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Medios venezolanos recurren a los forochats para mantener la interacción con su audiencia y apoyarle durante la pandemia

El moderador del foro da la bienvenida a los asistentes, se presenta, habla brevemente de la temática, introduce al ponente y repasa atentamente las normas para el buen funcionamiento del conversatorio.

Este podría ser el inicio de cualquier evento donde un grupo de personas se reúnen a intercambiar ideas sobre temas de interés, solo que en esta ocasión el espacio de encuentro no es físico sino online y la plataforma a utilizar puede ser descargada gratuitamente en cualquier teléfono inteligente: WhatsApp.

Flyer del forochat de El Pitazo, Venezuela.

El Pitazo promociona un forochat sobre la variante Delta en Venezuela. (Cortesía)

Los forochats a través de aplicaciones de mensajería han ganado popularidad en los últimos años como estrategia digital de empresas e instituciones. Sin embargo, no es tan común verlos como parte del plan de un medio de comunicación para llegar a nuevas audiencias.

En Venezuela, debido al deficiente servicio de internet y recientemente a la llegada de la pandemia por COVID-19, los forochats se han convertido en una manera para seguir informando a los lectores, apoyar a las comunidades desfavorecidas y conseguir innovadoras formas de obtener financiamiento.

Las temáticas son diversas. Pueden haber encuentros con médicos pediatras sobre la vacunación infantil básica; conversatorios con los periodistas que escribieron una investigación y foros más específicos sobre problemas en ciertas comunidades como la falta de servicios esenciales.

Una vez que los ponentes dan por terminada su presentación de forma escrita, con notas de voz o imágenes, usualmente se abre la ronda de preguntas en el chat. Entre las reglas principales destacan: evitar el uso de stickers, mantener un lenguaje respetuoso y no enviar cadenas, fotos o videos al grupo.

Desde LatAm Journalism Review (LJR) hablamos con representantes de tres medios de comunicación venezolanos que han realizado forochats en los últimos meses como parte de su estrategia comunicacional: El Pitazo, Crónica.Uno y El Bus TV. Estos medios, nativos digitales con enfoque social, cuentan su experiencia a partir de  las dificultades que afrontan y los beneficios que reciben.

Todo cambió con la pandemia 

Desde 2017, El Pitazo realizaba una actividad en los sectores populares de Caracas llamada ‘Un Café con El Pitazo’, un conversatorio con expertos invitados y miembros de la comunidad mientras compartían un termo de café.

Café con El Pitazo, de Venezuela

Café Con El Pitazo se trataba de un evento presencial con las comunidades. (Foto: Cortesía)

También tienen un programa de infociudadanos en el que entrenan a vecinos en diferentes regiones sobre cómo contar noticias responsablemente.

“Justo el 14 de marzo de 2020 estábamos en Petare (uno de los barrios más peligrosos de Caracas) dando un taller de infociudadanos a unos jóvenes cuando el gobierno de Nicolás Maduro declara la cuarentena. Entramos en shock porque nuestro trabajo es en la calle y pensamos que esta iniciativa iba a detenerse”, dijo a LJR Rena Camacho, coordinadora del proyecto de Infociudadanos de El Pitazo y ahora responsable de los forochats.

Una semana después, el equipo de El Pitazo se reunió y replantearon sus actividades por la imposibilidad de hacerlo de manera presencial.

“Decidimos hacer los foros a través de WhatsApp porque en nuestra audiencia es una plataforma popular y no todos tienen la facilidad de usar Zoom, por ejemplo. En el primer forochat tuvimos 514 personas conectadas, divididos en dos grupos”, agrega Camacho.

El medio Crónica.Uno también realizaba desde hace algunos años foros de forma presencial que, a su vez, eran transmitidos por Facebook Live. Al llegar la pandemia, su dinámica cambió y mantuvieron la actividad detenida por un par de meses hasta que en junio de 2020 decidieron migrar a WhatsApp. Iniciaron con un forochat hablando sobre la curva de contagios de COVID-19 en Venezuela teniendo como invitado al médico José Felix Oleta.

“Los vecinos de las comunidades nos preguntaban cuándo íbamos a volver. Así que se nos ocurrió diseñar los foros por WhatsApp que tiene una capacidad de 257 personas por conversación. A principios de 2021 decidimos pasar los forochats a Telegram porque nos permite llegar a más de 500 personas en un solo grupo”, explica a LJR Norma Rivas, responsable del proyecto en Crónica.Uno.

Un “noticiero” de El Bus TV en Venezuela. (Foto: Cortesía)

Un “noticiero” de El Bus TV en Venezuela. (Foto: Cortesía)

En el caso de El Bus TV, la pandemia cayó como un balde de agua fría. El medio basa su trabajo en el periodismo offline y en la interacción con comunidades locales. La iniciativa consiste en la simulación de un noticiero televisivo dentro de rutas de autobuses de varias ciudades de Venezuela. Es decir, escasa posibilidad de distanciamiento social.

A raíz de la cuarentena, desde El Bus TV tuvieron que ampliar sus canales de distribución de contenido.

El Bus TV carteleras.

