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Más de 2.000 periodistas asesinados en 25 años en el mundo; México es el tercer país más mortífero, dice la FIP

México es el tercer país más mortífero para periodistas y otros trabajadores de los medios en el mundo al registrar 120 asesinatos en los últimos 25 años, estableció un informe de la Federación Internacional de Periodistas (FIP) publicado este 3 de febrero.

En el informe sobre periodistas y trabajadores de los medios asesinados desde 1990, la FIP hace un análisis del agravamiento de la violencia contra periodistas en los últimos 25 años y del protagonismo que ha tenido en esto los altos índices de impunidad.

De acuerdo con el informe, 2.297 periodistas y otros trabajadores de la prensa han muerto durante la cobertura de diferentes eventos como guerras, revoluciones, crímenes y hechos de corrupción, entre otros.

Esta cifra incluye los 112 periodistas asesinados en 2015; de estos, 27 asesinatos tuvieron lugar en el continente americano.

La lista global la encabeza Irak con 309 muertes, la mayoría de la cuales ocurrieron en 2003. A este le siguen Filipinas con 146 asesinatos y México (120) que en los últimos años se ha convertido uno de los países más peligrosos para el ejercicio del periodismo debido a que “cayó en manos de la violencia del crimen organizado, los barones de la droga y sus cómplices en las administraciones de los estados”, dice el informe.

Sólo en 2015, en México se registraron 8 asesinatos de periodistas.

Pero no es el único país del hemisferio en la lista. De hecho, la región americana es la tercera más peligrosa del mundo con un total de 472 trabajadores de la prensa asesinados desde 1990.

Brasil, por ejemplo, ocupó el décimo lugar de la lista con 62 asesinatos. Colombia (56 homicidios), Honduras (39), Perú (36) y Guatemala (36) también fueron señalados como peligrosos para el ejercicio de esta profesión.

El conflicto armado de Colombia, que llegó a su pico más alto en los años 90, convirtió al país en “un campo de muerte” cuando los periodistas “fueron atacados por grupos paramilitares, por los rebeldes e incluso por las propias fuerzas de seguridad del gobierno que llegaron a extremos insospechados en su intento de silenciar la libertad de prensa”, señala el informe.

Por su parte, desde el golpe de Estado de 2009 de Honduras, “los violentos han puesto sus ojos en los periodistas y trabajadores de los medios a medida que el clima político se hacía dramáticamente tenso y agresivo”, continua el informe. El país repitió en 2015 el segundo lugar, que tuvo en 2014, en el ranking de asesinatos de periodistas en América Latina con 5 casos registrados.

Mayor violencia, mayor impunidad

El nivel de violencia contra la prensa y sus trabajadores ha empeorado desde que la FIP comenzó a llevar el registro de los asesinatos. Durante ese primer año, 1990, la FIP registró 40 muertes.

Los últimos 10 años fueron especialmente peligrosos para los trabajadores de la prensa. El peor fue 2006 con 155 asesinatos, 37 de los cuales tuvieron lugar en el continente americano. Y desde 2010 la cifra anual nunca ha sido menor de 100.

Si bien es cierto que un gran número de estas muertes se producen en contextos de guerra o de conflictos armados – que incluyen “asesinatos premeditados, atentados con bomba, fuego cruzado o secuestros cada vez más violentos” – las altas cifras tienen otras causas.

“Una de las conclusiones recurrentes de nuestros informes es que se registran muchos más asesinatos en situaciones de paz que en países golpeados por la guerra”, dijo Anthony Bellanger, secretario general de la FIP, según su portal. Según Bellanger los periodistas son “víctimas de los barones del crimen organizado y de oficiales corruptos”.

Una conclusión que toma fuerza al analizar los diez primeros países más mortíferos, los cuales en su mayoría no se encuentra ni en guerra o en medio de un conflicto armado.

La segunda gran conclusión es que la impunidad es agente catalizador de la violencia contra periodistas.

“Irónicamente, la cifra más impactante puede ser la del número de investigaciones en los casos de asesinatos de periodistas y de enjuiciamiento de los autores materiales e intelectuales de estos”, dice el informe. “La FIP calcula que sólo uno de cada 10 asesinatos es investigado”.

Cabe mencionar que cada organización de defensa de la libertad de expresión y de prensa utiliza diferentes mecanismos para registrar los asesinatos de periodistas y su relación con el ejercicio de su profesión. Por ese motivo, los números presentados por la FIP pueda que no coincidan con las de otras organizaciones sobre las que hemos reportado.

Nota del editor: Esta historia fue publicada originalmente en el blog Periodismo en las Américas del Centro Knight, el predecesor de LatAm Journalism Review.

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