texas-moody

Coalición informativa en Venezuela recibe premio de periodismo de datos pese a las dificultades de acceso a la información

A pesar de los retos que enfrentan los periodistas venezolanos para acceder a bases de datos, los medios independientes de ese país siguen realizando investigaciones de periodismo de datos ejemplares. 

El pasado mes de septiembre, la Coalición Informativa C-Informa de Venezuela obtuvo el premio de la Excelencia Periodística de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) en su categoría de periodismo de datos por el trabajo “Al descubierto: la fábrica de desinformación en Instagram que amenaza la democracia en Venezuela”.

La investigación obtuvo el reconocimiento “por revelar los modos en que opera en Instagram la estrategia de desinformación del régimen de Nicolás Maduro contra la oposición; un convincente ejemplo de periodismo de denuncia”, según el jurado del premio.

Esta Coalición Informativa surgió en noviembre de 2022 con la finalidad de producir contenidos informativos para dar a conocer cómo opera la desinformación en Venezuela y, menos de un año después, obtienen su primer reconocimiento internacional. 

Medianálisis, Efecto Cocuyo, El Estímulo, Cazadores de Fake News y Probox; con el soporte del Consorcio para Apoyar el Periodismo Independiente en la Región (CAPIR), y la asesoría de Chequeado de Argentina y DataCrítica de México; son los miembros de esta coalición.

“Nosotros estamos muy contentos por varias razones. Sobre todo porque es una coalición de medios que realmente está muy interesada en el problema de la desinformación. Hay un interés legítimo en comprender lo que está ocurriendo en el país. Y no solamente comprender la desinformación que proviene de figuras cercanas al gobierno, sino en general, de todos lados”, contó a LatAm Journalism Review (LJR) Adrián González, director de Cazadores de Fake News y autor del trabajo premiado. 

Detrás de la fábrica de desinformación

González viene investigando desde 2020 los focos de desinformación por parte del gobierno venezolano. Ese año, Cazadores de Fake News publicó un reportaje sobre una cuenta de “noticias” en Instagram, de línea aparentemente opositora, que había estado fabricando desinformación, rumores y propaganda por meses. 

Instagram screenshots

Cuenta de “noticias” en Instagram, de línea aparentemente opositora, fabricaron desinformación, rumores y propaganda por meses. (Foto: Coalición Informativa C-Informa Venezuela)

Este fue el primero de una serie de reportajes que se fueron publicando hasta llegar al trabajo ganador del premio de la SIP, publicado en marzo de 2023.  

Para ese momento, Twitter (conocido como X en la actualidad) no había limitado todavía el acceso a su API [un software intermediario que permite que dos aplicaciones intercambien información] lo que benefició al equipo al momento de descargar algunos datos de forma gratuita en esa red social.

“Pensamos que debíamos profundizar más en el tema, hacer un análisis de datos mucho más profundo de lo que ya habíamos hecho. Sabíamos que indagando íbamos a conseguir algo más y en efecto fue lo que sucedió”, dijo González. 

En el reportaje logran identificar una red de cuentas en redes sociales que suelen difundir contenido  propagandístico a favor del gobierno de Nicolás Maduro y en contra de la oposición venezolana. Estas cuentas, en su mayoría, se hacían pasar por noticieros o influencers anónimos. 

El proceso de identificación de estas cuentas no se hizo de forma automática, requirió un proceso manual de recolección de datos. 

“Nosotros lo que hicimos fue hacer una mega lista de noticieros con presencia en Instagram. Hicimos lo mismo con Twitter descargando data con la API, cuando se podía. Y lo mismo en Youtube”, dijo González. 

“Hacíamos monitoreo continuo de todas esas cuentas y con el paso del tiempo nos dimos cuenta que habían noticieros que siempre publicaban desinformación”, agregó. 

El equipo pudo ver cómo noticias falsas que comenzaban a rodar en Instagram, luego se publicaba en Twitter donde se posicionaban utilizando etiquetas. También observaron el uso del ‘camuflaje’ que consiste en esconder el contenido desinformativo dentro de una noticia real. 

Aunque en el reportaje pudieron identificar que se trataba de una red orquestada con la intención de difundir desinformación, no pudieron identificar con nombres y apellidos a los responsables. “El reportaje es una radiografía de algo muy delicado que está pasando pero que sigue encubierto”, dijo González.

Las dificultades de investigar la desinformación

En Venezuela, el debilitamiento de los medios tradicionales, la censura, la persecución a periodistas, y un contexto de control informativo han sido tierra fértil para la desinformación. 

A man wearing a blue jacket talking on a zoom call

Adrián González, director de Cazadores de Fake News y autor del trabajo premiado. (Foto: Captura de pantalla)

Además, el investigar la desinformación conlleva también sus dificultades. Para el fact-checker venezolano y miembro de la coalición, Jeanfreddy Gutiérrez Torres, la principal barrera para investigar la desinformación en Venezuela es la limitación en el uso de herramientas que permitan la automatización de la recolección de datos. 

“De los seis medios verificadores venezolanos, sólo Cotejo está certificado por  la red Internacional de Fact-Checking (IFCN, por sus siglas en inglés) y por tanto, está en el Third Party Fact Checking Network de Meta, que brinda dos herramientas esenciales: la interna de Facebook que permite rastrear contenido viral sospechoso en Facebook y Twitter, y las herramientas privadas de CrowdTangle. Eso hace que investigar la desinformación para los demás sólo sea posible construyendo bases de datos propias de lo recibido en Whatsapp (que no permite rastreo ni métricas) o Telegram”, explicó Gutiérrez. 

Crisleida Porras, periodista independiente con experiencia como fact-checker en elDetector de Univision Noticias, coincide que ser verificador de información sobre Venezuela o investigar quiénes están detrás de la desinformación no es tarea fácil. Para ella, la mayor dificultad de trabajar como verificador en Venezuela es el poco acceso a fuentes oficiales. 

“Uno de los pilares del fact-checking es la transparencia ante la audiencia y la posibilidad de que los datos que presentamos para sostener un veredicto o calificación (verdadero, falso, no hay evidencias, falta contexto, etc.) puedan ser confirmados por quienes consumen nuestros contenidos”, dijo Porras a LJR. “Si un dato no puede sostenerse con esa comprobación, pone en duda la seriedad y meticulosidad con que se esté haciendo esta verificación. Y perder la credibilidad es un riesgo al que ningún periodista está dispuesto a exponerse, menos aún quienes nos dedicamos a la verificación”.

Artículos Recientes