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Despido de Carmen Aristegui aumenta polémica en México

Con el despido de la periodista Carmen Aristegui del grupo radial MVS de México, el pasado 15 de marzo, se sumó un capítulo más a la polémica generada en el país por el también despido de dos de los reporteros que hacían parte del equipo de Aristegui apenas unos días antes. Las salidas de los comunicadores han sido calificadas por muchos como ataques a la libertad de expresión.

La polémica estalló el 12 de marzo cuando MVS anunció el despido de los periodistas Daniel Lizárraga e Irving Huerta, ambos de la unidad de investigaciones especiales de Noticias MVS Primera Emisión de Aristegui que se transmitía todas las mañana, acusados por el medio entre otros temas de “abuso” que habría llevado a perder “la confianza” en los reporteros.

Lizárraga había aparecido en un video promocional de una nueva plataforma digital llamada Méxicoleaks, una herramienta mediante la cual cualquier persona puede filtrar información de interés público de manera anónima. Aristegui por su parte había mostrado su apoyo a la plataforma durante sus emisiones. MVS no solo se desvinculó del apoyo a Méxicoleaks sino que calificó como un abuso por parte de los reporteros haber utilizado el nombre del medio sin autorización de sus directivas.

No obstante, el despido de los primeros reporteros despertó sospechas sobre su posible relación con las investigaciones en las que habían trabajado. Lizárraga fue parte del equipo que investigó el caso de la “Casa Blanca”, una costosa vivienda de la familia presidencial que incluía un conflicto de intereses con una constructora, mientras que Huerta fue uno de los periodistas que dio a conocer el escándalo de una presunta red de prostitución dirigida por el ex líder del PRI en México D.F. al interior del partido. Según algunos medios, estas investigaciones habían generado una crisis entre el equipo de noticias de Aristegui y las directivas de MVS.

El 12 de marzo, tras conocerse los despidos de los periodistas, seguidores de estos realizaron manifestaciones afuera de la sede de MVS, gritaron consignas como "No a la censura". También se creó la etiqueta #EnDefensaDeAristegui, y se adelantó una campaña para recolectar firmas que impidieran el despido de Aristegui.

La periodista por su parte continuó con emisión del viernes en la que había exigido el reintegro de sus periodistas como condición para continuar en el noticiero. MVS respondió con una serie de “lineamientos” que debían asumir los conductores de los programas y otras reglas. Entre ellas, el medio estipuló que la unidad de investigaciones ya no sería exclusiva del programa Primera Emisión sino que sería de todo MVS por lo que estaría a cargo del director general.

En la noche del domingo anunció oficialmente el despido de Aristegui. En su comunicado, MVS señaló “Lamentamos la posición de la conductora, pero como empresa no podemos aceptar condicionamientos y ultimatos de nuestros colaboradores. El diálogo no se atiende imponiendo condiciones, sino escuchando a las partes y tratando de alcanzar acuerdos”.

Su despido generó una ola de críticas a través de redes sociales. El defensor de la audiencia, quien ya había manifestado su desacuerdo con el manejo de los primeros despidos, expresó a través de su cuenta de Twitter que “Las condiciones impuestas a la periodista eran simplemente inaceptables por dignidad profesional y por cambio unilateral a su contrato. Con la salida de Carmen Aristegui y su equipo todos perdemos: audiencia, la libertad de expresión, el derecho a la información, MVS y la familia Vargas”. Por su parte, Denise Dresser, politóloga que colaborada con el programa de Aristegui, anunció su renuncia. “MVS da por terminada su relación con Carmen Aristegui. Yo doy por terminada mi relación con MVS”, señaló Dresser a través de su cuenta de Twitter.

Aristegui anunció que dará “la batalla” legal y por la libertad de expresión, y agregó que el despido de todo el equipo de Primera Emisión demuestra que la decisión “tiene todos los vicios de haber sido planeado con mucha anticipación con muchos recursos y con mucho poder”. Asimismo aseguró que analizará la estrategia para seguir en defensa de la libertad de expresión en un “país que está viendo este vendaval autoritario y un signo ominoso de algo que desde luego debemos evitar”.

Nota del editor: Esta historia fue publicada originalmente en el blog Periodismo en las Américas del Centro Knight, el predecesor de LatAm Journalism Review.

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