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Periodista estadounidense obtiene premio al valor por cobertura sobre México

Tras pasar el año 2009 como becario Nieman en la Universidad de Harvard, el periodista mexicano-americano Alfredo Corchado se dio cuenta de que no tenía deseos de seguir poniendo su vida en peligro cubriendo la violencia y el narcotráfico en México. Por eso, cuando regresó a ese país como jefe de la oficina en México del periódico Dallas Morning News, se sentía “entumecido”, explicó, “separado de la historia”.

Pero todo eso cambió el 1º de febrero de 2010, cuando fue a Ciudad Juárez a reportar la muerte de 13 adolescentes en una fiesta de cumpleaños, asesinados por error por sicarios que los confundieron con una pandilla rival.

“Nunca olvidaré el día del funeral, la vista de una docena de coches fúnebres en la calle, la vista de los ataúdes, los lamentos de padres, amigos, hermanos y hermanas", aseguró Corchado. “Estoy agradecido de que ese día estaba lloviendo porque estaba tan furioso que fui capaz de ocultar mis lágrimas con las gotas de lluvia. Y fue en esa mañana triste, gris y lluviosa que rompí mi silencio y encontré mi voz otra vez”.

La historia de Corchado fue dada a conocer la noche del sábado en la Universidad de Colby, en el estado de Maine, donde el periodista aceptó el Premio Elijah Parish Lovejoy 2010. El galardón distingue a periodistas por su coraje en la lucha por la libertad de expresión.

Corchado y la periodista Angela Kocherga pasarán cuatro días en la universidad estadounidese para discutir sobre alfabetismo informativo en el marco de un programa financiado por la Fundación John S. y James L. Knight . El programa es organizado por el Centro Goldfarb para Asuntos Públicos y Compromiso Cívico de Colby.

“Me presento ante ustedes y confieso que no soy más valiente o más osado que algunos de mis colegas en México", dijo Corchado durante su discurso. También explicó que como reportero estadounidense se puede dar el lujo de llamar a su editor y decirle que ya no se siente seguro, para que lo pongan en el primer avión disponible para sacarlo de México. Los periodistas estadounidenses también tienen el beneficio de la solidaridad, aseguró. “Nuestros periódicos, nuestras compañías de medios, nuestros colegas se pondrían de pie y demandarían respuestas y justicia, nuestra muerte no se convertiría en un número más. Alguien buscaría justicia [...] Mis colegas mexicanos no pueden decir lo mismo".

El discurso se produjo pocos días después de que el presidente mexicano, Felipe Calderon, se comprometiera a proteger a los periodistas y federalizar los crímenes contra reporteros. La crisis de violencia que afecta a la prensa mexicana alcanzó nuevos niveles la semana pasada, luego de que El Diario de Juarez publicara un editorial el domingo 19 de septiembre en el que pedía una tregua al narcotráfico.

“¿Qué quieren de nosotros?”, preguntó el editorial, lo que generó críticas de gobierno mexicano.

El periódico juarense publicó el editorial luego de que el fotógrafo de 21 años Luis Carlos Santiago fuera acribillado. Otro fotógrafo en práctica también resultó herido en el ataque. Santiago es el segundo periodista de El Diario de Juárez asesinado en los últimos dos años.

Corchado dedicó su premio a periodistas mexicanos como Ramón Cantú Deandar, el editor de El Mañana de Nuevo Laredo, cuya redacción fue atacada con una granada; sus periodistas, amenazados, secuestrados y asesinados, e incluso su hermano fue plagiado y liberado sólo después de que Cantú Deandar accediera a "no seguir cubriendo el negocio o los crímenes cometidos por los narcotraficantes. En otras palabras, accedió a autocensurar su publicación [...] Es el precio que se paga por estos días en México si se quiere escribir una historia y vivir para contarla, aunque la cobertura sea limitada. Él escogió la autocensura en lugar del completo silencio”.

Corchado también dedicó el premio a Marcela Turati, quien fundara la red de Periodistas de a Pie, y abriera un albergue en Ciudad de México para periodistas que han sido amenazados.

Del mismo modo, Corchado agradeció a Rosental Calmon Alves, director del Centro Knight para el Periodismo en las Américas, por congregar a periodistas mexicanos y estadounidenses para que “tendieran puentes”. Durante dos días, “hablamos sobre cómo hacer nuestros trabajos y mantenernos a salvo. Fue una manera de construir puentes de confianza entre nosotros”, dijo Corchado. “Gracias , Rosental. Lo que iniciaste es algo verdaderamente revolucionario y estamos agradecidos. Gracias desde ambos lados de la frontera”.

Gracias al financiamiento de la Fundación McCormick, 13 reporteros de México y 13 de Estados Unidos se reunieron el 26 y el 27 de marzo de 2010 en Austin, Texas para participar en un programa de capacitación transfronterizo del Centro Knight, dirigidos a periodistas que cubren el narcotráfico. El Seminario de Periodismo Especializado de la Fundación McCormick “Cobertura Transfronteriza del Narcotráfico entre Estados Unidos y México” resultó en un informe que el Centro Knight ha publicado como libro electrónico.

El libro, Periodismo en tiempos de amenazas, censura y violencia, puede ser descargado gratuitamente en inglés y español.

Hacia el final de su discurso, Corchado dijo que los periodistas en México deben encontrar una manera de equilibrar el miedo y el silencio. “Debemos hallar una manera de contar la historia y no permitir que el miedo sea el factor decisivo. No permitamos que el miedo se convierta en el editor final que decide si seguimos adelante con una historia o no”, aseguró. “Porque de otro modo, la muerte de 30.000 personas en apenas cuatro años será sólo eso, un número. O peor, eso se verá sumido en el silencio, tal como algunas regiones en México ya lo están”.

Vea la versión completa en inglés del discurso de Corchado aquí. Un resumen en español está disponible aquí.

Nota del editor: Esta historia fue publicada originalmente en el blog Periodismo en las Américas del Centro Knight, el predecesor de LatAm Journalism Review.

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