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Investigaciones de periodistas de América Latina son destacadas en un libro sobre periodismo de datos

La última década vio el nacimiento y la consolidación del periodismo de datos como una herramienta esencial para investigar en cualquier redacción. Hace nueve años, el Data Journalism Handbook: How Journalists Can Use Data to Improve the News (Manual de periodismo de datos: cómo los periodistas pueden utilizar los datos para mejorar las noticias) ofreció una descripción general del todavía incipiente periodismo de datos. Ahora, el recientemente publicado The Data Journalism Handbook: Towards A Critical Data Practice (disponible gratuitamente en la versión digital en inglés) proporciona una evaluación crítica del propio periodismo de datos, cómo se utiliza y sus limitaciones, como adicción a las plataformas de tecnología de datos. Más que un manual, el nuevo libro tiene como objetivo guiar una amplia discusión sobre el periodismo de datos.

Nine years later, a new book in the ‘The Data Journalism Handbook’ series makes a critical assessment of data journalism, with case studies and academic research.

Nueve años después, un nuevo libro de la serie “The Data Journalism Handbook” evalúa críticamente el periodismo de datos, con estudios de casos e investigación académica.

En sus más de 50 capítulos, América Latina está representada en ocho, a través de estudios de casos, buenas prácticas e investigación académica. En este artículo, LatAm Journalism Review (LJR) proporciona un breve resumen de los capítulos producidos por colegas periodistas de América Latina teniendo en cuenta que el libro no tiene versiones en español o portugués.

El detrás de escena del periodismo de datos

Algunos de los artículos más interesantes para los periodistas que usan o pretenden usar datos en su vida diaria son aquellos que cubren el trabajo que se hace tras bastidores para reportar con base en los datos y que pueden servir de inspiración o modelos para otros reportajes.

Uno de ellos trata de la investigación transnacional La Tierra Esclava una alianza entre el medio salvadoreño El Faro y el español El Diario. La serie de reportajes que tardó un año en completarse, reveló prácticas comerciales ilegales, daños ambientales sostenidos y condiciones análogas a la esclavitud de los trabajadores de las agroindustrias en los países en desarrollo.

“Este trabajo no hubiera sido posible sin los datos, fueron los datos los que probaron los fenómenos que se investigaron. No eran temas desconocidos pero sí fue la primera vez que se logró comprobar un patrón de conducta por parte de los culpables de los daños ambientales, la explotación laboral, el robo de tierras o la evasión fiscal en grandes cultivos”, dijo a LJR Ximena Villagrán, una de los 19 integrantes del equipo multidisciplinario que produjo la serie.

Villagrán cuenta los pormenores del trabajo en el capítulo “Del café al colonialismo: investigaciones de datos sobre cómo los pobres alimentan a los ricos” (en original, “From Coffee to Colonialism: Data Investigations Into How the Poor Feed the Rich”). A partir de la identificación de las instituciones gubernamentales que tenían los datos y de su obtención y procesamiento, el equipo desarrolló hipótesis de investigación que finalmente fueron probadas en el trabajo de campo.

Team responsible for ‘La Tierra Esclava’: data indicated patterns of exploitation of agricultural workers in Latin America and other irregularities. Source: Screenshot.

Equipo responsable de “La Tierra Esclava”: los datos indicaron patrones de explotación de los trabajadores agrícolas en América Latina y otras irregularidades. (Captura de pantalla)

“Creo que lo más importante fue lograr transmitir esos datos con textos explicativos, crónica, historias de los afectados y visualizaciones claras y sencillas integradas en la narrativa web que permitían un mejor entendimiento de los fenómenos”, dijo Villagrán.

En el capítulo “Multiplicando recuerdos mientras descubres árboles en Bogotá” (“Multiplying Memories while Discovering Trees in Bogotá”), la periodista colombiana María Isabel Magaña cuenta cómo desarrolló una plataforma interactiva para mapear todos los árboles de la capital colombiana.

Lo más difícil fue obtener los datos. A pesar de las reiteradas solicitudes a través de la ley colombiana de acceso a la información, el organismo responsable de los datos se negó a brindar toda la información de manera unificada, según Magaña. En total, Bogotá tiene 1.2 millones de árboles mapeados, pero la plataforma oficial permite descargar solo 10.000 registros a la vez. Con eso, Magaña tuvo que apoyarse en el buen recurso periodístico de conocer a las personas adecuadas.

