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Periodistas latinoamericanos dicen que datos pueden tender puentes en la cobertura del clima

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Para enfrentar desafíos como la polarización, la escasez de datos y la desconexión de las audiencias, el periodismo climático en América Latina debe apoyarse en ciencia, enfoques locales y colaboración, dicen periodistas expertos Daniel Nardin y Fermín Koop.

Traducir el cambio climático en historias que las audiencias comprendan, sientan cercanas y consideren relevantes es uno de los mayores desafíos para los periodistas que cubren el medioambiente en América Latina, de acuerdo con los periodistas Daniel Nardin y Fermín Koop, especializados en periodismo de datos sobre el clima.

Nardin, fundador y editor en jefe de la plataforma especializada en la Amazonía brasileña Amazônia Vox; y Koop, editor adjunto para América Latina de la organización global de periodismo medioambiental Dialogue Earth, coinciden en que, en una región marcada por la polarización política, las dificultades para acceder a datos confiables y la creciente desinformación ambiental, informar sobre el clima implica mucho más que cubrir desastres naturales.

La cobertura climática, dijeron, necesita combinar ciencia, datos, contexto local y colaboración interdisciplinaria para conectar fenómenos globales con la vida cotidiana de las personas.

Headshots of Brazilian journalist Daniel Nardin.

El periodista brasileño Daniel Nardin es fundador y editor en jefe de Amazônia Vox, una plataforma especializada en la Amazonía brasileña. (Foto: Cortesía) 

Nardin y Koop serán moderadores de un par de mesas redondas en línea sobre periodismo de datos y cambio climático que organiza el Centro Knight para el Periodismo en las Américas, como parte de la serie “Desde la Redacción”.

Nardin moderará la mesa redonda en portugués, el miércoles 26 de mayo de 2026 a las 3 p.m. (hora de Brasilia), mientras que Koop hará lo propio con la mesa redonda en español, el jueves 28 de mayo a las 11:30 a.m. (hora del Centro de Estados Unidos).

Para enfrentar el reto de lograr que las coberturas sobre cambio climático no solo sean comprendidas por las audiencias, sino que generen sensibilización y movilización, Nardin señaló el periodismo de soluciones –uno de los pilares de Amazônia Vox– como una herramienta poderosa.

“Hay un periodismo climático que es muy negativamente realista, porque la realidad no es positiva”, dijo Nardin a LatAm Journalism Review (LJR). “El punto es cómo logras contar historias acerca del problema pero mostrando algunas iniciativas que buscan dar respuesta a ese mismo problema”.

Un camino para atraer la atención de la gente en temas del clima es hacer coberturas enfocadas en lo local: hablar del cambio climático en el planeta, pero enfatizando los impactos al nivel del entorno más inmediato de la gente, dijo Nardin.

“No es nada más decir que la inundación fue más intensa, sino tener a un científico explicando la causa de esa inundación en tu ciudad, en tu barrio”, dijo Nardin.

Una herramienta efectiva para conectar fenómenos globales sobre el clima con realidades locales son los datos, dijo Koop. Sin embargo, agregó que establecer esa conexión no siempre es sencillo.

“Usar datos para conectar global con local es uno de los grandes desafíos que tiene el periodismo climático particularmente”, dijo Koop a LJR. “La idea central es poder traducir algo abstracto y global en algo que la persona conecte con su vida cotidiana”.

Mostrar indicadores locales, usar escalas temporales comprensibles para la gente común y complementar los datos con indicadores sociales como pobreza, salud o vivienda son algunas estrategias para lograrlo, dijo Koop.

Pero el acceso a datos sobre medioambiente no siempre es sencillo, especialmente en América Latina, donde algunos países tienen problemas de transparencia o escasez de datos públicos, coincidieron Nardin y Koop.

“Muchas veces hablamos de información que está fragmentada, difícil de interpretar, con incertidumbres técnicas, o que es presentada en formatos poco accesibles”, dijo Koop. “Traducir esa complejidad en una historia clara, sin simplificar ni perder en precisión, creo que es uno de los grandes desafíos”.

Nardin dijo que, en casos como ese, la palabra clave es la colaboración.

“Hay investigadores, universidades, ‘think tanks’, organizaciones de la sociedad civil que están totalmente disponibles a pasar, enseñar, o encaminar información para periodistas”, dijo. “No debe ser una barrera para los periodistas el no comprender los datos”.

Trabajar con científicos e instituciones es parte fundamental del periodismo climático, coincidió Koop. No obstante, en América Latina, establecer esta colaboración puede representar algunos retos, como la falta de recursos o los ritmos de trabajo distintos, agregó.

“El desafío es tratar de construir esas colaboraciones de una manera efectiva y sostenida en el tiempo, y construir puentes entre los que producen los datos y nosotros, quienes los vamos a tratar de interpretar y llevar al público”, dijo.

El factor de la polarización

El cambio climático es uno de los temas más propensos a la polarización política, especialmente en América Latina, por lo que trabajar en este entorno altamente politizado es otro de los grandes desafíos para los periodistas que cubren este tema, dijo Nardin.

Reforzar el uso de datos y evidencia científica, mantener el rigor periodístico y ampliar la diversidad de fuentes son algunas de las herramientas clave para preservar la credibilidad de la cobertura climática ante ese escenario, agregó Nardin.

Headshots of Argentine journalist Fermin Koop.

El periodista argentino Fermín Koop es editor adjunto para América Latina de la organización global de periodismo medioambiental Dialogue Earth. (Foto: Cortesía)

En Brasil, algunas muestras de la polarización son el negacionismo climático –que aunque ha mermado, sigue presente en algunos sectores–, y las voces de extrema derecha que dicen que el cambio climático es una agenda de la izquierda, dijo Nardin.

“Los periodistas tenemos que cada vez más usar datos y ciencia para que se tenga una menor duda acerca de la narrativa climática”, dijo Nardin. “El periodismo necesita hablar con todos, no solamente con quien tiene una visión más progresista, pero también necesitamos hacer periodismo para público más conservador”.

El rigor periodístico y la diversidad ideológica de las fuentes también ayudan a los periodistas a identificar casos de “greenwashing”, como se denomina a la práctica de empresas o instituciones que presentan acciones ambientales como más sostenibles de lo que realmente son para mejorar su imagen pública.

Detectar esas narrativas y desmentirlas es otro de los desafíos para el periodismo, dijo.

Capacitación constante es clave

El cambio climático es hoy en día un fenómeno que atraviesa sectores más allá del ambiental, como la economía, la salud, la energía y los derechos humanos, dijo Koop.

Por eso, incluso los periodistas no especializados en datos o clima deberían aprender a analizar e interpretar datos científicos y climáticos, y convertirlos en historias relevantes para sus respectivas secciones, agregó.

“Una traducción de ciencia a periodismo, de datos a narrativa, y de global a local, eso requiere especialización”, dijo Koop. “No hace falta que todos los periodistas tengan que ser periodistas climáticos o que sepan programar, pero sí hace falta entrenar a colegas en herramientas básicas de análisis, en alfabetización de datos y en trabajo colaborativo”.

Eventos como las mesas redondas de la serie “Desde la Redacción” son muy útiles, dijo Nardin, porque en ellos, los asistentes pueden aprender sobre la gran cantidad de herramientas y datos abiertos que están disponibles para cubrir mejor el clima, pero que muchos periodistas no saben dónde encontrar ni cómo usarlos.

“Solo podremos producir un periodismo climático mejor estudiando, hablando con otras personas y aprendiendo”, dijo Nardin.

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