El caso representa un desafío poco común para un alto mando militar y llega después de que periodistas presionaran a las autoridades para que actuaran.
Una alianza de medios latinoamericanos identificó a los actores, plataformas y sectores detrás del acoso en línea que a menudo precede la violencia en el mundo real.
Al convertir su sección cultural en una revista impresa, Contracorriente crea un espacio para el arte, la participación y la esperanza en una región marcada por la represión y el exilio.
Durante un reciente seminario web, periodistas y académicos de México, Guatemala, Nicaragua y El Salvador describieron las amenazas y la violencia que enfrentan en sus países. Para algunos, esto los ha llevado al exilio, pero no a la rendición.
Con los militares sembrando sospechas sobre la prensa y presionando para que revelen sus fuentes, los periodistas hondureños recurren a colaboraciones — y a chalecos antibalas — para cubrir las elecciones.
Un nuevo informe revela que el acoso en línea, las cargas desproporcionadas de familia y los sesgos en el entorno laboral están llevando a periodistas centroamericanas exiliadas a abandonar por completo la profesión.
El asesinato de dos periodistas es la señal más reciente del creciente hostigamiento contra la prensa en Honduras. Observadores advierten que la violencia amenaza la democracia en toda la región.
Oficiales militares quieren los nombres de fuentes anónimas, mientras que los políticos descalifican a los medios de comunicación como “pseudomedios”. ¿El resultado? “Autocensura”, advierten defensores de libertad de prensa.
América Latina sigue siendo una de las regiones más peligrosas para los periodistas, donde criminales recurren a asesinatos y gobiernos ejercen detenciones arbitrarias para silenciar a los trabajadores de la prensa.
Emisoras comunitarias de Guatemala, El Salvador y Honduras, que enfrentan represión, dificultades económicas y falta de acceso a frecuencias de radio, piden ayuda a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
GIJN habló con periodistas de medios de Colombia, Honduras, México y Venezuela, y con dos proyectos periodísticos regionales, para escuchar cómo llevan a cabo su trabajo, dónde están innovando en este campo y cómo están cambiando la narrativa sobre el crimen organizado, de enfocarse en capos a realizar investigaciones con impacto en la gente común y corriente.
Con motivo del Día Internacional para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas, conmemorado el 2 de noviembre, LatAm Journalism Review destaca cuatro casos de periodistas de la región que, en su mayoría, permanecen impunes. Hablamos con periodistas que fueron agredidos, familiares de quienes fueron asesinados por su trabajo y organizaciones que luchan para que los casos sean investigados y juzgados.