texas-moody

Libro examina el rol de los movimientos sociales en las políticas de comunicación en América Latina

¿Cómo explicar el proceso de transformación de las políticas públicas de comunicación impulsado por las iniciativas de la sociedad civil en los países latinoamericanos de los últimos años?

Esa fue la pregunta de partida que dio origen al libro Media Movements, Civil Society and Media Policy reform in Latin America (que en español se traduciría: Movimientos Sociales, Sociedad Civil y Reforma de las Políticas de Medios en América Latina) publicado este año por la editorial inglesa Zed Books.

Este libro examina de 2000 a 2015 la contribución o el aporte de los movimientos ciudadanos sobre temas de comunicación – o movimientos sociales, como precisan los autores – durante un “único e intenso” período de reformas de políticas en la comunicación pública en América Latina.

En ese sentido, se viene dando en la región latinoamericana “un proceso de movilización ciudadana, sin precedentes, bastante importante y destacable, de demandas socioculturales. (…) El proceso es muy similar, en el sentido en que se inicia desde la sociedad civil en todos los países” de la región, dijo el sociólogo argentino Silvio Waisbord, profesor de la Universidad George Washington, y uno de los dos autores del libro al Centro Knight para el Periodismo en las Américas.

En este contexto, se analiza en el libro los movimientos sociales que trataron de modificar el proceso de elaboración de políticas públicas para redistribuir las oportunidades a la expresión pública, y hacerlas más democráticas.

Sobre este proceso, las tres líneas de análisis del libro son: leyes de radiodifusión, de acceso a la información pública y sobre libertad de expresión.

“Hasta ahora había muy pocos trabajos sobre el papel de la sociedad civil en las reformas de políticas de comunicación en América Latina de los últimos años. En general, las reformas, sobre todo las de radiodifusión, suelen aparecer en los países de nuestra región como disputas entre los gobiernos y los grandes grupos de medios de cada país”, dijo la otra autora del libro, profesora de la Universidad Nacional de Córdoba y Conicet, la comunicadora social argentina María Soledad Segura al Centro Knight.

El libro estudia los casos de este proceso transformativo en varios países de la región, centrándose sobre todo en Ecuador, Argentina, México y Uruguay. Según los autores, se eligieron estos países por presentar niveles similares de activismo ciudadano en varias políticas de comunicación, y gobernantes de diversos signos políticos.

“Buscamos casos diferentes pero comparables para (…) poder hacer un cuadro regional”, subrayó Waisbord. Según el autor, eligieron Ecuador y Argentina, por tener ambos países gobiernos de carácter populista, y México y Uruguay por tener gobiernos muy diferentes, en términos ideológicos.

Tanto para Segura como para Waisbord, en todos los procesos hubo una participación social inédita en la historia de las políticas de medios en la región latinoamericana, que no fue tan estudiada por la academia, y que tuvo poca repercusión mediática.

Como ejemplos de este proceso, el libro cita en su capítulo tercero algunos de los casos en que las organizaciones civiles impulsaron la reforma mediática en los países de la región.

Por ejemplo, en 2014 en Perú, organizaciones de la sociedad civil como Otra Mirada, Calandria, Ideele, Coordinadora Nacional de Radio y la Asociación Nacional de Periodistas participaron en audiencias públicas, conducidas y representadas por el congresista Manuel Dammert, para discutir un proyecto de ley cuyo fin era reducir la concentración de la propiedad de los medios.

En Paraguay también hubo audiencias públicas sobre esa materia que fueron conducidas por el Frente Guasú, con la colaboración del expresidente y senador Fernando Lugo.

En 2007 en México, las organizaciones civiles participaron también en audiencias públicas de comisiones parlamentarias donde de debatió sobre reformas legales en la radiodifusión del país. Luego, en 2014, estas organizaciones participaron en una consulta pública sobre la ley de radiodifusión y de telecomunicaciones.

“Es difícil pensar que cualquiera de estos cambios hubieran surgido de la clase política, del sector empresarial o de uno vinculado a la industria de medios. En todos los casos, creemos que las iniciativas surgen de la sociedad civil y que eventualmente lo que emerge es una coalición dentro de la sociedad civil a favor de cambios, que forma alianzas amplias dentro de la sociedad política, y en algunos casos, con el sector empresarial”, dijo Waisbord.

Segura explicó que el impacto que tiene la organización social y la participación social en políticas públicas sobre radiodifusión no se limita solo a sus objetivos. “En el libro, nosotros demostramos que efectivamente tienen incidencia en cada una de las etapas de la elaboración de las políticas públicas, en el debate, en la discusión parlamentaria, y en la implementación”, agregó.

Pero, otro de los hallazgos relevantes del libro, sostuvo Segura, es el relacionado a la acumulación de capacidades institucionales de las organizaciones de la sociedad civil, tanto dentro de la propia sociedad civil, como en el Estado. Esto se da, añadió, a partir del trabajo realizado por estas organizaciones para impulsar instituciones participativas de políticas de comunicación dentro del Estado.

Dada la inestabilidad institucional en América Latina, las reformas propuestas y conseguidas por la sociedad civil pueden ser fácilmente cambiadas por los nuevos gobiernos, si no hay una base sólida y ancha de apoyo a estas políticas públicas, sostuvo Waisbord.

La implementación de las reformas propuestas, y muchas veces conseguidas, por las movilizaciones y organizaciones ciudadanas es otra de las dificultades señaladas por ambos autores a partir de su análisis. De acuerdo con una de las afirmaciones de Waisbord, el Estado sigue siendo un actor determinante en el diseño de las políticas públicas.

Esta afirmación expuesta en el libro la comprobaron con lo sucedido en Argentina, al día siguiente de asumir la presidencia Mauricio Macri. El nuevo presidente modificó, a través de decretos, la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual en aspectos como los límites a la concentración de la propiedad de los medios.

Al respecto, Segura explicó que, no obstante, dada las capacidades institucionales desarrolladas por las organizaciones sociales argentinas, se reagruparon y reaccionaron rápidamente para enfrentar estos cambios. En algunos casos, consiguieron frenar algunas de las modificaciones impuestas por el nuevo gobierno.

Por ejemplo, dijo, lograron revertir en los últimos meses de 2016, algunas de las políticas que se estaban implementando, como las referidas a medios comunitarios, populares, alternativos, que son un actor relevante en Argentina, entre otras.

“Esta movilización surgió sin tener aliados políticos en el gobierno”, acotó.

Aún no hay fechas, pero sí planes editoriales, de traducir el libro del inglés al español, dijeron los autores.

Nota del editor: Esta historia fue publicada originalmente en el blog Periodismo en las Américas del Centro Knight, el predecesor de LatAm Journalism Review.

Artículos Recientes