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En medio de la pandemia, funcionarios de Río de Janeiro se ubican en hospitales para impedir trabajo periodístico

La revelación de que grupos de funcionarios de la ciudad de Río de Janeiro, Brasil, se turnan frente a unidades de salud para interrumpir el trabajo de los periodistas ha provocado indignación de organizaciones que defienden la libertad de prensa.

Un reportaje de TV Globo mostró la actuación organizada de los funcionarios nombrados por la ciudad. Ellos actúan de la siguiente manera: impiden las grabaciones, intimidan a entrevistados y evitan las críticas a la gestión municipal.

Funcionarios públicos de Rio, Brasil, obstaculizan trabajo de periodistas

Los funcionarios públicos (de azul y de marrón) intentan obstaculizar la entrevista del paciente (sin mascarilla) frente al hospital. (Captura de pantalla)

La acción contra la prensa comenzó hace ocho meses, pero se intensificó con la pandemia del COVID-19, según dijo uno de los involucrados a TV Globo: “Tenemos esta misión allí desde hace más de ocho meses. Antes, ya estaba funcionando, pero cuando comenzó el COVID en marzo, estamos todos los días. Hay unidades de guardia para poder restringir la prensa”.

El reportaje identificó a los funcionarios y descubrió que cumplen con un estricto horario de trabajo y sufren llamados de atención en caso de que fallen en impedir el trabajo del reportero.

“Gente, es muy triste, no tumbamos el artículo (...) No puede haber falta ni demora. Fracasamos en [el Hospital] Rocha Faria. Inaceptable”, dijo en un grupo de WhatsApp la persona que coordinaría el trabajo de estos grupos. En ese momento, se emitió el reportaje, según TV Globo.

El presidente de la Asociación Brasileña de Prensa (ABI, por su sigla en portugués) dijo en un comunicado que “los episodios ocurridos en las puertas de varios hospitales municipales en los últimos días muestran que no estamos ante hechos aislados, sino una política del alcalde para constreñir a periodistas y ciudadanos”.

“Constreñir a la prensa en su misión de informar a la población es un ataque a la libertad de expresión y al derecho fundamental de acceso a la información, especialmente durante la pandemia global provocada por el nuevo coronavirus”, dijo también en un comunicado la Asociación Brasileña de Radio y TV (Abert, por su acrónimo en portugués).

En cuanto a Reporteros Sin Fronteras recordó en Twitter que “para empeorar las cosas, ocurre durante una pandemia en un momento en el que más que nunca la información puede salvar vidas, y es incompatible con los regímenes democráticos”.

“La creación de grupos organizados con el objetivo de sabotear el trabajo de la prensa es inaceptable en las democracias, siendo propia de regímenes autoritarios como los de Venezuela, China, Honduras, Arabia Saudita, entre otros, así como de movimientos fascistas como el nazismo”, dijo en un comunicado la Asociación Brasileña de Periodismo de Investigación (Abraji, por su acrónimo en portugués).

También se manifestaron la Asociación Nacional de Periódicos de Brasil (ANJ, por su sigla en portugués), Human Rights Watch y la Federación Nacional de Periodistas.

Investigación

Por lo menos cinco participantes de los grupos fueron identificados como funcionarios de la ciudad con salarios entre R $2.788 y R$10.500 (cerca de US $558 y $2.100). Uno de ellos, que coordina el trabajo, sería asesor especial del alcalde Marcelo Crivella. Uno de los grupos de WhatsApp que se utilizan para organizar la actuación de los servidores se llama “Guardiões do Crivella” (Guardianes de Crivella), en alusión al apellido del alcalde.

Un operativo de la Policía Civil de Río confiscó teléfonos celulares y computadores a sospechoso de integrar el grupo este 1 de septiembre. En el computador de uno de ellos, quien coordinaría la actuación de los funcionarios contra los periodistas, se encontró una lista con 199 nombres que habrían participado en el grupo en algún momento, informó Yahoo. El Ministerio Público (MP) instauró un procedimiento para “investigar la posible práctica de crímenes que habrían sido cometidos por el alcalde Marcelo Crivella”, reportó UOL.

El año pasado, el propio Crivella había cortado lazos entre la ciudad y el periódico O Globo, el más grande de la ciudad y editado por el mismo grupo propietario de TV Globo. En ese momento, el alcalde dijo que la cobertura crítica realizada por el diario fue una represalia por la reducción de la compra de anuncios por parte de la ciudad.

 

Este artículo fue escrito originalmente en portugués y fue traducido por Silvia Higuera.

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