El Bus TV también usa carteleras o papelógrafos para comunicar las noticias. (Foto: Cortesía)

“Estuvimos casi 10 meses fuera de los autobuses. Mientras tanto, comenzamos a explorar los grupos de WhatsApp de los choferes de buses que se han convertido en nuestros aliados. Decidimos comenzar a enviarles mensajes con noticias diariamente”, dice en entrevista con LJR Laura Helena Castillo, cofundadora de El Bus TV.

Luego se dieron cuenta que los forochats eran otra vía para generar conversación entre su audiencia, así que empezaron a hacerlos. Lo combinaron con otras iniciativas para seguir conectados con su público como la “Ventana-TV”, un simulacro de noticiero que se narra desde la ventana de distintos vecinos de una comunidad, y los “papelógrafos” que consiste en pegar en puntos claves un papel grande donde los reporteros escriben a mano información relevante.

Más de un beneficio

Los beneficios que obtienen los medios al realizar los forochats no pueden limitarse a uno solo. Muchos iniciaron con la visión de seguir conectados con su audiencia, pero a la larga han obtenido éxitos inesperados.

Desde Crónica.Uno han notado que después de los forochats relacionados a la explicación de un reportaje o investigación comienzan a subir las vistas en su página web.

“Al igual que cuando hacíamos los foros de forma presencial, el beneficio que obtenemos es ganar lectoría, dar a conocer nuestro medio y conseguir fuentes para visitar y entrar luego a ciertas comunidades”, comenta Rivas.

Forochat de Crónica Uno sobre electricidad.

Crónica.Uno promociona un forochat sobre el sector de la electricidad. (Cortesía)

Otra ventaja es que de forma virtual es posible llegar a un número mayor de personas. Presencialmente, El Pitazo podía alcanzar con los foros a unos 100 espectadores mensualmente. En la actualidad, a través de los forochats, en promedio alcanzan a 2.500 personas cada mes haciendo dos o tres eventos semanales.

“Hemos llegado a más de 18 mil personas desde que comenzamos con los forochats”, asegura Camacho.

Y aunque ninguno de los medios entrevistados cobra por la asistencia a los foros virtuales, el ir ganando audiencia y notoriedad eventualmente se traduce en frutos económicos.

“Inicialmente lo empezamos a ver como una forma de continuar informando a nuestra audiencia mientras volvíamos a los buses, con el tiempo y con los meses también a los donantes les fue interesando esta actividad. Es fácil de hacer en pandemia, no tienes contacto con nadie y no hay manera de contagiarse”, comenta Castillo sobre conseguir financiamiento para realizar los forochats.

Sin embargo, los entrevistados coinciden en que el beneficio va más allá del económico. Sus medios fueron creados con una visión social, hiperlocal  y de apoyo a la comunidad. Los forochats se han convertido en otra forma innovadora de ayudar.

“Con estos foros hemos hecho un trabajo bonito y útil para las comunidades. El servicio público es parte del trabajo de los periodistas. Queremos ayudar y no solo quedarnos en el hecho noticioso”, reitera Camacho.

La periodista menciona que en una ocasión hicieron un forochat sobre problemas en la educación y lograron conectar a la madre de un niño con autismo con el especialista para que le diera recomendaciones particulares. “Eso para nosotros ya es un logro y no tiene precio”, resalta.

No es tan sencillo como parece 

El llevar a cabo un forochat recoge toda la adrenalina de una puesta en escena en vivo, según comentan los responsables de la organización en cada uno de los medios entrevistados. Además, la aplicación de WhatsApp lleva consigo la presión social de la inmediatez.

“El forochat es esa cápsula, ese momento informativo muy acotado en donde esperas preguntas, interacción y que además el invitado responda rápido. Hemos aprendido mucho y seguimos aprendiendo a darle ritmo a estas conversaciones por WhatsApp”, comenta Castillo de su experiencia con El Bus TV.

Crónica Uno, de Venezuela, promociona un forochat

Crónica Uno promociona un forochat. (Cortesía)

Aunque parezca sencillo y cotidiano el conversar a través de una herramienta de mensajería, cada forochat lleva un proceso de pre y post producción.

El equipo de El Pitazo informa que previo a cada foro hacen una nota promocional y dedican tiempo al diseño de piezas gráficas que acompañan la presentación del experto. Durante los forochats hacen una cobertura en vivo a través de Twitter y al finalizar escriben una reseña que publican en su página web. Además producen un programa de radio, que se transmite por 11 emisoras a nivel nacional, donde resumen lo conversado en los foros.

Una dinámica que es seguida por el equipo de Crónica.Uno.

“Creamos el grupo, diseñamos la publicidad y creamos una nota para promocionar el forochat. Después de la actividad hacemos una nota con un resumen de lo conversado que se publica en nuestra web”, dice Rivas.

Las entrevistadas aseguran que han conseguido un espacio para seguir conectando con su lectores y audiencia por lo que planean continuar con la realización de estos foros con una frecuencia mínima de uno o dos por mes.

“Seguiremos con la misma dinámica enfocados en tratar temas sociales que aporten y ayuden a las comunidades más desfavorecidas”, concluye Rivas.

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