Mateo Pérez publicaba un periódico comunitario en el pueblo de Briceño en el departamento de Antioquia, donde documentó el impacto que los grupos armados estaban teniendo en los jóvenes de la zona. Ahora, su familia busca respuestas sobre sus últimas horas con vida. Y actividad misteriosa en su teléfono después de su muerte ha destacado los riesgos que enfrentan los periodistas que cubren zonas de conflicto en Colombia.