“Fue una pelea larga, apoyados en las leyes de transparencia y acceso con la entidad, que al final decidió no dar la información. Afortunadamente, en el proceso conocimos quienes más tenían acceso a los datos y les pedimos a ellos la información. Gracias a ello, obtuvimos la data de una institución pública que había ayudado en el proceso de planificación del dataset y tenía acceso a la información”, explicó Maganã a LJR.

Además de datos, visualizaciones y otros recursos, el proyecto también aprovechó la oportunidad para involucrar al público, invitado a compartir historias.

 Maria Isabel Magaña: all 1.2 million Bogotá trees mapped

María Isabel Magaña mapeó todos los 1.2 millones de árboles de Bogotá.

“Fue muy bonito y activo. Encontramos historias hermosas y que nos ayudan a recordar que antes que analistas de datos, somos contadores de historias. Son estas experiencias las únicas que le dan sentido a los datos y a los análisis. Fue muy emocionante conocer historias personales de árboles similares y el impacto que un gigante silencioso tiene en la vida de la gente”, dijo la periodista.

La participación pública también ha sido un recurso ampliamente utilizado por los periodistas del diario argentino La Nación. En el capítulo “Haciendo datos con lectores en La Nación”(“Making Data With Readers at La Nación”), la periodista Flor Coelho relata detalles tras bastidores de las investigaciones del diario en las que participaron activamente los lectores, colaboraciones que fueron fundamentales para los trabajos finales.

“En tales proyectos, nuestro objetivo a menudo es hacer lo ‘imposible’ utilizando la tecnología para facilitar colaboraciones a gran escala, permitiendo a los usuarios involucrarse con el periodismo de investigación y el proceso de hacer públicos los datos oficiales”, escribe Coelho.

Este fue el caso del análisis de 986 horas (o 41 días) de escuchas telefónicas de la investigación de Alberto Nisman sobre el ataque a la Asociación Mutual Israelita Argentina en Buenos Aires, que mató a 85 personas en 1994, en el que 120 voluntarios asistieron a los periodistas.

Coelho recomienda comenzar con grandes bases de datos, ya que la curva de aprendizaje es rápida y los participantes se sienten motivados para participar en algo con potencial. También afirma que las colaboraciones de este tipo requieren un enfoque periodístico dedicado a la gestión del trabajo de los lectores.

“Cuando ganamos un premio relacionado con estos proyectos colaborativos, ofrecemos un desayuno para compartir el premio con los voluntarios. Son relaciones a largo plazo con nuestros lectores, por lo que nos preocupamos en dedicar tiempo y energía para reunirnos en eventos, visitar universidades, dar entrevistas para proyectos de estudiantes, etc.”, escribe Coelho.

La reciente edición de “The Data Journalism Handbook” también incluye artículos de los siguientes periodistas latinoamericanos:

  • Yudivián Almeida Cruz: “Reassembling Public Data in Cuba: How Journalists, Researchers and Students Collaborate When Information Is Missing, Outdated or Scarce” (Reagrupando datos públicos en Cuba: cómo colaboran periodistas, investigadores y estudiantes cuando la información falta, está desactualizada o es escasa”)
  • Emilia Díaz-Struck (con Cécile Schilis-Gallego y Pierre Romera): “Infrastructuring Collaborations Around the Panama and Paradise Papers” (”Colaboraciones de infraestructura alrededor de los Panama y Paradise Papers”)
  • Barbara Maseda: Text as Data: Finding Stories in Text Collections” (“Texto como datos: encontrando historias en colecciones de texto”)
  • Natalia Mazotte: “Working Openly in Data Journalism” (“Trabajando abiertamente en el periodismo de datos”)
  • Nelly Luna Amancio: “Narrating Water Conflict With Data and Interactive Comics” (“Narrando el conflicto del agua con datos y cómics interactivos”)

“The Data Journalism Handbook: How Journalists Can Use Data to Improve the News” se puede descargar de manera gratuita aquí.

 

*Este artículo fue escrito originalmente en portugués y fue traducido por Silvia Higuera.

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