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Periodistas bolivianos agredidos en cobertura de conflictos

  • Por Guest
  • 31 julio, 2012

Por Carlos Soria Galvarro, director adjunto de Radio Sur Agricultura y miembro de la mesa nacional de AMARC-Bolivia

Un total de 15 agresiones a periodistas y camarógrafos de medios estatales y privados se registró durante el conflicto policial ocurrido en Bolivia entre los días 21 y 26 de junio pasado.

El dato fue proporcionado por la “Unidad de Monitoreo y Vigilancia de la Libertad de Expresión” propiciado por la empresarial Asociación Nacional de la Prensa (ANP) con base en un estudio realizado en cinco ciudades. Los más afectados en los incidentes violentos, protagonizados por policías amotinados, fueron los periodistas y camarógrafos del canal y la estación de radio gubernamental.

Los datos recopilados de distintas fuentes indican que los periodistas y camarógrafos de Bolivia TV fueron echados y agredidos tras confundirse su trabajo con el de informantes del gobierno. La periodista de la también estatal Radio Patria Nueva, Helen San Román, sufrió golpes de los policías durante manifestaciones registradas en la Plaza Murillo de La Paz. En la ciudad de Oruro, la periodista de la red privada PAT, Irene Torrez, fue también víctima de agresión física mientras cubría el conflicto de los uniformados. Efectivos de bajo rango encargados del orden público realizaron la toma física de unidades policiales en varias ciudades, demandando del gobierno un incremento salarial, el reconocimiento al derecho de expresar reclamos y mejores condiciones de trabajo. Sus pedidos fueron atendidos parcialmente tras intensas negociaciones.

Conflictos, cobertura riesgosa

Los datos anteriormente mencionados confirman una lamentable tendencia que se ha ido confirmando en los últimos años: los periodistas son víctimas de agresiones durante la realización de su trabajo de cobertura de los numerosos conflictos que tienen lugar en el país.

Según una base de datos del Observatorio Nacional de Medios (ONADEM) entre el 1 de octubre de 2007 y 30 de septiembre de 2010 se registraron 473 sucesos de agresión a periodistas, principalmente en las ciudades de La Paz y Santa Cruz de la Sierra. Más de la mitad de los casos afectaron a periodistas de medios televisivos, casi un 25% a los provenientes de medios escritos y un 16% a radialistas.

Un 20% de los agresores eran los sectores sociales en protesta; 16% eran adherentes al gobierno; un 14% agresores no identificados y 11% policías. (Ver “Medios a la vista” Informe sobre el periodismo en Bolivia , 2005-2008 y “Medios a la vista 2”, Análisis sobre el Derecho a la Información y Comunicación y el Periodismo en Bolivia, 2009-2011. Publicaciones de la Fundación UNIR).

Inseguridad ciudadana alcanza a periodistas

El pasado 25 de febrero fueron hallados sin vida los cuerpos de Verónica Peñasco Layme y Víctor Hugo Peñasco Layme, en la ciudad de El Alto, próxima a La Paz, la sede del gobierno boliviano.

Verónica era jefa de prensa de la más antigua y prestigiosa emisora aymara Radio San Gabriel y conductora del programa “Markasan Arupa” (la voz del pueblo), emitido por Canal 7- Bolivia Tv. Su hermano menor, Víctor Hugo, era locutor de la estación educativa indígena Radio Pachaqamasa.

No había cesado aún la consternada indignación sobre este crimen, cuando a mediados de mayo ocurrió un hecho similar: el periodista Eugenio Aduviri, de la sección deportiva del diario paceño La Razón, fue asesinado en un atraco cuando se recogía de su trabajo en la madrugada.

Tres periodistas asesinados en menos de tres meses. Las investigaciones policiales han establecido que en ambos casos se trataba de acciones delictivas comunes, algunos de cuyos autores han sido capturados y están siendo juzgados.

Un seguro de vida

La conmoción desatada por el asesinato de los hermanos Peñasco Layme motivó una iniciativa gubernamental para el establecimiento mediante Ley de un seguro de vida para los periodistas, a ser financiado con recursos provenientes de la publicidad.

La idea ha sido apoyada por los gremios e incluso por el sector empresarial, pero aún no se han consensuado los términos para hacerla efectiva, entre otras causas por las crisis internas por las que atraviesan las organizaciones sindicales de los trabajadores de la prensa. Entretanto, las empresas periodísticas han sido convocadas a brindar más seguridad y transporte a sus trabajadores, particularmente para las faenas nocturnas.

Nota del editor: Esta historia fue publicada originalmente en el blog Periodismo en las Américas del Centro Knight, el predecesor de LatAm Journalism Review.

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