violencia basada en género en el ejercicio de su profesión, así como para la adopción de medidas eficaces de protección para garantizar la seguridad de las mujeres periodistas que se encuentran sometidas a un riesgo especial por el ejercicio de su profesión, desde una perspectiva de género”. Según la Corte, el monto para la constitución del fondo deberá ser de US $500 mil, y en las decisiones del fondo deberán haber delegados de la campaña “No es hora de callar” y de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP).

La Corte determinó que el Estado deberá garantizar la difusión del programa “No es hora de callar” que se deberá transmitir por el sistema de medios públicos y con un contenido de al menos 60 minutos mensuales durante cinco años “con el fin de generar conciencia respecto a los derechos de las mujeres en el ejercicio del periodismo en Colombia”.

Finalmente deberá indemnizar a Bedoya Lima y a su madre con US $30 mil cada una.

21 años en busca de justicia

La decisión de la Corte IDH es histórica, y representa además para la periodista la culminación de su lucha de 21 años por encontrar algo de justicia en su crimen.

Bedoya Lima, actual subeditora del diario El Tiempo, fue secuestrada en la entrada de la cárcel Modelo de Bogotá el 25 de mayo del año 2000 en el marco de la investigación de la muerte de 26 internos y un presunto tráfico de armas al interior de la cárcel.

Durante su secuestro de aproximadamente 10 horas fue torturada, golpeada y abusada sexualmente. Después fue abandonada en una vía cerca de la ciudad de Villavicencio, departamento del Meta.

En todos estos años, solamente tres personas han sido condenadas por su crimen.

“Pero los autores intelectuales del secuestro y de todo lo que pasó siguen en la impunidad”, le dijo Bedoya Lima en una entrevista anterior al blog del Centro Knight Periodismo en las Américas. “No han sido dados a conocer, no han sido judicializados, no tienen procesos en la justicia colombiana y ese es uno de los puntos de impunidad más fuertes en el caso que indudablemente a mí, a mi familia y a todo mi círculo social nos afecta muchísimo”.

Según dijo la periodista en ese momento, debido a la impunidad que siempre tuvo su caso, ella dedicó parte de su vida a investigar su propio crimen. Sus investigaciones así como información que tiene la Fiscalía señalaban que al menos 27 personas estarían involucradas en su crimen, entre ellas agentes del Estado.

Por eso, desde que la Corte IDH anunció que escucharía el caso de Bedoya Lima se sabía que el caso sería histórico. Esta era la primera vez que la Corte decidiría sobre violencia contra mujeres periodistas en el marco del conflicto armado. También era la primera vez que se juzgaba a Colombia por un caso enfocado en violencia sexual.

Asimismo, la decisión que pudiera tomar el tribunal podría significar una reparación para los periodistas colombianos, como le explicó en una entrevista previa a LJR Jonathan Bock, director ejecutivo de la FLIP.

Bedoya Lima presentó su caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en 2011 luego de considerar que Colombia no le garantizaba su justicia. La CIDH por su parte envió el caso ante la Corte IDH en mayo de 2019 por considerar que el Estado no había cumplido con las recomendaciones hechas en el informe de fondo.

La audiencia ante la Corte IDH, programada para los días 15,16 y 17 de marzo 2021, estuvo marcada por el escándalo y la indignación luego de que los representantes del Estado colombiano la abandonaran aduciendo una parcialidad por parte de la Corte. Según dijeron, las expresiones de solidaridad dadas por algunos magistrados tras el relato detallado de Bedoya darían cuenta de esta situación.

Aunque la audiencia fue suspendida por una semana, fue reiniciada con la presencia del Estado los días 22 y 23 de marzo.

Tanto la FLIP como el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), organizaciones que representaron a Bedoya en la Corte IDH, se pronunciaron ante la decisión.

“Jineth Bedoya lleva más de 20 años buscando justicia incansablemente y se ha convertido en un símbolo y referente en la lucha contra la violencia sexual, particularmente en relación con las mujeres periodistas”, escribieron las organizaciones en un comunicado. “Esta decisión de la Corte Interamericana es dignificante no solo para Jineth, sino que representa una esperanza para las miles de víctimas de violencia sexual durante el conflicto armado colombiano”.

Desde la tarde del lunes 18 de octubre se empezó a viralizar en Twitter Colombia la etiqueta #TriunfamosPorqueNoCallamos.

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